Finanza social

Un banco con buena reputación

¿Es posible que los bancos se dediquen al bienestar económico de los trabajadores y aún así sobrevivan a la crisis financiera? La OIT analiza el caso del Rokin bank, una cooperativa dirigida por sindicatos en Japón.

Analísis | 19 de septiembre de 2012
GINEBRA (Noticias de la OIT) – Las bancarrotas, las operaciones fraudulentas, el rescate masivo y otros escándalos bancarios que han estimulado la crisis mundial en los últimos años han suscitado críticas generalizadas de las instituciones financieras.

La controversia puso de manifiesto la necesidad de instituciones socialmente responsables cuya función principal sea ofrecer servicios bancarios a los clientes, en vez que aportar beneficios a los accionistas.

En este contexto, la OIT ha destacado el papel que desempeñan el banco Rokin en Japón: cooperativas financieras dirigidas por los sindicatos cuyo objetivo declarado es promover el bienestar de los trabajadores y a la vez permanecer fieles a los principios de “sinceridad, justicia y apertura”.

“Con la creciente necesidad de instituciones financieras que asuman más responsabilidades sociales, el banco Rokin, con 60 años de experiencia, puede servir de inspiración a fin de institucionalizar la financia social para los trabajadores, al garantizar su inclusión y bienestar económico”, declaró Craig Churchill, quien dirige el Programa de Finanza Social de la OIT.

Similares a las cooperativas de crédito, el banco Rokin ocupa una condición particular bajo la Ley de Bancos del Trabajo de Japón, la cual establece que no deberían dedicarse a generar ingresos sino a promover el bienestar de sus miembros.

Estos objetivos han sido fundamentales para la supervivencia del banco Rokin, y le ha permitido permanecer solvente a finales de los años '1980, cuando el colapso de la burbuja de activos de Japón llevó a la bancarrota de las instituciones financieras que habían invertido en préstamos para bienes raíces, de acuerdo con un informe de la OIT de 2011, titulado: “ROKIN Bank: The story of workers’ organizations that successfully promote financial inclusion” (Banco Rokin: La historia de la organización de los trabajadores que promovió con éxito la inclusión social).

Banca con conciencia social


Más recientemente, cuando se desencadenó la crisis financiera mundial en 2008, Rokin aceptó una solicitud del Gobierno destinada a establecer un programa de apoyo a los trabajadores que tenían dificultades para cancelar préstamos. A los trabajadores se les proporcionó asesoría financiera y, en algunos casos, una reducción de las cuotas y una extensión del período de amortización.

El banco Rokin además ofrece préstamos con bajos intereses a las personas que perdieron su vivienda tras haber sido despedidos a causa de la crisis. El Gobierno compensa al banco en caso de incumplimiento del pago. Rokin tiene también un programa de préstamos dirigido a las organizaciones comunitarias sin fines de lucro y a las de asistencia social.

Rokin sostiene que sus miembros también reconocen el valor de los financiamientos de emergencia con bajos intereses que los bancos otorgan a los trabajadores y a sus familias cuando se presenta una catástrofe, como un terremoto o un huracán.

La historia del banco Rokin se remonta a la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando los trabajadores pasaban apuros para llegar a fin de mes y, con frecuencia, recurrían a usureros para solicitar los créditos que tanto necesitaban.

En 1950, fueron establecidos dos bancos – los precursores de Rokin – para suministrar préstamos a condiciones justas a los trabajadores y apoyar a las cooperativas de consumidores de productos de subsistencia.

En la actualidad, hay 13 bancos Rokin, 642 filiales y una sociedad constituida por cerca de 10 millones de miembros, la mayoría provenientes de sindicatos, cooperativas de consumidores y organizaciones de ayuda mutua. El saldo del depósito de los bancos Rokin es de 17,5 billones (millones de millones) de yenes (225.000 millones de dólares), lo cual representa 2 por ciento del total del saldo del depósito en Japón.