Q&A

Cinco preguntas relativas a la Declaración del centenario de la OIT

En la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en junio, se adoptó una histórica Declaración del centenario de la OIT. Examinamos la repercusión de dicha Declaración, que hace hincapié en el futuro del trabajo, al mismo tiempo que reafirma el mandato que posee la OIT desde hace 100 años.

Opinión | 1 de julio de 2019
Greg Vines, Director General Adjunto de Gestión y Reforma de la OIT
La Declaración del centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo, 2019, se adoptó en la 108ª Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que marcó el centenario de la OIT. Preguntamos al Sr. Greg Vines, Director General Adjunto de Gestión y Reforma de la OIT, acerca de su importancia.

¿Qué es la Declaración del centenario de la OIT?

Se trata de una Declaración breve, pero fundamental, en la que se examinan los retos y las oportunidades más relevantes con respecto al futuro del trabajo, en particular la tecnología y el cambio climático, así como las transformaciones demográficas y la necesidad de desarrollar nuevas competencias. Proporciona orientación para abordar esas cuestiones acuciantes y una plataforma para facilitar la cooperación con otras organizaciones del sistema internacional. También reafirma sólidamente el mandato de justicia social que se nos asignó hace 100 años, y la función primordial que desempeña el diálogo social y las normas internacionales del trabajo. En resumen, la Declaración reconoce nuestros logros y la situación en la que nos encontramos actualmente, y en particular, marca nuestra estrategia para el futuro.

¿Qué recomendaciones se formulan en relación con el mundo del trabajo?

Con objeto de lograr avances y fomentar un futuro justo y sostenible es necesario invertir en las personas, mediante un enfoque centrado en el ser humano con respecto al futuro del trabajo. Ello conlleva invertir en empleo, desarrollo de competencias y protección social. También conlleva promover la igualdad entre sexos. Y, por último, invertir en las instituciones del mercado laboral, con objeto de lograr salarios adecuados, limitar las horas de trabajo, velar por la seguridad y la salud en el trabajo, y garantizar los derechos laborales fundamentales. Por otro lado, la Declaración conlleva asimismo la adopción de políticas que faciliten un entorno propicio para fomentar empresas sostenibles, el desarrollo económico y el trabajo decente para todos.

© Marcel Crozet / ILO
¿Con qué finalidad se adoptó la Declaración del centenario?

La OIT celebra su centenario en una coyuntura de profundas transformaciones del mundo del trabajo, como consecuencia de las innovaciones tecnológicas, la evolución demográfica y la mundialización, que determinan en gran medida la forma y el futuro del trabajo, así como la situación y la dignidad de las personas con respecto al mismo. La estrategia formulada en la Declaración marcará la hoja de ruta para la OIT. Se deben adoptar medidas acuciantes que permitan aprovechar las oportunidades y hacer frente a los retos con objeto de forjar un futuro del trabajo justo, inclusivo y seguro, con empleo pleno, productivo y libremente elegido, y trabajo decente para todos.

¿Cómo se propició la Declaración?

La Declaración constituye la culminación de varios años de trabajo en el marco de la Iniciativa de la OIT sobre el futuro del trabajo. Al principio, los Estados Miembros celebraron diálogos tripartitos que facilitaron un debate pormenorizado sobre prioridades, retos y oportunidades en los planos nacional e internacional. El resultado de esos diálogos permitió sentar las bases de la labor de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, cuyas recomendaciones contribuyeron a su vez a la formulación de la Declaración del centenario sobre el Futuro del Trabajo.

¿Qué son las Declaraciones de la OIT?

Las Declaraciones son resoluciones de la Conferencia Internacional del Trabajo que se utilizan para realizar una declaración oficial autorizada y reafirmar la importancia que atribuyen los mandantes a determinados principios y valores. Si bien las Declaraciones no deben ser objeto de ratificación, ni son vinculantes, se prevé que se apliquen ampliamente, y conllevan compromisos simbólicos y políticos para los Estados Miembros. En virtud de la Declaración de Filadelfia de 1944 se establecieron los fines y objetivos de la OIT. Los principios fundamentales estipulados en dicha Declaración son actualmente tan pertinentes como entonces, y se reafirman en la Declaración del centenario.