Economía informal

Director General de la OIT: las inspecciones laborales son fundamentales para luchar contra el trabajo no declarado

Guy Ryder insta a los Estados miembros de la UE a intensificar los esfuerzos para apoyar la formalización de la economía informal, dedicando atención especial a combatir el trabajo no declarado.

Noticia | 18 de septiembre de 2014
GINEBRA (OIT Noticias) – La economía informal absorbe alrededor de la mitad de la fuerza laboral del mundo y no ha registrado una disminución significativa en las últimas décadas, declaró Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En su discurso ante los Estados miembros de la UE en una conferencia internacional titulada “¿Cómo hacer atractivo el trabajo formal?, que se llevó a cabo en Vilnius, Lituania, Ryder afirmó que las inspecciones laborales tienen tanto una función de vigilancia y control como de prevención para hacer frente al trabajo no declarado.

Creemos firmemente que las políticas para combatir el trabajo no declarado deben ser equilibradas, combinando medidas de estimulo y de disuasión, así como la inspección del trabajo, dijo Ryder, y puntualizó que estas medidas deberían disminuir las cargas administrativas para las empresas, favorecer la desgravación fiscal y reducir las cotizaciones a la seguridad social.

El Convenio de la OIT sobre la inspección del trabajo (núm. 81), ratificado por todos los Estados miembros de la UE proporciona una base sólida para una acción firme contra el fraude a nivel nacional y regional, explicó Ryder. También agregó que el diálogo social es fundamental para lograr la conformidad y que el tripartismo ha demostrado ser decisivo para garantizar la coherencia política.

Durante los dos días de la conferencia en Vilnus (septiembre 17-18), los participantes analizaron las medidas para formalizar la economía informal, que en Europa toma la forma de trabajo no declarado. Se refiere principalmente a actividades legales que no son declaradas a las autoridades públicas a fin de reducir el costo del trabajo y evadir los impuestos.

Una alta incidencia de informalidad es un obstáculo no sólo para el trabajo decente sino también para el desarrollo inclusivo, señaló Ryder, y agregó que, además, tiene un impacto negativo sobre las rentas públicas y altera la competencia justa de los mercados nacionales e internacionales.

La OIT colabora con la UE en esta materia, incluyendo a través de la creación de una plataforma europea contra el trabajo no declarado y de una serie de recomendaciones para mejorar la conformidad con las obligaciones de registro y para proteger a los trabajadores no declarados.

Ryder afirmó que la transición hacia la economía formal es una prioridad para la OIT, señalando un punto sobre la elaboración de una norma que se encontraba en el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo de este año y lo estará de nuevo en 2015. Este es un trabajo decisivo e innovador que aumentará la capacidad de la OIT de promover sus valores y normas al alcanzar a los más vulnerables, dijo.

Durante su viaje de dos días a Vilnius, Ryder se reunión con la Presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaitė, con el Primer ministro, Algirdas Butkevičius, y con la ministra de Seguridad Social y Trabajo, Algimanta Pabedinskienė, así como con representantes de las organizaciones de empleadores y de trabajadores del país.