Discriminación laboral

OIT: 90 por ciento de los trabajadores domésticos no tienen protección social

Un nuevo estudio de la OIT pone de manifiesto los enormes déficits de trabajo decente para los trabajadores domésticos en todo el mundo.

Noticia | 14 de marzo de 2016
© Brian Wolfe
GINEBRA (OIT Noticias) – En el mundo, 60 millones de los 67 millones de trabajadores domésticos aún no tienen acceso a ningún tipo de cobertura de seguridad social, señala un nuevo estudio de la OIT titulado “Protección social para los trabajadores domésticos: principales tendencias políticas y estadísticas”.

“La gran mayoría de los trabajadores domésticos son mujeres, quienes constituyen 80 por ciento de todos los trabajadores en ese sector a nivel mundial”, explicó Isabel Ortiz, Directora del Departamento de Protección Social de la OIT. “La mayor parte de su trabajo es subestimado y carece de protección. Cuando los trabajadores domésticos envejecen o sufren lesiones, son despedidos, sin una pensión o apoyo adecuado al ingreso. Esto puede y debe ser corregido”.

El trabajo doméstico es considerado un sector difícil de abarcar, en parte debido a que es un trabajo que se realiza en los hogares privados y, con frecuencia, para más de un empleador. Esta ocupación se caracteriza además por una rotación del empleo elevada, frecuentes pagos en especie, salarios irregulares y falta de contratos formales de trabajo.

“Dado que es una fuerza laboral predominantemente femenina muy expuesta a la discriminación, así como a la vulnerabilidad social y económica, las políticas para extender la protección social a los trabajadores domésticos son elementos fundamentales de la lucha contra la pobreza y a favor de la igualdad de género”, declaró Philippe Marcadent, Jefe del Servicio de mercados laborales inclusivos, relaciones laborales y condiciones de trabajo.

Los mayores déficits en la cobertura de la seguridad social para los trabajadores domésticos están concentrados en los países en desarrollo. Asia y América Latina representan 68 por ciento de los trabajadores domésticos del mundo.

Sin embargo, el estudio constata que los déficits de protección social para los trabajadores domésticos también persisten en algunos países industrializados.

En Italia, por ejemplo, alrededor de 60 por ciento de los trabajadores domésticos no están registrados en, o contribuyen con, los sistemas de seguridad social. En España y Francia, 30 por ciento de los trabajadores domésticos están excluidos de la cobertura de seguridad social.

La situación de los trabajadores domésticos migrantes

El estudio advierte además que los trabajadores domésticos migrantes – estimados en 11,5 millones a nivel mundial – suelen enfrentar una discriminación aún mayor.

Alrededor de 14 por ciento de los países cuyos sistemas de seguridad social ofrecen algún tipo de cobertura para los trabajadores domésticos, no confieren los mismos derechos a los trabajadores domésticos migrantes.

No hay justificación para que este grupo permanezca excluido de la seguridad social, que es un derecho humano de todos."

Informe de la OIT
“Al analizar las medidas para mejorar la cobertura actual”, explicó Fabio Duran-Valverde, economista principal de la OIT, “no existe un único modelo que responda mejor a las necesidades de los trabajadores domésticos en todas partes. Pero la cobertura obligatoria (en vez de la cobertura voluntaria) es un elemento crucial para alcanzar una cobertura adecuada y eficaz bajo cualquier sistema”.

Sin embargo, debido a la situación excepcionalmente vulnerable de los trabajadores domésticos, la cobertura obligatoria por sí sola no será eficaz. Las estrategias deberían incluir –entre otras medidas– incentivos fiscales, planes de registro, campañas de sensibilización dirigidas a los trabajadores domésticos y a sus empleadores, así como sistemas de cheque de servicios.

El trabajo doméstico debería además formar parte de las políticas más amplias dirigidas a reducir el trabajo informal.

La protección es asequible

El informe demuestra que es factible y asequible que los sistemas de seguridad social abarquen a los trabajadores domésticos, incluso en los países de bajos y medios ingresos, como muestra la experiencia de Mali, Senegal y Vietnam.

Existe una marcada tendencia hacia el incremento en la cobertura, sobre todo en los países en desarrollo. Sin embargo, terminar con el déficit en la cobertura de seguridad social para los trabajadores domésticos en todo el mundo sigue siendo un gran desafío. No hay justificación para que este grupo permanezca excluido de la seguridad social, que es un derecho humano de todos, concluye el informe.

Mejorar las leyes y prácticas nacionales en materia de trabajo doméstico

En un esfuerzo por mejorar las leyes y prácticas nacionales en materia de trabajo doméstico – incluyendo la protección social – la OIT adoptó en 2011 el Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos (núm. 189) y la Recomendación relativa a los trabajadores domésticos (núm. 201).

Ambos se han convertido en los instrumentos más importantes en términos de principios básicos y normas laborales mínimas para el sector.

Para febrero 2016, el Convenio núm. 189 ha sido ratificado por 22 países.