Es tiempo para que el mundo árabe cumpla con su demanda de justicia social y respete a los trabajadores vulnerables

¿Cuál será el primer país árabe en ratificar el Convenio sobre trabajo decente para los trabajadores domésticos?

Opinión | 15 de agosto de 2012
La ratificación de Filipinas del Convenio 189 de la OIT sobre trabajo decente para los trabajadores domésticos esta semana marca un hito en los esfuerzos por extender los derechos fundamentales del trabajo para cerca de 100 millones de trabajadores domésticos en el mundo. Filipinas es el segundo país – después de Uruguay – en adoptar este importante instrumento. Su ratificación permite que el Convenio entre en vigor el próximo año.


Nada Al-Nashif, Director Regional para los Estados Árabes, Organización Internacional del Trabajo.
El primer país asiático en comprometerse a respetar los derechos de los trabajadores domésticos es además un importante país de origen de estos trabajadores migrantes. Más de 150.000 trabajadores domésticos de Filipinas, sobre todo mujeres, viajan cada año a otras partes de Asia, Europa y el Oriente Medio buscando mejores salarios para ayudar a sus familias a escapar de la pobreza absoluta.

Estas mujeres pasan a vivir en hogares extraños, en ambientes desconocidos, donde pueden pasar años limpiando hogares, preparando comidas, criando niños y cuidando ancianos. Mientras que algunos reciben el trato justo y digno que merecen, otros están expuestos al acoso físico y moral, que algunas veces puede causar problemas mentales, lesiones graves o hasta la muerte, y descubren que no tienen acceso a la justicia porque los sistemas legales y normativos están en su contra.

Esto es especialmente pertinente en los países árabes. Cerca de una tercera parte de los 22 millones de trabajadores migrantes en el mundo árabe son mujeres que realizan trabajo doméstico. La mayoría proviene de Asia y África, en particular de Sri Lanka, Filipinas, Bangladesh, Nepal, Indonesia y Etiopía.

En la mayoría de los países árabes, los trabajadores domésticos están excluidos de la legislación laboral nacional, de los sistemas de seguridad social y de las normas de seguridad y salud. Aquellos que provienen de ultramar suelen estar atados a sus empleadores a través de un sistema de patrocinio restrictivo. A muchos le son confiscados sus pasaportes y documentos, y están sujetos a vivir bajo un verdadero “arresto domiciliario”. La naturaleza informal, no reglamentada y aislada de su trabajo los hace vulnerables a la explotación y el abuso, y es por este motivo que necesitan atención especial.

Considerar la ratificación del Convenio 189 ... permitiría a los gobiernos consagrar en una ley nacional los valores que estuvieron en el corazón de los levantamientos en varios países árabes: dignidad humana y justicia social."
Nada Al-Nashif
Me complació constatar en la Conferencia Internacional del Trabajo de junio 2011 que la inmensa mayoría de los delegados árabes votó a favor de la adopción del Convenio 189 sobre el trabajo decente para los trabajadores domésticos. Ahora que este Convenio entrará en vigor, se espera que aún los países que no lo han ratificado trabajen a su favor. Esto significa que cualquier legislación futura que sea adoptada por los Estados miembros de la OIT debe tener en cuenta la nueva norma internacional del trabajo, por más que no estén obligados legalmente a ponerla en práctica.

El próximo paso decisivo es considerar la ratificación del Convenio 189. Esto permitiría a los gobiernos armonizar su legislación nacional y otros instrumentos normativos con esta histórica norma internacional y consagrar en una ley nacional los valores que estuvieron en el corazón de los levantamientos en varios países árabes: dignidad humana y justicia social.

Los países árabes han alcanzado algunos progresos y cada vez más están adoptando buenas prácticas: al instituir contratos unificados, poner mayor atención sobre las condiciones de trabajo, mejorar los sistemas de inspección laboral y considerar seriamente la revisión o la eliminación de los sistemas de patrocinio. Estas importantes acciones reflejan el espíritu del Convenio, pero el objetivo debe ser la ratificación del instrumento.

La Oficina Regional para los Estados Árabes de la OIT, desde su sede en Beirut, está dispuesta a apoyar este proceso en toda la región con la ayuda de nuestros expertos técnicos y jurídicos y su singular estructura tripartita.

Tenemos la capacidad de ofrecer asistencia a los gobiernos, de involucrar a las agencias de contratación y a los empleadores, y de colaborar con los actores de la sociedad civil a fin de ofrecer a los trabajadores domésticos los mismos derechos laborales básicos que tienen los otros trabajadores: trabajo decente con protección adecuada; remuneración y beneficios justos; horas de trabajo razonables; y respeto por los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva.

Nosotros creemos que la lucha por la justicia social comienza aquí: con la protección de los trabajadores vulnerables.

La transición hacia la democracia en curso en la región árabe demuestra que la construcción de sociedades productivas e inclusivas es una condición para la estabilidad social. Los principios de Trabajo Decente deben estar al centro de esta transformación. Apoyar y ratificar el Convenio 189 es el correcto paso hacia adelante.


Por Nada Al-Nashif, Director Regional para los Estados Árabes, Organización Internacional del Trabajo.