Inversión de tendencia: Las mujeres en Filipinas, una excepción en lo que se refiere a la jornada laboral

Un nuevo estudio de la OIT dice que los hombres trabajan un mayor número de horas pagadas que las mujeres en casi todos los países del mundo en los cuales el dato está disponible. La única excepción a la norma es Filipinas, donde las mujeres que están empleadas pueden trabajar hasta dos a tres veces más que los hombres, incluso más de 64 horas a la semana. Minette Rimando, de la Oficina Subregional de la OIT en Manila, informa desde Filipinas.

Artículo | 8 de junio de 2007

MANILA, Filipinas (OIT EnLínea) – Cuando el hijo de cinco años de Liza comienza a llorar y a pedirle que no vaya al trabajo, su corazón se hace pedazos. Cada día, la ejecutiva de mercadeo se demora una hora para llegar hasta el hotel en Manila donde trabaja más de 60 horas por semana preparando presentaciones a los clientes e informes de ventas. En casa, una niñera se ocupa de su hijo. Al final de la jornada, Liza se da cuenta que le queda poco tiempo para su familia.

La historia de Celine es diferente. Después de trabajar durante 15 años como contadora pública y gerenta de banco, abandonó el mundo corporativo por sus dos hijas, cuando su esposo le pidió que se quedará en casa a causa de las preocupaciones por el escaso rendimiento escolar de las niñas.

Liza y Celine son dos ejemplos de cómo las mujeres en Filipinas luchan para conciliar el trabajo y la vida familiar. La mayoría desearía trabajar si no tuviese obligaciones familiares. Pero para las que tienen niños en casa, el conflicto entre las horas de trabajo y la vida familiar es desgarrador.

“Comparadas con los hombres, las mujeres trabajadoras tienen la tendencia a gastar más dinero en educación y mejor alimentación para sus hijos. Al mismo tiempo, ayudan a crear empleo en el trabajo doméstico”, dijo Linda Wirth, Directora de la Oficina Subregional de la OIT en Manila.

En Filipinas, las mujeres trabajan cada vez más en el sector de los servicios, centros de llamadas y la industria electrónica. Los empleadores piensan que las mujeres tienen mayores capacidades y aptitudes para este tipo de trabajo. Debido a la carencia de oportunidades, las mujeres tienden a aceptar largas jornadas de trabajo para ganar más dinero.

“Con frecuencia las horas extraordinarias no generan ninguna remuneración adicional, lo cual las induce a trabajar aún más”, explicó Linda Wirth. “En Filipinas con frecuencia el trabajo es remunerado en base a una tarifa diaria en vez que por horas”.

“Brecha de género” en las horas de trabajo

Sin embargo, las mujeres en Filipinas no son las únicas que aceptan trabajar un mayor número de horas. Un nuevo estudio de la OIT (Nota 1) dice que alrededor de 22 por ciento de la fuerza de trabajo mundial, equivalente a 614,2 millones de trabajadores, continúa trabajando más de 48 horas por semana – consideradas excesivas – con frecuencia sólo para llegar a fin de mes.

El estudio también pone en evidencia una clara “brecha de género” en las horas de trabajo.

“Los hombres tienden a trabajar una mayor cantidad de horas. Las mujeres trabajan menos horas, y en ocasiones con jornadas de menos de 35 horas”, dijo Jon Messenger, investigador principal del Programa sobre las condiciones de trabajo y empleo de la OIT y coautor del estudio.

Según Jon Messenger, Filipinas es una excepción a la norma. El nuevo estudio de la OIT dice que las mujeres empleadas tienen de dos a tres veces más probabilidades que los hombres de realizar jornadas extraordinariamente largas de trabajo remunerado, algunas veces más de 64 horas por semana.

“Creo que la situación en Filipinas es un fenómeno muy interesante. Por una parte, no existe la brecha de género en horas de trabajo presente en la mayoría de los países. Sin embargo, dada la larga jornada de trabajo remunerado de las mujeres filipinas, surge la importante pregunta de cómo concilian el trabajo y la familia. Nosotros queremos que las mujeres y los hombres trabajen un número sensato de horas, y en el caso de Filipinas, esto significa menos horas para ambos sexos”, dijo Jon.

Messenger se refiere a la doble carga que llevan las mujeres con su trabajo remunerado y su trabajo doméstico no pagado: “Es muy importante incentivar a los hombres a compartir las responsabilidades familiares de manera más equitativa”. Jornadas de menor duración, dice el informe, pueden tener consecuencias positivas que incluyen beneficios a la salud de los trabajadores y sus vidas familiares, a reducir accidentes en el lugar de trabajo, así como a aumentar la productividad e igualdad entre los sexos.

El estudio sugiere que una reducción de la jornada laboral disminuye el riesgo de lesiones y enfermedades profesionales, y el costo que estas ocasionan a los trabajadores, empleadores y la sociedad. También hace un llamado por políticas que ayuden a los trabajadores a conciliar el trabajo remunerado con sus obligaciones familiares y domésticas. Esto incluye horario flexible, permiso por razones familiares urgentes y trabajo a tiempo parcial de calidad en conformidad con el Convenio sobre el trabajo a tiempo parcial de la OIT.

“Hace casi un siglo, la OIT adoptó la primera norma internacional sobre horas de trabajo. En la actualidad, el problema sigue siendo tan pertinente como en 1919. Debemos estar conscientes de los efectos perjudiciales de las largas jornadas de trabajo para las familias, los niños y la sociedad. Mujeres trabajadoras como Liza y Celine no deberían escoger entre su carrera y su familia. Se trata de crear un equilibrio adecuado para mujeres y hombres”, concluyó Linda Wirth.


Nota 1 - Working Time Around the World: Trends in working hours, laws and policies in a global comparative perspective, por Shangeon Lee, Deirdre McCann y Jon C. Messenger, 240 págs., ISBN 978-92-2-119311-1, OIT, Ginebra.