AEROPUERTO DE FRANKFURT, Alemania (OIT EnLínea) Este enorme, animado y extenso aeropuerto, definido como “la puerta de Alemania hacia el mundo”, ha despertado pasiones y provocado protestas a lo largo de su historia. Por esto no debe sorprender que ahora hasta tenga su propia canción.
Con palabras como “Nena, si lo intentamos podemos surcar el cielo” el aeropuerto evoca sus oportunidades y crecimiento, mientras continúa remontando posiciones en la clasificación de los aeropuertos con más tráfico en el mundo.
¿Pero qué hacer con las preocupaciones más terrenales de los 70.000 empleados de las líneas aéreas, personal de rampa, agentes de viajes y despachadores de equipaje? Los movimientos del cuerpo, postura, repeticiones y esfuerzos necesarios para levantar, bajar, empujar, halar o cualquier otro modo de mover el equipaje de los pasajeros y desempeñar otras tareas pueden crear serios riesgos ergonómicos para una serie de trabajadores, dijo el experto en seguridad y salud en el trabajo de la OIT, Gerd Albracht.
“Los trabajadores de la sala donde preparan el equipaje para ser embarcado pasan muchas horas de pie. Deben mover el equipaje desde los transportadores a las carretillas y contenedores para ser transportados al avión. Las condiciones en esta sala pueden ser muy tensas durante las horas pico cuando las tasas de flujo de equipaje alcanzan el máximo nivel”, explicó.
De acuerdo con el informe de la Administración de Seguridad y Salud en el Trabajo de Estados Unidos, las tasas de lesiones y accidentes entre los encargados de la seguridad de los aeropuertos fue de 19,4 por ciento en 2004, mientras que el promedio de los trabajadores de EEUU fue de 5,5 por ciento.
Los controles pueden ayudar a reducir o eliminar las lesiones en las salas donde se preparan los equipajes cuando se utilizan sistemas de tecnología avanzada en las bandas clasificadoras como las utilizadas en el aeropuerto de Frankfurt: Son parte de una nueva estrategia sobre seguridad y salud de Fraport, propietario y operador del aeropuerto.
Aunque Fraport logró reducir el número de accidentes anuales de 76 a 42 por cada 1.000 personas entre 1991 y 2003, después de 1998 los gerentes de seguridad y salud tuvieron que enfrentar un período de estancamiento que impidió ulteriores mejoras en las tasas de accidentes.
Para contrarrestar este efecto, Fraport lanzó en 2004 su nuevo sistema de prevención RUSH (Reduzierung von Unfällen durch Systematisches Handeln: Reducir accidentes a través de una acción sistemática). El objetivo era reducir el número anual de accidentes en 50 por ciento, lo cual permitiría un ahorro de 4 millones de euros en costos cada año.
Como primer resultado, Fraport redujo sus accidentes en 13 por ciento y la pérdida de horas de trabajo en 35 por ciento entre 2004 y 2005. Es más, los datos positivos sobre seguridad y salud son un buen negocio: las tasas más bajas de accidentes de Fraport redujeron los costos en más de 42 millones de euros entre 1992 y 2007.
“Los sistemas integrados de seguridad y salud en el trabajo como RUSH no sólo reducen el padecimiento de los trabajadores, también pueden disminuir el tiempo que el personal está ausente del trabajo, reducir los gastos de los empleadores y facilitar los problemas de los empleadores con los reclamos de indemnización por parte de los trabajadores. Se traduce también en un número menor de casos en que los puestos de control de seguridad y de reclamos de equipaje tienen carencia de personal”, explicó Dieter Arnold, jefe del Departamento de Seguridad y Salud en el Trabajo de Fraport.
Como se trata de una empresa con actividades en 60 lugares del mundo. Fraport decidió este mes adherir al “Pacto Mundial” de las Naciones Unidas para contribuir a una economía global más sostenible y justa. El Pacto Mundial es un marco destinado a empresas que están comprometidas a alinear sus operaciones y estrategias con los diez principios aceptados universalmente en las áreas de derechos humanos, trabajo, ambiente y anti corrupción.
La seguridad y salud en el trabajo para el personal de aeropuerto fue también una de las partes fundamentales de la agenda de una conferencia internacional organizada por la OIT en Messe Düsseldorf en Alemania. La Conferencia Making Decent Work a Global Goal and a National Reality (Hacer del Trabajo Decente un objetivo global y una realidad nacional) se llevó a cabo del 18 al 20 septiembre con la presencia de más de 200 participantes provenientes de 65 países. La Conferencia se concentró en la prevención y la seguridad social y en el uso de la cadena de suministro para mejorar la salud y la seguridad en el trabajo, con especial atención al personal de aeropuertos.
Herber Mai, miembro del Consejo de Administración y Director del Trabajo de Fraport hizo un llamado en la conferencia por “una cooperación más exhaustiva a nivel nacional e internacional entre todos los que están interesados en lograr que el proceso de transporte sea más seguro” para reducir importantes gastos, a veces innecesarios.
Otros temas clave discutidos en la conferencia incluían las estrategias para la promoción del trabajo decente a nivel internacional, nacional y empresarial, buena gestión en el trabajo y la reforma de las inspectorías del trabajo. Funcionarios de alto rango de gobiernos, interlocutores sociales y organizaciones internacionales participaron en una mesa redonda al final de la conferencia.
En su discurso de clausura, Sameera Al-Tuwaijri, Directora del Programa Internacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente de la OIT, destacó la importancia del compromiso político de alto nivel para implementar normas internacionales de trabajo decente. En particular, hizo un llamado a la actualización de la legislación y la modernización y asignación de recursos apropiados a las inspectorías del trabajo. La cultura de prevención es vital en la reducción de accidentes y enfermedades en el trabajo y es necesario que todas las partes interesadas se involucren en alianzas más amplias para hacer del trabajo decente una realidad nacional.


Imprimir
Enviar