Derechos laborales

La protección de la maternidad no es sólo una cuestión personal

Muchos países han ratificado los convenios de la OIT sobre protección de la maternidad, pero las mujeres aún enfrentan discriminación en el lugar de trabajo cuando quedan embarazadas. En ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre), la OIT publica una serie de directrices sobre esta materia.

Reportaje | 23 de noviembre de 2012
GINEBRA (OIT Noticias) – Liani trabajaba en la cadena de producción en una fábrica de plástico en Indonesia. Al sexto mes de embarazo, le resultaba cada vez más difícil permanecer de pie tantas horas.

Le dolía la espalda, se sentía débil y cansada, pero como no había ninguna normativa específica a favor de las trabajadoras embarazadas, tenía que seguir trabajando.

Los turnos de noche era aún peores: la empresa no ofrecía un servicio de transporte para los trabajadores nocturnos, y la única manera para llegar al trabajo, recorriendo el camino accidentado entre su hogar y la fábrica, era como pasajera en la motocicleta de su esposo.

Algunos casos
  • En Italia, al menos 800.000 trabajadoras se vieron obligadas a renunciar al trabajo por haber quedado embarazadas, en la mayoría de los casos después de haber firmado cartas de renuncia sin fecha cuando fueron contratadas. Estas cartas fueron utilizadas por las empresas cuando quisieron despedirlas.
  • En Kenya, algunas mujeres están obligadas a firmar acuerdos donde se comprometen a no quedar embarazadas.
  • En Honduras, las mujeres que trabajan en la limpieza deben someterse con regularidad a las prueba de embarazo, bien sea para obtener un trabajo o para mantenerlo.
“En octubre, tenía seis meses de embarazo”, contó Liani a OIT Noticias. “Un día me sentí mal y solicité a la empresa un permiso para ir al médico. En la noche nació el niño. Vivió dos horas.”

“El médico me dijo después que había sido a causa de mi cansancio. Pasaba demasiado tiempo de pie en el trabajo y el trayecto a la fábrica en la motocicleta era muy accidentado y lleno de baches. Esto afectó mi embarazo.”

La experiencia de Liani no es un caso aislado. Según ella, otra trabajadora de la fábrica falleció durante el parto. El bebé no sobrevivió.

Un problema en todas las categorías de países


Alrededor de 70 países han ratificado al menos uno de los tres convenios de la OIT relacionados con la protección de la maternidad. Pero la realidad es que muchas mujeres embarazadas y madres primerizas siguen siendo vulnerables en el lugar de trabajo.

La discriminación contra la maternidad es una realidad en países ricos, pobres y de medios ingresos, y ha empeorado con esta crisis económica mundial, afirmó Laura Addati, especialista en maternidad de la OIT.

“Con la crisis económica, hemos observado un aumento en el número de quejas por discriminación. Las mujeres embarazadas son particularmente vulnerables. Ellas están más expuestas a la discriminación en el trabajo a causa de la idea de que la maternidad es una carga”, explicó Laura Addati. “La percepción es que las mujeres embarazadas representan un costo, pero la realidad es que la protección a la maternidad produce beneficios enormes.”

Reclamos por discriminación
  • En Canadá, la Comisión de derechos humanos Saskatchewan sostiene que uno de cada diez reclamos de discriminación está relacionado con la gravidez.
  • En EE.UU., los reclamos por discriminación relacionada con el embarazo incrementaron en un 35 por ciento en la última década.
  • Desde 2001, las cortes de EE.UU. han pagado 150 millones de dólares por daños en casos de discriminación relacionados con la gravidez.
Un estudio de la OIT identificó casos de mujeres que son hostigadas y despedidas cuando quedan embarazadas, mujeres a quienes se les exige que firmen garantías que no quedarán embarazadas, mujeres que son obligadas a someterse a una prueba de embarazo y mujeres a quienes se les niega la licencia de maternidad.

En algunas partes del mundo, las trabajadoras embarazadas están expuestas a químicos peligrosos que podrían perjudicar al feto o, como Liani, tienen que permanecer todo el día de pie y trabar de noche porque no se han adoptado disposiciones especiales para ellas.

Impacto en el desarrollo


Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de la ONU, la OIT, en colaboración con diversas agencias de la ONU, elaboró un paquete de recursos con la finalidad de ayudar a las organizaciones, los ministerios, las organizaciones de trabajadores y empleadores a fortalecer y extender la protección de la maternidad a las mujeres en el trabajo.

El objetivo de esta protección es preservar la salud de la mujer y del recién nacido, así como ofrecer seguridad económica a las mujeres y sus familias. Esto puede ser alcanzado a través de la licencia de maternidad, beneficios en efectivo y en medicamentos, protección de la salud en el lugar de trabajo, protección del empleo, a la no discriminación y a la lactancia materna en el trabajo.

No se trata sólo de ayudar a individuos, señaló Addati. La protección de la maternidad tiene un impacto significativo sobre el desarrollo, y los estudios demuestran que beneficia a los empleadores tanto como a los empleados, porque ayuda a las empresas y a las organizaciones a mantener un personal de valor.

Mujeres en desventaja
  • Un estudio del Reino Unido detectó que 22.000 mujeres dijeron que habían sido perjudicadas en el trabajo porque estaban embarazadas o porque se habían beneficiado de la licencia de maternidad.
  • Dos terceras partes de las mujeres árabes jóvenes están excluidas de la fuerza laboral a causa de una legislación débil en materia de discriminación de género y de la falta de soluciones para el cuidado de los niños.
“La protección de la maternidad es indispensable en la lucha contra la pobreza, para la inclusión social, la igualdad de género y la salud maternal e infantil. Existe una relación entre el nivel de gasto en políticas que favorecen las familias, el nivel de empleo de las mujeres y el nivel de pobreza infantil”, agregó Addati.

“Es por este motivo que la protección de la maternidad no es sólo una cuestión personal. Contribuye a la realización de diversos objetivos de desarrollo globales, y por lo tanto se trata de una responsabilidad colectiva. Gobiernos, empleadores y trabajadores deben participar en un diálogo social que permita encontrar soluciones que respondan a las necesidades de todas las partes.”