Protección social

Los países deben actuar a favor de la protección social universal

Para poner fin a la pobreza, garantizar la protección social para todos y cumplir con los compromisos internacionales asumidos en 2015, una conferencia ministerial que tuvo lugar en la Organización Internacional del Trabajo instó a los países de todas las regiones del mundo a adoptar cinco medidas a favor de la protección social universal.

Comunicado de prensa | 6 de febrero de 2019
© khym54
GINEBRA (OIT Noticias) – Los países han sido llamados a desarrollar sus sistemas nacionales de protección social, que abarcan las garantías básicas de seguridad social, la asistencia sanitaria y la seguridad del ingreso para todos a lo largo de la vida.*

Con esta finalidad, fue emitido un llamado a la acción por los miembros de la Alianza Mundial para la protección social universal (USP2030, en inglés), quienes se reunieron en una conferencia de alto nivel en la sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 5 de febrero 2019. El llamado a la acción hace referencia a los compromisos asumidos anteriormente por los Estados miembros, en particular los dirigidos a poner fin a la pobreza, en el marco de la Agenda de Desarrollo Sostenible.

La protección social universal garantiza que todas las personas que necesitan de protección social puedan acceder a ella en cualquier momento. Esto incluye las prestaciones por hijos, las pensiones para las personas mayores y las prestaciones para las personas en edad de trabajar en caso de maternidad, discapacidad, lesiones en el trabajo o desempleo.

“La Constitución de la OIT nos enseña que la pobreza en cualquier lugar constituye un peligro para la prosperidad de todos. La protección social para todos quienes la necesitan, a cualquier edad, contribuye a luchar contra esa amenaza”, declaró Deborah Greenfield, Directora General Adjunta de la OIT.

Diversos países en muchas regiones del mundo han alcanzado la cobertura universal, tales como Bolivia, Cabo Verde, Lesoto, Mongolia, Namibia, Sudáfrica y Timor Leste. Mongolia, por ejemplo, ha logrado proporcionar pensiones universales de vejez y por discapacidad, así como prestaciones universales por maternidad y por hijos.

La protección social es una herramienta esencial para reducir la pobreza y es un derecho humano fundamental."

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Sin embargo, más de la mitad de la población mundial (4.000 millones de personas) todavía no tiene acceso ni siquiera a una prestación de protección social. Cuarenta y cinco por ciento de la población mundial recibe solo una prestación de protección social. Los mayores progresos se han alcanzado en las pensiones de vejez, 68 por ciento de las personas mayores reciben una pensión. En cambio, las prestaciones familiares y para los niños están limitadas a una tercera parte de los niños del mundo: 1.300 millones de niños no tienen protección social. Las cifras son peores para las personas con discapacidad: sólo 28 por ciento recibe prestaciones de protección social.

“La protección social es una herramienta esencial para reducir la pobreza y es un derecho humano fundamental”, señaló Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. “Consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, este derecho protege a las personas en situaciones de vulnerabilidad, incluidas las personas mayores, desempleadas, enfermas, lesionadas o con discapacidad, así como las que necesitan atención de la maternidad, de manera que puedan conservar su dignidad fundamental”, agregó.

En numerosos países, aún existen grandes lagunas en la cobertura y las prestaciones son inadecuadas. Uno de los desafíos, abordado por los participantes, es la voluntad y capacidad a largo plazo de los gobiernos de invertir en la expansión de la protección social para todos, incluidos los trabajadores de la economía informal y de la economía de plataformas y las mujeres que trabajan toda la vida pero no reciben ninguna pensión.

“La protección social universal es vital: aumenta el ingreso de los hogares, el consumo y el ahorro, estimula la demanda y mejora la resiliencia de las personas cuando tienen que enfrentar una situación crítica, como las que pueden producirse por el cambio climático o las transformaciones estructurales que se avecinan, por ejemplo, a causa de las nuevas tecnologías que tienen un impacto sobre el trabajo”, declaró Michal Rutkowski, Director Superior de Prácticas Mundiales de Protección Social y Trabajo, Banco Mundial.

Cómo garantizar el financiamiento sostenible y equilibrado de la protección social constituye otro desafío. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los países en desarrollo invierten solo 7 por ciento de su PIB en protección social, mientras que los países de la OCDE invierten casi el triple de esa cifra.

Es hora de hacer de la protección social universal una realidad. Es una política económica acertada."

Isabel Ortiz, Directora del Departamento de Protección Social de la OIT
“Es hora de hacer de la protección social universal una realidad. Es una política económica acertada”, afirmó Isabel Ortiz, Directora del Departamento de Protección Social de la OIT. “A la pregunta sobre cómo financiar una prestación universal”, agregó, “respondo que existe el espacio fiscal para extender la protección social hasta en los países más pobres, algunos de los cuales aplican una serie de opciones alternativas apoyados por las organizaciones internacionales”.

La protección social universal se alcanza a través de políticas y programas nacionales que proporcionan un acceso equitativo a todas las personas y las protegen a lo largo de su vida contra la pobreza y los riesgos que amenazan sus medios de subsistencia y su bienestar. Esta protección puede brindarse por medio de diversos mecanismos, incluidas las prestaciones en dinero o en especies, sistemas contributivos y no contributivos, y programas que mejoren el capital humano, los bienes de producción y el acceso al empleo. Proporcionar un piso de protección social para todas las personas en los países en desarrollo cuesta en promedio tan poco como 1,6 por ciento de su producto interno bruto (PIB).

“Existen firmes argumentos comerciales a favor de la protección social. Es necesario invertir en la protección social para permitir que el desarrollo tenga lugar y no esperar el desarrollo para instaurarla. Una financiación adicional puede provenir del sector privado, de las transferencias en efectivo y de la lucha contra la evasión y la elusión fiscal por parte de los gobiernos”, declaró Gabriela Ramos, Directora de Gabinete y Sherpa ante el G20 de la OCDE.

Es necesaria una acción nacional en cinco ámbitos: protección a lo largo del ciclo de vida; cobertura universal; sentido de pertenencia a escala nacional; financiamiento sostenible y equilibrado, tanto nacional como internacional; participación y diálogo social.

La Alianza mundial por la protección social universal (UPS2030) apoya a los países a fin de acelerar los progresos en el desarrollo de sus sistemas de protección social. Todos los países están invitados a unirse a esta alianza.

Más información: https://www.usp2030.org/


* “Piso de protección social” es el término utilizado para describir un conjunto de garantías básicas de seguridad social definidas a nivel nacional dirigidas a garantizar que, como mínimo, todas las personas que lo necesitan, a lo largo del ciclo de vida, tengan acceso a la asistencia sanitaria esencial y a una seguridad del ingreso básico, que juntas garantizan un acceso efectivo a los bienes y servicios definidos como necesarios a nivel nacional.