Programas de garantías para jóvenes pueden estimular la recuperación de la eurozona

El costo de los programas destinados a favorecer el acceso de los jóvenes al empleo, la educación o la formación equivale a menos del 0,5 por ciento del gasto público en la eurozona, de acuerdo con un informe de la OIT publicado el 11 de julio. Las recompensas, sin embargo, son mucho más altas.

Noticia | 12 de julio de 2012
GINEBRA (OIT Noticias) – Los programas que garantizan a los jóvenes el acceso al empleo, la educación o la formación pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de hacer frente a la crisis del empleo juvenil que amenaza la recuperación de la eurozona, afirmó la OIT.

La implementación de programas de “garantías a los jóvenes” en la eurozona tendría un costo no superior a 21.000 millones de euros, afirma el Instituto Internacional del Estudios Laborales de la OIT en un estudio publicado el 11 de julio 2012 bajo el título Crisis del empleo en la Eurozona: Tendencias y políticas para afrontarla.

El costo, que representaría menos de 0,5 por ciento del gasto público, es “una cifra modesta en relación a sus beneficios”, agrega el informe.

En abril 2012, la tasa de desempleo en la eurozona era superior al 22 por ciento. Excedió el 50 por ciento en España y Grecia, y superó el 30 por ciento en Eslovaquia, Italia y Portugal.

Los países nórdicos han mostrado el camino y registrado un éxito considerable con los programas de garantías a los jóvenes.


En Finlandia, el Servicio de Empleo Público estimó la tasa de éxito en más de 80 por ciento en 2011. En Suecia, 46 por ciento de los que participaron en los programas obtuvieron resultados satisfactorios.

Las medidas están dirigidas a los jóvenes que pertenecen a grupos específicos: desempleados y aquellos que no estudian o que tienen escasa experiencia de trabajo. Alemania, Austria, Dinamarca, Noruega, los Países Bajos, Polonia, Portugal y Suecia disponen de programas de garantías para jóvenes.

Programas hechos a medida


En algunos países los programas están elaborados según las características y las necesidades específicas de los jóvenes que buscan trabajo. En Dinamarca, por ejemplo, la edad y el nivel de educación determinan cuáles medidas serán aplicadas: orientación, cursos introductorios o mecanismos para establecer puentes con el mundo del trabajo.

Es posible aprender de la experiencia relativamente larga de los países nórdicos, incluyendo la necesidad de una acción rápida dirigida a grupos específicos, y la importancia de contar con una gran variedad de medidas que permita encontrar una buena combinación.

Las estrategias mixtas permiten que los servicios de empleo escojan los instrumentos más eficaces para cada joven que participa en el programa, por ejemplo, combinando la formación con la asistencia en la búsqueda de trabajo.

“Se estima que los programas de garantías a los jóvenes en Noruega y Suecia han sido exitosos sobre todo porque estos países cuentan con actividades integradas que utilizan la búsqueda de empleo como punto de partida, pero se apoyan en otras medidas cuando la búsqueda de empleo de por sí sola no tiene éxito”, señala el informe.

El informe advierte que el fracaso en la lucha contra la crisis del empleo juvenil tendría graves consecuencias negativas sobre las perspectivas de crecimiento, como resultado de una disminución de la oferta de mano de obra y de un aumento de la incongruencia entre la oferta y la demanda de calificaciones en el mercado de trabajo. “Esto sólo retardará cualquier recuperación futura”.

Ejemplos de programas de garantías a los jóvenes
En Suecia, después de 90 días de desempleo, los jóvenes son remitidos al programa durante cuatro meses. En un primer momento, reciben orientación escolar y profesional, asistencia en la búsqueda de trabajo, y luego experiencia profesional, educación, formación, ayuda financiera para la creación de empresa y rehabilitación de la empleabilidad.
Las personas entre 18 y 24 años pueden participar en el programa durante un período máximo de 15 meses. El costo en 2010 fue de menos de 6.000 euros por participante.

En Finlandia, durante los primeros tres meses de desempleo, todos los jóvenes inscritos deben recibir una oferta de empleo, educación académica, formación profesional u otras medidas dirigidas a mejorar sus perspectivas de trabajo.
El sistema de garantías a los jóvenes está dirigido a los menores de 25 años, que han finalizado sus estudios y no tienen un empleo o no están inscritos en un programa educativo. A partir de 2013, el programa será ampliado a los graduados menores de 30 años.

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