LIMA (Noticias de la OIT) - Tras manifestar su convicción "de que las políticas económicas deben ser armonizadas con las de justicia social", los representantes de los gobiernos y las organizaciones de empleadores y trabajadores de 35 países del continente americano reafirmaron su voluntad de impulsar acciones concretas para la creación de trabajo decente y la erradicación inmediata de las peores formas de trabajo infantil.
"La obtención de trabajo decente -convinieron los delegados a la Reunión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)- es una de las prioridades más inmediatas para la gente de las Américas." Reconocen que el crecimiento económico es la condición necesaria pero no suficiente para generar trabajo decente y señalan que se requiere además "la aplicación de políticas económicas que promuevan el aumento de la productividad y garanticen la estabilidad macroeconómica necesaria para estimular el ahorro y la inversión".
Con la presentación y adopción de sus Conclusiones, destinadas a alentar políticas que contribuyan a promover el progreso social en la región, finalizó esta tarde en Lima la Decimocuarta Reunión Regional de la OIT. Sus participantes, entre los que se cuentan varios Ministros de Estado del área social y laboral, así como altos representantes de las organizaciones de empleadores y trabajadores, declararon su decidido apoyo a los objetivos estratégicos de la OIT, tales como "la promoción y aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la promoción de políticas y programas destinados a generar más y mejores empleos para mujeres y hombres, la ampliación de la cobertura y efectividad de una protección social para todos y el fortalecimiento del tripartismo y el diálogo social".
Al reafirmar su convicción de que "el desarrollo de las empresas, con base al respeto de los derechos sociales y laborales" es importante para la creación de empleo", los delegados advirtieron que "es necesario que el Estado genere un entorno propicio para la inversión, la creación de nuevas empresas, particularmente medianas y pequeñas, facilite el acceso al crédito y propicie el incremento de la productividad".
En las Conclusiones de la Reunión, los delegados subrayaron su compromiso con la eliminación del trabajo infantil. Para ello, afirmaron, "nos comprometemos a promover la ratificación en el más breve plazo, de preferencia antes de la primera reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo del próximo milenio (junio del 2000), del Convenio número 182 de la OIT y a poner en marcha, con la asistencia de la Oficina Internacional del Trabajo, programas tendientes a cumplir con los objetivos de dicho Convenio". El Convenio 182 de la OIT, aprobado en la última Conferencia Internacional de la OIT en junio de 1999, apunta a la erradicación inmediata de las peores formas de trabajo infantil.
La Reunión hizo hincapié en la importancia del diálogo social auténtico. "Es necesario -dicen las Conclusiones- el fortalecimiento de los interlocutores sociales para alcanzar soluciones compartidas que den legitimidad a las políticas y que propicien una equitativa distribución de los beneficios del crecimiento."
Al manifestar su convicción de que la promoción del trabajo decente es el fruto de un amplio diálogo social tripartito, los delegados a la Reunión pidieron a la OIT "facilitar la realización de iniciativas nacionales y regionales de diálogo social". Asimismo, los participantes subrayaron la importancia que reviste la interrelación de los programas y políticas sociales con el fin de promover simultáneamente los objetivos económicos y sociales. Para ello, pidieron a la OIT que establezca "relaciones constructivas con las instituciones financieras internacionales y los organismos económicos tales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo" y encargaron al Director General "que identifique, con esas instituciones, iniciativas concretas para avanzar hacia un enfoque integral de las dimensiones monetarias, financieras y sociolaborales de la economía global".
Al definir al trabajo decente como uno de los objetivos centrales de los procesos de integración regional, los delegados a la Reunión piden a la OIT acompañar el trabajo de la Conferencia Interamericana de Ministros del Trabajo y que participe con la OEA y el BID en desarrollar y aplicar los mecanismos que permitan incorporar la dimensión sociolaboral en los procesos de integración.
La Reunión determinó además varias esferas de acción prioritarias. Entre ellas:
- Crear y fortalecer sistemas educativos y de capacitación adecuados para mejorar la capacidad de inserción laboral, para permitir la adaptación del trabajador a los nuevos desafíos de la economía globalizada.
- Promover un clima de relaciones laborales armoniosas a través de la negociación colectiva.
- Desarrollar políticas y programas de empleo focalizados en los grupos sociales más vulnerables, en particular los jóvenes, las mujeres y los desempleados.
- Propender a la formalización de las actividades informales.
- Proteger a los trabajadores frente a los riesgos de accidentes. "El trabajo decente-subrayaron los delegados- no se circunscribe a un trabajo con niveles adecuados de productividad y salarios".
- Aumentar la eficiencia y expandir la cobertura de los sistemas de seguridad social incluyendo el diseño de nuevos mecanismos de seguridad para atender a los desempleados.
Por último en las Conclusiones se recalcó la necesidad de mejorar la capacidad de los países miembros de la OIT para responder rápidamente a las situaciones de crisis y emergencia en la región. Los delegados a la Reunión pidieron a la OIT que asista oportunamente a los países "en el diseño y ejecución de un paquete de medidas y programas destinados a aliviar las consecuencias sociales de las crisis y emergencias".
En su discurso de clausura de la Reunión, el señor Juan Somavia, Director General de la OIT, felicitó a los delegados por la calidad de los debates y les instó a impulsar en sus países los acuerdos alcanzados en las Conclusiones de la Reunión. "La necesidad de ampliar las oportunidades de trabajo decente para hombres y mujeres y la de asegurar protección para todos constituye -dijo en su alocución- la gran demanda regional insatisfecha. Es lo que la gente pide y quiere. Más aún, es lo que nuestros países necesitan si queremos construir sociedades estables para el futuro."
Delegados tripartitos destacaron la importancia que revistió la Reunión para el impulso de la agenda social y laboral de la región.
José Alberto Andrés Uriburu, Ministro de Trabajo y Seguridad de Argentina: "Nos hemos puesto de acuerdo en los problemas que existen en la región y las causas que los provocan, puesto que son comunes a cada uno de los países del área. Hemos visto que hay un importante grado de desprotección social en las Américas y las Conclusiones de la Reunión apuntan a solucionar este problema. El reclamo unánime de todos los participantes ha sido pedir una mayor injerencia y protagonismo de la OIT frente a organismos internacionales y frente a la situación interna de cada país."
Rafael Alburquerque, Secretario de Estado de Trabajo de la República Dominicana: "El principal logro de esta reunión es crear conciencia, compartida por empresarios, trabajadores y gobiernos, de que la tarea fundamental es luchar por la generación de empleo. Es parte de la nueva dinámica que el señor Juan Somavia está dando a la OIT: priorizar la generación de trabajo decente. También coincidimos en la necesaria promoción del diálogo social, así como en el fortalecimiento de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, pues las políticas de empleo sólo pueden tener éxito si tenemos una política de crecimiento económico."
Daniel Funes de Rioja, Delegado Empleador de Argentina: "Esta reunión nos ha dado un panorama claro de la profunda interrelación entre la economía y el trabajo. En segundo lugar, se ha destacado el enorme valor del diálogo social en un momento en que gran parte de la región renueva sus actividades políticas. La discusión sobre el diálogo social va a contribuir a que nuestros países practiquen el diálogo social no sólo como una necesidad, sino también como un hábito."
Federico Ramírez León, Delegado Trabajador de Venezuela: "El resultado de esta reunión ha sido extraordinariamente positivo para el fortalecimiento institucional de la OIT, dentro de un enfoque más realista de la situación que se vive en los países de la región. Se ha reafirmado la voluntad de implementar, por parte de los gobiernos, la ratificación del Convenio 182, orientado a la erradicación de la peores formas de trabajo infantil."
Luis Anderson, Secretario de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres - Organización Regional Interamericana de Trabajadores: "Hemos logrado identificar, en un clima de consenso, los temas laborales cruciales vinculados a la protección social y al derecho de los trabajadores. El tema del empleo sigue siendo el más importante, pero no se trata de cualquier trabajo sino de un empleo digno y decente de acuerdo a las necesidades tanto de la empresa como del trabajador."


Imprimir
Enviar