Día Internacional de la Mujer

El Director General de la OIT exhorta a poner fin a la violencia de género en el trabajo

La OIT celebró el Día Internacional de la Mujer con un llamado a la acción para combatir la violencia contra las mujeres en el lugar de trabajo.

Comunicado de prensa | 8 de marzo de 2013
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Panel de la OIT en ocasión del
Día Internacional de la Mujer 2013
GINEBRA – El Director General de la OIT, Guy Ryder, exhortó a detener la violencia de género, en un evento organizado en ocasión del Día Internacional de la Mujer.

En su declaración en la sede de la OIT en Ginebra, Guy Ryder describió la violencia de género como “sumamente deshumanizante, generalizada y degradante”.

“Detener la violencia de género en el trabajo es parte integral del objetivo de la OIT de promover trabajo decente para todas las mujeres y los hombres en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana”, declaró.

Guy Ryder dijo que la violencia en el lugar de trabajo es “muy perjudicial” para los individuos, pero además tiene consecuencias para sus familias, para las sociedades y también para las empresas.

Ryder recapituló los Convenios de la OIT que contienen orientación sobre cómo combatir la violencia en el lugar de trabajo, así como las herramientas prácticas que han sido desarrolladas. Pero indicó que aún persisten grandes déficits que deben ser abordados, incluyendo el hecho de que todavía no existe un tratado internacional en materia de derechos humanos que prohíba de manera explícita la violencia contra las mujeres y la necesidad de prestar atención especial a la economía informal, donde muchas mujeres trabajan ocultas y sin protección.

“Estas constituyen ámbitos para el trabajo futuro de la OIT y de otras agencias”, señaló.

Dra. Charlotte Harland Scott
En el discurso de apertura, la Dra. Charlotte Harland Scott describió la lucha por la igualdad de las mujeres en Zambia. La Dra. Harland Scott, experta en políticas económicas y sociales, dijo que si bien se han alcanzado algunos logros en áreas como la mortalidad materna y el acceso a la educación primaria, aún persisten muchos desafíos, incluyendo la violencia en el trabajo, en particular en el sector informal, el cual está “lleno de riesgos de violencia y abuso”.

“Los trabajadores domésticos denuncian abusos asiduos en la forma de intimidación, humillación, acoso sexual y agresión, las niñas con frecuencia son preferidas para estos trabajos, ya que son consideradas menos propensas a protestar”, afirmó la Dra. Harland Scott, esposa del Vicepresidente de Zambia.

Los derechos de todos los trabajadores, afirmó, deberían ser garantizados a través de la legislación y la reglamentación. La creación de empleo también es un factor decisivo para combatir la violencia en el lugar de trabajo, destacó la Dra. Harland Scott.

“Los jóvenes con bajo nivel de educación, no calificados o con pocas competencias, en especial las niñas, continuarán siendo vulnerables a la violencia. Por el contrario, el desarrollo de calificaciones, de oportunidades y opciones contribuirá a transformar su experiencia laboral en una que les permita utilizar todo su verdadero potencial, al desarrollar carreras profesionales que les permitirán perseguir sus aspiraciones”.

El problema de la violencia doméstica que se extiende al lugar de trabajo fue puesta de manifiesto por Sarah Fox, representante de los trabajadores de la Federación Estadounidense de Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales. Entre 1997 y 2009 en Estados Unidos, 321 mujeres fueron asesinadas en el trabajo por su esposo o compañero, dijo.

“Es un hecho atroz que cada día en EE.UU. entre cuatro y cinco mujeres son asesinadas por sus esposos o novios. Dos millones de mujeres son heridas cada año. La violencia doméstica no se detiene cuando las víctimas van al trabajo”.

La incidencia de la violencia en Estados Unidos ha disminuido desde que fue aprobada la “Ley sobre la violencia contra las mujeres”, pero es necesario hacer más, afirmó Sarah Fox.

Brenda Cuthbert, Directora Ejecutiva de la Federación de Empleadores de Jamaica, dijo que es necesario que los trabajadores, los empleadores y el gobierno trabajen juntos para hacer frente a este problema.

“La violencia afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Perjudica el trabajo y la productividad, al crear tensiones e incertidumbre”.

Es importante, dijo, conocer el problema, calcular el riesgo de la violencia potencial en el lugar de trabajo e instaurar políticas preventivas.