Desarrollo sostenible para los Pequeños Estados Insulares

Las ambiciones ecológicas de Mauricio

En vísperas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) en Samoa, la OIT se asocia con Mauricio para la implementación de su plan de acción a favor de la economía verde.

Opinión | 26 de agosto de 2014
Por Kees Van der Ree (Coordinador del Programa Empleos Verdes)

Kees Van der Ree, ILO
Mientras el mundo lucha para enfrentar los efectos devastadores del cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos siguen destruyendo infraestructuras, empleos y vidas. Los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo son particularmente vulnerables, ya que están sujetos a las tormentas tropicales y que sus recursos de agua dulce están amenazados por las infiltraciones de agua salada.

Dado que la mayoría de estos Estados depende de las importaciones internacionales, sus economías son muy sensibles a los costos del transporte y al aumento del precio del petróleo. Además, sus pequeñas dimensiones con frecuencia inhiben su capacidad de invertir en cambios fundamentales e implementarlos.

Como respuesta, frenar el cambio climático al reducir las emisiones de CO2 y ecologizar las economías se ha convertido en una prioridad absoluta para la subsistencia misma de nuestro planeta. Cuando los Jefes de Estado se reunirán en las conferencia de las Naciones Unidas sobre los PEID en Samoa del 1 al 14 de septiembre, una de las naciones hacia las cuales se está dirigiendo la atención para que ejerza el liderazgo es la República de Mauricio en el suroeste del Océano Indico.

A la vanguardia en la ecologización de su economía, Mauricio formuló su visión para la sostenibilidad, definiéndola Mauricio Isla Sostenible (MID) en 2008. El empleo debe estar al centro de esta transición. Después de realizar consultas en toda la sociedad, fue adoptado un plan de acción nacional en 2013, que establece objetivos en materia de energía, ambiente, empleo y economía, educación y equidad.

A partir de 2011, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presta su apoyo al Gobierno de Mauricio y a sus interlocutores sociales para la creación de empleos verdes. Esta colaboración ha contribuido con el funcionamiento de los vínculos entre la economía verde y los empleos, las competencias necesarias, el desarrollo de las empresas y el papel de las organizaciones de empleadores y de trabajadores.

Más limpia y más verde


La estrategia MID comprende un plan de acción ambicioso. Uno de sus objetivos es llevar la proporción de empleos verdes de 6,3 por ciento de la fuerza laboral en 2010 a 10 por ciento para 2020. Durante la primera fase 2014-17, cuatro planes de acción, que comprenden alrededor de 130 proyectos, deberán ser puestos en práctica en los ámbitos de la energía, el ambiente y la economía oceánica.

La OIT, a través de su Programa Empleos Verdes para Mauricio, sigue apoyando esta transición con actividades de investigación, de sensibilización y de fortalecimiento de las capacidades para la promoción de empleos verdes, de sistemas eficaces de desarrollo de competencias y la ecologización de las empresas.

El apoyo de la OIT forma parte ahora de la Asociación para la acción a favor de una economía verde (PAGE), una iniciativa mundial del PNUMA, el PNUD, la ONUDI y el UNITAR que fue lanzada en Mauricio en julio 2014.

Para que una economía verde pueda desarrollarse y tener éxito, debe generar empleos productivos y decentes para todos. ¿Pero qué es lo que define exactamente un empleo verde?

Los empleos son verdes cuando son decentes, contribuyen a reducir el impacto negativo sobre el medio ambiente y en definitiva conducen a empresas y economías sostenibles desde el punto de vista medioambiental, económico y social. Son empleos en cualquier profesión y en cualquier nivel que permiten:

  • reducir el consumo de energía y de materias primas
  • limitar las emisiones de gases de efecto invernadero
  • minimizar los desperdicios y la contaminación
  • proteger y restaurar los ecosistemas
  • y/o contribuir a la adaptación al cambio climático


La sostenibilidad en acción


Mauricio está en condiciones de presentar un número cada vez mayor de ejemplos prácticos de ecologización de empresas en sectores clave de su economía, como la producción manufacturera, el turismo y la energía. Estos ejemplos se encuentran en las fábricas textiles que han ecologizado sus procesos de producción con sistemas solares para calentar el agua, aguas residuales recicladas y prácticas de refrigeración naturales y de reciclaje. Esta inversiones no sólo crean empleos, pueden también reducir el consumo de energía hasta 30 por ciento.

El turismo en Mauricio emprendió el camino verde desde hace ya algún tiempo. En Cap Malheureux, por ejemplo, una empresa familiar de bungalós utiliza materiales de construcción naturales y reciclados, produce electricidad a través de fuentes renovables, elabora compost con los desechos y recicla las bacterias, el plástico, el papel y los teléfonos móviles. La ecologización se ha traducido en un excedente de electricidad que puede ser vendida a la Compañía Nacional de Electricidad (CEB). Además de reducir los costos, se podría decir que el mayor beneficio es una mejor imagen de la empresa.

El papel de la formación y la educación


Una economía verde supone un número de beneficios para las empresas, sin embargo la investigación de la OIT en Mauricio y en otras partes muestra que muchas empresas aún necesitan información y políticas públicas que la favorezcan.

La OIT organizó un taller tripartito orientado a la acción en 2012 en Mauricio con el objetivo de adoptar medidas concretas para la promoción de los empleos verdes, la ecologización de las empresas, el fortalecimiento de las competencias y la revalorización del papel de las organizaciones de los empleadores y de los trabajadores.

Las recomendaciones del taller de 2012 incluyeron incentivos fiscales y crediticios, acceso a la formación (como sobre el etiquetado y la certificación ecológica), la tecnología y los equipos. La formación además deberá garantizar que los empleados puedan pasar a otros sectores, sobre todo si son despedidos. Una transición justa hacia un lugar de trabajo respetuoso del medio ambiente debería proporcionar instalaciones y una logística que promuevan el bienestar de los trabajadores, por ejemplo, que ofrezcan acceso a agua potable y a duchas después de haber manipulado pesticidas.

En la perspectiva de la conferencia de los PEID, es importante señalar que si son bien administradas, las transiciones hacia las economías sostenibles desde el punto de vista social y del medio ambiente pueden impulsar la creación de empleos, la modernización de los empleos, la justicia social y la erradicación de la pobreza.

La ecologización de las economías, de las empresas y de los empleos puede aumentar la resistencia de las comunidades y de los países vulnerables, en particular en los PEID. Esto contribuirá además a la lucha contra el cambio climático.