Nuevo informe

El número de niños trabajadores se reduce en un tercio desde 2000, afirma la OIT

Un nuevo informe de la OIT muestra que la lucha contra el trabajo infantil va por buen camino, pero alerta de que el objetivo de eliminar sus peores expresiones para 2016 no será alcanzado al ritmo actual.

Noticia | 23 de septiembre de 2013
GINEBRA (OIT Noticias) – Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Medir los progresos en la lucha contra el trabajo infantil, sostiene que el número de niños trabajadores descendió en una tercera parte desde 2000, de 246 millones a 168 millones. No obstante, esta disminución no es suficiente para alcanzar el objetivo de eliminar las peores formas de trabajo infantil para 2016, una meta acordada por la comunidad internacional gracias a la OIT.

¿Qué es trabajo infantil?
El trabajo infantil es todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

Se refiere al trabajo realizado por niños por debajo de la edad mínima legal de admisión del empleo, según el Convenio sobre la edad mínima, 1973 (núm. 138), así como a las peores formas de trabajo infantil definidas en el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182).
“Nos estamos moviendo en la dirección correcta pero los progresos son aún muy lentos. Si realmente queremos acabar con el flagelo del trabajo infantil en el futuro cercano, entonces es necesario intensificar los esfuerzos en todos los niveles. Existen 168 millones de buenas razones para hacerlo”, declaró el Director General de la OIT, Guy Ryder.

Las últimas estimaciones de la OIT, publicadas en vísperas de la Conferencia mundial sobre el trabajo infantil que se celebrará en Brasilia el mes que viene, muestran que gran parte de los progresos fueron realizados entre 2008 y 2012, cuando el número global de niños trabajadores descendió de 215 a 168 millones.

Más de la mitad de los 168 millones de niños trabajadores en el mundo están involucrados en actividades peligrosas. Se trata de trabajos que ponen directamente en peligro su salud, seguridad y desarrollo moral. El número actual de niños que realizan trabajos peligrosos es de 85 millones, frente a los 171 millones que había en 2000.

El trabajo peligroso es con frecuencia tratado como un indicador sustitutivo de las Peores Formas de Trabajo Infantil, dado que los niños que realizan estos trabajos representan a la mayoría de los incluidos bajo este epígrafe.

Otras conclusiones importantes del informe:
  • El mayor número absoluto de niños trabajadores se encuentra en la región de Asia y el Pacífico, (casi 78 millones), pero África subsahariana continúa siendo la región con la incidencia más alta de trabajo infantil en términos de porcentaje de la población: un 21 %.
  • La incidencia del trabajo infantil es más alta en los países más pobres, pero los países de ingresos medios tienen el mayor número de niños trabajadores.
  • El trabajo infantil entre las niñas disminuyó un 40 % desde 2000, en comparación con el 25 % de disminución en el caso de los niños.
  • La agricultura sigue siendo con diferencia el sector en el que más niños trabajadores hay (98 millones de niños –un 59 %–), pero el problema no es desdeñable en el sector servicios (54 millones) y la industria (12 millones), en su mayor parte en la economía informal.
Tendencias regionales
 
  • De 2008 a 2012, el trabajo infantil entre los niños de 5-17 años descendió en las regiones de Asia y el Pacífico, América Latina y el Caribe y África Subsahariana.
  • La región de Asia y el Pacífico registró el mayor descenso por un gran margen, de 114 millones en 2008 a 78 millones en 2012.
  • El número de niños trabajadores también disminuyó en África subsahariana (en 6 millones), y modestamente en América Latina (en 1,6 millones).
  • En Oriente Medio y el norte de África hay 9,2 millones de niños trabajadores.

Motores del progreso

El informe identifica un número de acciones que han impulsado los progresos en la lucha contra el trabajo infantil en los últimos años. Las decisiones políticas y las inversiones correspondientes en educación y protección social son particularmente importantes en la disminución del trabajo infantil.

Otras acciones incluyen el compromiso político de los gobiernos, el creciente número de ratificaciones de los dos Convenios sobre trabajo infantil de la OIT, las decisiones políticas acertadas y los marcos legislativos sólidos.

“Nadie puede atribuirse todo el mérito de este resultado, ya que muchos han contribuido a llamar la atención sobre las repercusiones negativas que tiene el trabajo infantil en la economía, el futuro de las sociedades y los derechos de los niños. Sin embargo, el papel de liderazgo de la OIT en la lucha contra el trabajo infantil, a través de sus normas y sistema de supervisión, asesoría, desarrollo de la capacidad y acción directa, merece una mención especial”, señaló Constance Thomas, Directora del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT (IPEC).