Pregunta: Antes de discutir sobre
globalización, ¿podría explicar por
qué el SIDA es un tema relacionado con el
lugar de trabajo?
Odile Frank: Porque se trata de un problema
que afecta tanto al trabajo como a la
productividad, y porque el lugar de trabajo
constituye una plataforma vital para la lucha por
controlar la epidemia. En este momento, en el mundo
hay 38 millones de adultos en edad de trabajar que
viven con VIH/SIDA. La mayoría de ellos
están trabajando de alguna forma, y esto
quiere decir que la gran mayoría de las
personas afectadas son adultos que están en el
momento más productivo de sus vidas. No
podemos ignorar este dato. Al afectar los medios de
subsistencia de muchos trabajadores y de las
personas que dependen de ellos, sus familias, sus
comunidades, sus empresas, la epidemia también
debilita las economías de los países.
Pregunta: ¿Cómo describe la relación entre VIH/SIDA y globalización?
Odile Frank: La pobreza y el VIH/SIDA están vinculados, al igual que lo está el movimiento de personas en busca de trabajo. La globalización abre oportunidades para el movimiento de las personas, y sabemos que este puede ser un factor importante en la difusión de enfermedades. Una de las características del VIH/SIDA es que se traslada sin ser notado, allí donde las personas vayan a trabajar. Y como se sabe, en estos tiempos la globalización estimula más viajes y una oferta de trabajo más dispersa que nunca antes.
Pregunta: Los conductores de camiones en África y Asia, la gente que migra desde diversos lugares de Asia o Europa en busca de trabajo... ¿Son trabajos hacen a las personas más vulnerables al VIH/SIDA?
Odile Frank: Si, esos y otros. El crecimiento del transporte aéreo, la baja en las tarifas, el aumento del turismo, el incremento en las migraciones. Millones de pobres están migrando en busca de una vida mejor. Hay numerosos riesgos de contraer VIH/SIDA para jóvenes solteros que migran en busca de trabajo. Además, de los 12,3 millones de trabajadores forzosos en el mundo, muchos son jóvenes y 2,3 millones son también víctimas del tráfico, y de estos 40 por ciento en el comercio sexual. Las personas que se movilizan como resultado de su trabajo también se exponen al estar largo tiempo fuera de sus casas. Las personas que viajan están expuestas, en especial las que tienen contacto con prestadores de servicios sexuales, que constituyen un grupo de alto riesgo.
Pregunta: ¿Cuál es el impacto económico?
Odile Frank: En 40 países de África al Sur del Sahara la expectativa de vida ha bajado de 62 a 47 años. Esto afecta, por ejemplo, las inversiones extranjeras, que aumentan 2 por ciento por cada año más de expectativa de vida que tengan los países. Calculamos que en al menos un país de esa zona la inversión extranjera directa disminuyó 0,4 por ciento por cada año de reducción en la expectativa de vida debido al VIH/SIDA.
Pregunta: ¿El VIH/SIDA es una causa de la pobreza, quiénes corren mayores riesgos?
Odile Frank: Una mayor presencia del VIH/SIDA va asociada a un crecimiento económico más bajo, mayor desigualdad en el ingreso y más pobreza. En algunos casos, las mujeres jóvenes constituyen un grupo de riesgo importante. Según estimaciones sobre el riesgo de que contraigan VIH/SIDA debido a la pobreza en países de África al Sur del Sahara, de 52 millones de mujeres entre 15 y 24 años, hay entre 12 y 13 millones en riesgo porque son mujeres jóvenes, pobres pues viven con menos de 2 dólares al día, en áreas donde la infraestructura es escasa o inexistente. Entre ellas hay 7 a 8 millones que enfrentan un gran riesgo, pues viven con menos de 1 dólar al día.
Pregunta: ¿Hay formas de migración que pueden ser atribuidas al VIH/SIDA?
Odile Frank: En algunos casos el miedo al SIDA provoca la movilización de las personas. Por ejemplo, en 11 países de África al Sur del Sahara se ha notado que mientras más gente muere de SIDA, mayor es el número de enfermeras que migran al exterior. En Sudáfrica hay 1.000 muertes por SIDA al día, y en ese mismo lapso cinco enfermeras abandonan el país, pese a que hay una gran carencia pues sólo cuentan con una enfermera por cada 3.000 pacientes con VIH.
Pregunta: ¿Qué se puede hacer?
Odile Frank: Para comenzar, entender que el lugar de trabajo es un excelente punto de partida para extender la prevención y el tratamiento del SIDA. El Código de conducta sobre VIH/SIDA en el mundo del trabajo de la OIT contiene principios y recomendaciones prácticas para la aplicación de políticas y programas. Es necesario entender que el tema del VIH/SIDA debe ser incorporado a la planificación nacional, con plazos para alcanzar metas y disponibilidad de recursos. A nivel mundial se necesitan leyes internacionales para proteger a las personas, especialmente a los trabajadores y los migrantes. Por ejemplo, una legislación antidiscriminación exitosa puede orientarse a evitar la violación de derechos que legitimizan la estigmatización y minan los esfuerzos por enfrentar el virus.
Pregunta: ¿Cuáles son algunas de las propuestas principales de OITSIDA?
Odile Frank: Es necesario mirar desde un ángulo distinto el VIH/SIDA, como un tema social. Nuevas formas de gobernanza global, una nueva arquitectura social, pueden ayudar a enfrentar el desafío. Temas relacionados con el comercio, con la propiedad intelectual. O de qué manera el alivio de la deuda puede contribuir a disminuir la pobreza y de esa manera ayudar a evitar los contagios. Tenemos que reflexionar sobre nuestra responsabilidad social y considerar que los tratamientos son para el bien público. Estos factores pueden contribuir a tener una globalización que sea más justa, y más segura. Y a mantener la promesa de buscar una manera de detener el SIDA.
Nota 1 - HIV/AIDS and work in a globalizing world (VIH/SIDA y trabajo en un mundo globalizado), OIT, Ginebra 2005 (de próxima publicación).


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