La realidad detrás de las cifras: los rostros del trabajo forzoso

El trabajo forzoso afecta a todas las regiones y a sectores muy diversos, y por lo tanto asume diferentes caras, incluyendo la servidumbre por deudas, las condiciones de trabajo degradantes, la trata, el abuso de la vulnerabilidad. Sin embargo, es posible combatir el trabajo forzoso con un compromiso sostenido y con recursos, como lo ilustra esta galería de fotos.

Noticia | 1 de junio de 2012
El trabajo forzoso es la antítesis del trabajo decente. Casi 21 millones de personas son víctimas de trabajo forzoso en el mundo, atrapadas en trabajos impuestos por medio de la coacción o del engaño que no pueden abandonar. Las mujeres y los jóvenes, los pueblos indígenas y los trabajadores migrantes son particularmente vulnerables.

Una salida de la servidumbre por deudas

Los trabajadores en situaciones de servidumbre por deudas se encuentran sobre todo en Asia y en América Latina. Ellos comprometen su trabajo como garantía de una deuda o el anticipo de salario. Un accidente o una enfermedad pueden obligar a los trabajadores a pedir prestado más dinero lo cual los hunde en un círculo vicioso de endeudamiento, transmitiendo la deuda de una generación a la siguiente.


Niños del grupo étnico Tamang trabajan en una cantera de piedra en Nepal. En septiembre 2008, el Gobierno de Nepal anunció que estaba aboliendo el sistema Haliva, una forma de servidumbre por deudas en la agricultura.



Smita estuvo en condiciones de servidumbre en trabajo doméstico durante algunos años. Ella fue rescatada por el Movimiento Nacional de Trabajadores Domésticos de Mumbai, India. En la actualidad es libre, estudia y disfruta de su libertad.


En Tamil Nadu (India) la OIT ha apoyado esfuerzos concertados que involucran al gobierno, los empleadores y los trabajadores dirigidos a reducir la vulnerabilidad de los trabajadores a la servidumbre por deudas.


Con la ayuda del Foro de Acción Conjunta de los Sindicatos, los trabajadores en los molinos de arroz han formado su propia organización, que en la actualidad está negociando con los empleadores un aumento de los salarios y mejores condiciones de trabajo.


Erradicar las prácticas análogas a la esclavitud

Las prácticas análogas a la esclavitud, arraigadas en antiguos modelos de discriminación, todavía constituyen un problema en algunos países de África, y afectan en particular a las pueblos indígenas y a los descendientes de los esclavos.
En 2008, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental responsabilizó a Nigeria por no haber protegido a Hadijatou, una mujer descendiente de esclavos, y por tolerar de facto la práctica de la esclavitud.



Soumana (a la izquierda) con su amo Abdoulaye en Abalak, Níger


Otro tema de preocupación ha sido la exacción de trabajo forzoso a las personas que viven en los bosques, incluyendo los Pigmeos, en diversos países de la región de África Central.
Los niños africanos también corren el riesgo de ser reclutados por la fuerza como niños soldados.



Pascatia, un niño ex soldado, recibió formación para cuidar el ganado y va a la escuela, gracias a un proyecto de la OIT en la República Democrática del Congo.


Penalizar la trata de personas

Diversos países africanos han adoptado nuevas leyes para combatir la trata de personas, como Mozambique en abril 2008, y la República de Tanzania y Zambia más tarde el mismo año.


Una niña víctima de traficantes que intentaron llevarla ilegalmente a Benin. Foto tomada en la frontera de Burkina Faso.

La trata con fines de explotación sexual ha recibido mucha atención durante años. Pero ahora la trata con fines de explotación laboral es cada vez más importante en la agenda de los responsables políticos a medida que afloran evidencias sobre su existencia, en especial en Europa. Diversos países europeos han desarrollado mecanismos de remisión y asistencia para las víctimas.


Moldova es un país de origen de personas que son objeto de trata hacia países de Europa Occidental como Rusia y Turquía. Un estudio piloto realizado en ese país en 2008 mostró que 7,8 por ciento de los migrantes moldavos eran víctimas de trata para ser sometidos al trabajo forzoso.


Fortalecer la inspección del trabajo

Los órganos de inspección del trabajo eficientes no sólo tienen el potencial de prevenir accidentes en el trabajo, también pueden contribuir a hacer realidad la aspiración de la OIT: que ningún ser humano pase un día de su vida trabajando bajo condiciones de coerción o sufriendo un trato inhumano o degradante.

Brasil ha asumido el liderazgo en la realización de esta aspiración. Los planes nacionales de acción que fueron adoptados consecutivamen en 2005 y 2008 han resultado en la liberación de miles de trabajadores gracias a las actividades de inspección del trabajo y a medidas para combatir la impunidad de los empleadores.
La OIT, a través de su Programa Especial de Acción para Combatir el Trabajo Forzoso, ha apoyado estos esfuerzos nacionales a lo largo de la última década.


Un trabajador que fue encontrado en condiciones de trabajo análogas a la esclavitud con sus nuevas cartas de trabajo y de seguridad social, que lo hacen sentir como un “verdadero” ciudadano de su país.


La estrategia de la OIT contra el trabajo forzoso se basa en su alianza mundial con las organizaciones de trabajadores y empleadores, la cual ha resultado en medidas concretas sobre el terreno, como la movilización de los trabajadores indígenas y acciones innovadoras para eliminar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales.
Desde 2002, el Programa Especial de Acción para Combatir el Trabajo Forzoso ofrece asistencia a los países para poner en práctica sus compromisos legales.


Trabajadores forzosos liberados se reúnen fuera de la sede del sindicato de agricultores. Con la ayuda del sindicato, estos trabajadores están presentando una demanda contra el hacendado por incumplimiento del pago de los salario.