GINEBRA (Noticias de la OIT) - En su intervención de hoy ante los delegados a la 86. a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, la Sra. Mary Robinson, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, afirmó que "no hay lugar para que nadie, en ninguna parte, actúe de modo complaciente ante estos problemas de derechos humanos."
"Todos los países tienen problemas de derechos humanos, y esto incluye también los derechos laborales fundamentales", manifestó la Sra. Robinson.
En la primera aparición de un Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ante la Conferencia Internacional del Trabajo desde que se creara el puesto en 1993, durante la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena, la Sra. Robinson dijo que le "ha alentado mucho" la discusión relativa a un proyecto de Declaración de los derechos humanos fundamentales en el trabajo, el principal punto del orden del día de la reunión de la Conferencia de este año.
La Alta Comisionada también instó a que se aprobara el año próximo un proyecto de nuevo convenio de la OIT sobre la eliminación de las formas extremas de trabajo infantil, y alabó la decisión del Gobierno de Indonesia de ratificar los convenios fundamentales de la OIT, incluido el Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (núm. 87).
Apoyo a la Declaración, colaboración de la OIT
Al referirse al proyecto de Declaración de los derechos humanos fundamentales en el trabajo - que trata de la libertad sindical, la prohibición del trabajo forzoso y de la discriminación, y de la erradicación del trabajo infantil - la Alta Comisionada dijo que lo suscribía plenamente.
"Me complace la claridad de su formulación", dijo, y añadió "Tengo que manifestar mi firme convicción de que estos cuatro derechos humanos deben ser suscritos por todos".
La Sra. Robinson también elogió la colaboración y cooperación entre las Naciones Unidas y la Oficina Internacional del Trabajo en materia de derechos humanos referidos tanto a los niños como a los pueblos indígenas y a los trabajadores, y añadió que confiaba en que la colaboración entre ambas organizaciones podría reforzarse, ampliarse y mejorarse.
Al observar que, en su opinión, debería existir un equilibrio entre los derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales, añadió que era importante entender claramente la interdependencia entre los derechos y reconocer tanto los derechos económicos, sociales y culturales como el derecho al desarrollo.
"Es importante proteger y promover los derechos civiles" dijo, "y como Alta Comisionada, es para mí una prioridad importante, pero también es muy importante poder comprender claramente la interdependencia entre los derechos y, por lo tanto, hacer hincapié en esos derechos económicos, sociales y culturales y en el derecho al desarrollo".
La Sra. Robinson también solicitó con urgencia la rápida adopción de un nuevo convenio sobre las formas extremas del trabajo infantil tras la segunda discusión en la reunión de 1999 de la Conferencia Internacional del Trabajo.
"Si la Conferencia del año próximo adopta el convenio sobre el trabajo infantil, ello permitirá reconocerlo como una de las normas fundamentales de la OIT, y como un instrumento fundamental para el futuro de todos" dijo, y añadió "¿Acaso hay mejor modo para la OIT de pasar a este nuevo milenio que adoptando este convenio? Sin lugar a dudas, no."


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