Sector de la salud

Reunión tripartita resalta la importancia de mejorar empleabilidad y condiciones de trabajo en el sector de salud

El trabajo decente es crucial para garantizar sistemas de salud eficaces y resilientes, abordar eficazmente la escasez mundial de personal en el sector de salud y asegurar igualdad de acceso a un sistema de sanitaria de calidad.

Noticia | 11 de mayo de 2017
© M. Rakibul Hasan / UN Women
GINEBRA (OIT Noticias) – Una reunión tripartita sobre los medios para mejorar empleabilidad y condiciones de trabajo en los servicios de salud, organizada por la OIT del 24 al 28 de abril en Ginebra, reunió a representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de todo el mundo a fin de analizar las dificultades y las oportunidades del sector de salud, el cual se encuentra en un etapa de rápida transformación.

Los participantes destacaron la importancia del sector de salud para la creación de empleos y el crecimiento económico inclusivo, y su potencial para contribuir de manera significativa a los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

Sin embargo, los sistemas de atención de salud enfrentan numerosos desafíos: financiamiento público limitado, déficit de personal, riesgos relacionados con la seguridad y salud en el trabajo (SST), insuficiente protección social, y los efectos de la migración de los profesionales de salud. Como consecuencia de algunos de estos factores, el sector tiene dificultades para atraer jóvenes a las profesiones en el sector, y garantizar trabajo decente y acceso a los servicios de salud para todos.

Los participantes acordaron que el trabajo decente para los trabajadores en el sector de salud debe ser considerado “en el contexto del futuro del trabajo, en particular en lo que se refiere a las tendencias demográficas que causan una demanda elevada de trabajadores de salud, la rápida evolución de las necesidades de salud de la población, incluyendo la preparación y respuesta a situaciones de emergencia de salud pública”.

El papel de la ciencia y la tecnología, la constante evolución de las tendencias migratorias y de las dinámicas de género, y los cambios en las relaciones de trabajo en el sector, que incluyen el incremento de las formas atípicas de empleo, también deben ser abordados. Para este fin, el diálogo social fue reconocido como una estrategia fundamental, acompañado de medidas que permitan proteger y promover los derechos de los trabajadores.

Este documento compromete a los interlocutores sociales del sector de la salud con el trabajo decente y propone nuevas orientaciones políticas para mejorar las condiciones de trabajo del personal de salud trazando."

Rosa Pavanelli, portavoz del grupo de trabajadores
En un documento adoptado al final de la reunión, los gobiernos y los interlocutores sociales concluyeron que el desarrollo de competencias profesionales y capacitación, la formación continua acompañada de un proceso de evaluación, la aplicación de las normas de SST, y la mejora de las condiciones de trabajo, incluyendo la remuneración, pueden contribuir a hacer más atractivas las carreras en los servicios de salud y mejorar la productividad. También destacaron la necesidad de garantizar coherencia entre las políticas en las iniciativas y asociaciones internacionales en conformidad con las normas del trabajo vigentes y las herramientas de orientación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las conclusiones instan a los mandantes a invertir en los profesionales de salud y a poner en práctica estrategias nacionales en conformidad con las recomendaciones de la Comisión de alto nivel sobre el empleo en el ámbito de la salud y el crecimiento económico.

“La adopción de las conclusiones constituye un verdadero avance para el sector de la salud”, declaró Habiba Kherrour, vicepresidenta gubernamental de la reunión.

“Este documento compromete a los interlocutores sociales del sector de la salud con el trabajo decente y propone nuevas orientaciones políticas para mejorar las condiciones de trabajo del personal de salud trazando un camino claro para nuestro futuro trabajo conjunto, el documento reconoce la importancia de la Comisión de alto nivel sobre el empleo en el ámbito de la salud y el crecimiento económico y de sus recomendaciones y garantiza un compromiso tripartito para su implementación”, declaró Rosa Pavanelli, portavoz del grupo de trabajadores en la reunión.

“Responder a las necesidades de los profesionales de salud que proveen servicios de cuidado a domicilio y los que desarrollan su actividad a nivel comunitario, es tomar en cuenta a los trabajadores más vulnerables. Un compromiso firme hacia la atención de salud universal a través de un financiamiento público adecuado y la reglamentación de los proveedores de salud, tanto públicos como privados, también proporcionará una base sólida a la sanidad pública para todos”, agregó.

“Nosotros consideramos que es primordial trabajar en las medidas acordadas y analizarlas; el acceso de los jóvenes al empleo en el sector de salud, la reglamentación de la migración de los trabajadores de la salud, el diálogo social para elaborar políticas de sanidad sostenibles, la igualdad de género, una mayor presencia de profesionales de salud en las zonas rurales y remotas, y la inversión en el desarrollo de competencias y en la formación”, declaró Angel Javier Vicente Perez, portavoz del grupo de empleadores en la reunión.

A la OIT se le confió la misión de realizar un estudio detallado de la legislación y las prácticas nacionales de los Estados miembros. El objetivo es evaluar si los programas, actividades e instrumentos existentes de la OIT, así como los de la OMS, ofrecen un marco suficiente para que los mandantes de la OIT promuevan el trabajo decente para todos en el sector. El estudio analizará además si son necesarias otras orientaciones políticas, en particular en relación a los trabajadores de salud que dispensan cuidados domiciliarios y aquellos que desarrollan su actividad a nivel comunitario.

Los participantes también recomendaron a la OIT elaborar un programa de investigación sobre el personal de salud en cooperación con sus mandantes, la OMS, la Organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE) y otras agencias especializadas.