Foro de Asia sobre el empleo: Empleo juvenil: “No somos el problema, somos la solución”

Según los datos más recientes, la fuerza laboral juvenil de Asia suma 378 millones de trabajadores, más de un quinto del total de la fuerza laboral de la región y el 58 por ciento de la fuerza laboral juvenil del mundo. Aunque se ha pronosticado que para 2015 disminuirá la proporción de jóvenes en la fuerza de trabajo en el mundo, un nuevo informe preparado para el Foro de Asia sobre el empleo, que se llevará a cabo en Beijing entre el 13 y el 15 de agosto, dice que para muchos países de Asia Sudoriental y el Pacífico el desafío del empleo juvenil es aún enorme. OIT EnLínea informa.

Artículo | 9 de agosto de 2007

BOUGAINVILLE, Islas Salomón (OIT EnLínea) – Es el segundo día de escuela para Genevieve Doni. Parece insegura, es probable que se deba a que a pesar de sus 17 años asiste a la escuela primaria.

Como décenas de miles de jóvenes de la Isla Bougainville, Genevieve perdió la oportunidad de una educación. Nació poco antes del inicio de la lucha por la independencia de Bougainville de Papua Nueva Guinea. Cuando llegó el momento de ir a la escuela el conflicto estaba en su apogeo.

Para sobrevivir Genevieve pasó su infancia escondiéndose en las montañas y en la selva lluviosa. Las escuelas fueron incendiadas y los maestros huyeron.

Ahora las cosas son diferentes. Admite que se siente extraña asistiendo a la escuela primaria, pero aún en su segundo día está motivada. “Debería estar en la escuela secundaria, pero quiero seguir aprendiendo. Un día quiero trabajar en una oficina, para ocuparme de mi familia. Muchos de mis amigos todavía siguen fuera de la escuela. Me siento afortunada.” (Nota 1)

Son muchos los obstáculos que enfrentan los jóvenes como Genevieve que quieren obtener educación y un trabajo en la zona del Pacífico. La región está caracterizada por bajos ingresos, a causa de una elevada inestabilidad económica y política.

Las 22 naciones insulares de la región abarcan cerca de un cuarto del planeta, pero la población total, excluyendo Australia y Nueva Zelandia, es sólo de 9 millones de personas, de las cuales más de dos terceras partes viven en Papua Nueva Guinea. Siete de estos países son miembros de la OIT: Fiji, Kiribati, las Islas Marshall, Papua Nueva Guinea, Samoa (antes Samoa Occidental), las islas Salomón y Vanuatu.

Durante la última década en estos países se produjo un rápido incremento de la población juvenil (entre 15 y 24 años). En 2005, 58 por ciento de la población tenía menos de 25 años, y cerca una de cada cinco personas tenía entre 15 y 24 años. Esta previsto que este crecimiento continúe. Si las actuales tendencias demográficas se mantienen el número de jóvenes aumentará de 42 por ciento para 2050.

Las tasas de desempleo son siempre más altas entre los jóvenes que entre los mayores de 25. En Papua Nueva Guinea, por ejemplo, casi la mitad de los registrados como desempleados tienen menos de 25 años.

En Samoa sólo alrededor de 1.000 de las 4.500 personas que cada año egresan de la escuela encuentran trabajo. En Kiribati, donde sólo 13.000 personas están empleadas en la economía monetaria, cada año cerca de 2.000 jóvenes buscan trabajo por primera vez. En Vanuatu se estima que cada año hay sólo 500 nuevos empleos en el sector formal, aunque 3.500 egresan de la escuela.

Estos datos estadísticos no reflejan la angustia que la falta de trabajo ocasiona a los jóvenes ni tampoco las difíciles decisiones que deben tomar. La mayoría no puede permanecer sin empleo y por lo tanto no se registran como tales. Si no logran encontrar un trabajo remunerado se espera que trabajen la tierra de la familia o realicen un trabajo ocasional.

Otros están subempleados en la economía infomal, con frecuencia con bajos ingresos, condiciones de trabajo pobres, ninguna perspectiva profesional e incierta protección social fuera de la que ofrecen las estructuras sociales tradicionales. Otros recurren a actividades ilegales.

En algunos países el desafío del empleo juvenil continúa siendo enorme

De acuerdo con un informe (Nota 2) realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el Foro de Asia sobre el empleo, el enorme desafío del empleo juvenil no sólo afecta el Pacífico sino también a muchos países de Asia Suroriental. Por ejemplo, para 2015, se espera que la fuerza de trabajo juvenil aumente más de 8 por ciento en Malasia, alrededor de 17 por ciento en Pakistán y Filipinas, 22 por ciento en Nepal y la República Democrática Popular Lao, 29 por ciento en Papua Nueva Guinea y un sorprendente 44 por ciento en Afganistán.

“En los próximos años estos países enfrentarán una enorme presión para ofrecer educación y crear empleos para millones de jóvenes que entrarán en el mercado del trabajo”, dijo Gyorgy Sziraczki, especialista principal en economía de la OIT.

Por el contrario, otras regiones de Asia enfrentarán los desafíos consecuencia de un descenso en la fuerza de trabajo juvenil. Asia Oriental enfrentará una disminución de 10,4 por ciento de trabajadores jóvenes para 2015. En Tailandia y Sri Lanka la tendencia será similar, mientras que en Japón y la República Islámica de Irán disminuirá más de 15 por ciento.

“Estos cambios aliviarán la presión en el mercado del trabajo juvenil. Los países con una disminución en el número de jóvenes en su fuerza de trabajo tendrán la oportunidad de mejorar el itinerario de la educación al trabajo, aumentando la calidad del trabajo, y garantizando que las mujeres jóvenes tengan las mismas oportunidades que los hombres jóvenes”, dijo Sachiko Yamamoto, Director Regional de la OIT para Asia y el Pacífico.

De acuerdo con Sachiko Yamamoto, para evitar el círculo vicioso de desempleo y subempelo, condiciones de trabajo pobres y exclusión social, sería útil que los jóvenes encontrasen trabajo decente en la primera parte de su vida laboral. Pero si no se enfrentan las causas e implicaciones del desafío del empleo juvenil, continuará la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una mejor gobernabilidad económica y política.

Un joven delegado a la Cumbre de los jóvenes del Pacífico para los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas realizada en 2005 planteó: “¿Qué debería hacerse para mejorar la vida de los jóvenes? Debe haber mayores oportunidades para obtener competencias y capacidades. No somos el problema, somos la solución”.


Nota 1 – Fuente: UNICEF, Papua Nueva Guinea.

Nota 2Visions for Asia’s Decent Work Decade: Growth and Jobs to 2015, (Visiones para la Década del Trabajo Decente en Asia: Crecimiento y Empleo para 2015), Oficina Internacional del Trabajo, Foro Regional de Asia sobre Crecimiento, Empleo y Trabajo Decente, Beijing, República Popular de China, 13-15 de Agosto 2007.