Economía verde

Ryder: El mundo del trabajo es esencial para lograr una economía más verde

El Director General de la OIT pide a los ministros de medioambiente y de trabajo de la UE que armonicen sus políticas de desarrollo sostenible.

Comunicado de prensa | 17 de julio de 2014
MILÁN – “La transición a una economía verde sólo puede lograrse a través de una activa participación del mundo del trabajo”, afirmó Guy Ryder, Director General de la OIT, en la primera reunión conjunta de los ministros de medioambiente y de trabajo de la UE.

La sostenibilidad medioambiental es un deber, en particular en el mercado laboral."
Guy Ryder
“El mundo no debe escoger entre creación de empleo o preservación del medioambiente”, señaló Ryder. “La sostenibilidad medioambiental es un deber, en particular en el mercado laboral.”

La creación de empleos verdes fomentará la sostenibilidad en Europa. El nivel de emisiones de gases de efecto invernadero por habitante es hoy en día por lo menos tres veces superior al admisible si se desea evitar un calentamiento mundial de dos grados Celsius a finales de siglo.

Desempleo persistente


A unas perspectivas medioambientales poco halagüeñas cabe añadir el constante problema del desempleo en Europa.

La crisis económica iniciada en 2008 provocó la pérdida de casi 10 millones de empleos en Europa. La OIT prevé aún 25 millones de desempleados para 2019.

La situación actual es peor para los jóvenes que buscan trabajo. En muchos países de la UE la tasa de desempleo de las personas de edad comprendida entre 16 y 25 años oscila entre el 20 y el 30%.

”Las previsiones laborales negativas de la UE guardan relación con los niveles de inversión más bajos registrados hasta la fecha. Sin embargo,” afirma Ryder, “una transición activa a una economía más verde podría mejorar ese nefasto panorama laboral y de cambio climático.“

Por ejemplo, en diversos estudios se estima que un aumento de un punto porcentual de la eficiencia crearía de 100.000 a 200.000 empleos.

La adopción de medidas pertinentes y ambiciosas para lograr una economía más verde fomentaría sustancialmente las inversiones, reduciría las emisiones y generaría, de forma extraordinaria, millones de empleos.

Según la OIT, el valor total del mercado de las tecnologías medioambientales a escala mundial, en particular las asociadas a la energía y la eficiencia energética, será de 4.400 millones de euros en 2015.

Adquisición de las competencias profesionales necesarias para una economía verde


Ryder señaló que Europa ha hecho hincapié durante mucho tiempo en el aumento de la productividad laboral, en detrimento de la productividad energética y de los recursos. Durante los últimos 50 años, la productividad laboral casi se ha cuadruplicado, mientras que el aumento de la productividad energética ha sido inferior al 25%.

Con respecto al Plan de acción verde de la Comisión Europea para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), afirmó que la mayor parte de la tecnología verde está en manos de las PYMES.

Recalcó que tanto las PYMES como las grandes empresas han de hacer frente a la dificultad de encontrar trabajadores con las competencias profesionales que exige una economía verde. Ello se puso de manifiesto en el primer informe sobre empleos verdes de la OIT en 2008 y se confirmó en el estudio mundial sobre competencias profesionales para empleos verdes que llevó a cabo la OIT con la Comisión Europea en 2011.

Según la iniciativa “Build Up Skills” (reforzamiento de competencias), refrendada por la Unión Europea, en 2020 alrededor de 4,4 millones de trabajadores tendrán que actualizar sus competencias profesionales sobre eficiencia energética o fuentes de energía renovable.

Prioridades de la OIT


Para la OIT es prioritario dar respuesta a escala mundial al doble desafío que plantea preservar el medioambiente y lograr un nivel suficiente de empleo decente e integración social.

En 2013, la Conferencia Internacional del Trabajo presentó una serie de conclusiones sobre desarrollo sostenible, trabajo decente y empleos verdes. Constituyen el marco político de una transición justa a una economía más verde. Ryder instó a los ministros a aplicar ese marco en la formulación de políticas a escalas nacional y regional.

Añadió que la OIT acogió con beneplácito su colaboración con los Estados Miembros de la UE, los interlocutores sociales y la Comisión para promover una economía más verde y la creación de empleos decentes para mujeres y hombres: “Ha de consultarse con los integrantes del mundo del trabajo, en particular los gobiernos, los empleadores y los trabajadores, la formulación de políticas y la adopción de medidas encaminadas a lograr empresas y puestos de trabajo más verdes adaptados al cambio climático.”