Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL 2005 "Kopankas" en Ucrania: enviar a los niños a la "mina familiar"

En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil de este año se prestó especial atención a la grave situación de los niños que trabajan en minas y canteras. La OIT estima que en torno a un 10 por ciento de los 13 millones de trabajadores dedicados a las actividades de minería y cantería de pequeña escala en todo el mundo son menores de edades comprendidas entre los 5 y los 17 años. En Ucrania existen más de 800 minas de carbón ilegales en las que, a menudo, se exige a los niños que realicen el mismo trabajo que a los adultos. OIT en línea informa desde las comunidades mineras del Donbass ucraniano.

Artículo | 14 de junio de 2005

SNEZHNY, Ucrania - Alexey tiene 14 años. Vive en Snezhny, una pequeña localidad situada al este de Ucrania. Su madre lleva ya varios años en el paro. Desde que falleció su marido, viven de una pensión de viudedad de 60 hryvna (unos 12 dólares de Estados Unidos). Conseguir empleo es un problema en la zona, e incluso los que trabajan no perciben su salario en plazo. En casa, hay veces en las que Alexey ni siquiera dispone de pan, y después de las festividades religiosas pasa por el cementerio local a recoger los dulces depositados sobre las tumbas.

La situación familiar de Alexey es típica en el distrito minero de Donbass en Ucrania. La mitad de las minas que pierden dinero han sido clausuradas. Los sueldos han experimentado un drástico descenso y, con frecuencia, los mineros no perciben retribución alguna. En una región en la que todas las viviendas se calientan con carbón, los mineros incluso han tenido que aceptar la suspensión del suministro incluso para sí mismos.

Si no hubiese kopankas, o minas ilegales, quién sabe cómo habría sobrevivido esta población. Un minero ilegal puede obtener unos 6 dólares al día. Las condiciones geológicas de la región, en la que el carbón puede encontrarse a una profundidad no superior a unos 6 u 8 metros, permiten la puesta en marcha de una mina prácticamente en cualquier ubicación: junto a las carreteras, bajo los sótanos de edificios residenciales, en huertos. Algunos se limitan a abrir antiguos pozos mineros sellados y agotados que se cerraron hace años.

De acuerdo con una estimación oficial, hay más de 800 minas ilegales en la región del Donbass, de las que se extraen de 30.000 a 40.000 toneladas de carbón cada mes, cuyo valor supera el millón de dólares de Estados Unidos. Las cifras reales podrían ser mucho mayores.

Algunos "propietarios" de estas minas ilegales contratan a pequeños equipos de mineros que cumplen jornadas fijas en condiciones de trabajo caracterizadas por una absoluta inseguridad, utilizando herramientas primitivas elaboradas a mano. En estas minas, los dispositivos mínimos de seguridad como salidas de emergencia, mecanismos de ventilación, detectores de gas y refuerzos de los techos sencillamente no existen.

Los accidentes son frecuentes y, a menudo, mortales, pero no se dispone de cifras oficiales al respecto. "Hoy en día, las kopankas constituyen probablemente uno de los lugares de trabajo más peligrosos en el mundo actual. Además, ponen en peligro las vidas de la población local: muchos edificios y carreteras de la región del Donbass se han venido abajo a causa de las numerosas galerías subterráneas construidas de manera improvisada", señala Norman Jennings, experto en minería de la OIT.

Se tiene noticia del trabajo de niños en estas minas ilegales. Algunos se limitan a clasificar el carbón, pero a menudo trabajan bajo tierra. Se conoce incluso el caso de una mujer de Snezhny que adoptó a unos niños del orfanato local. Cada noche los enviaba a la "mina familiar", donde tenían que alcanzar las cuotas de producción diarias a riesgo de su vida. Por la mañana, se les exigía que cargaran el carbón extraído en un camión encargado de recoger el mineral de las kopankas de la zona.

"Hay cerca de 500.000 niños que trabajan en Ucrania", asegura Mikhailo Volynets, Presidente de la Confederación de Sindicatos Libres y del Sindicato Libre de Mineros de Ucrania. "Trabajan en la agricultura, en los mercados y en las minas ilegales. Las encuestas ponen de manifiesto que algunos menores trabajan porque desean ganar en independencia económica, pero el 30 por ciento deben hacerlo a causa de la difícil situación financiera de sus familias."

De acuerdo con Volynets, la edad media de los niños que trabajan es de 12 años. Se estima que la cifra de niños con edades comprendidas entre 7 y 12 años sometidos a esta forma de abuso asciende a 96.000. "No hay estadísticas de los niños que trabajan en minas ilegales en la región, porque estas explotaciones se mantienen en secreto. Pero, dado que se trata en su mayoría de "minas familiares", los niños trabajan en ellas, no cabe duda al respecto", afirma.

"Las minas ilegales son utilizadas por organizaciones delictivas, y éstas también emplean a niños", confirma Viachaslav Kyrylenko, Ministro de Trabajo y Política Social de Ucrania, quien añade que, "tras la revolución "naranja", el nuevo Gobierno ... realizó un esfuerzo especial para acabar con estas actividades ilegales y con el recurso al trabajo infantil en particular, y la situación ha mejorado. Sin embargo, no puedo decir que el problema se haya resuelto por completo".

En opinión del Ministro, el problema puede resolverse únicamente si se abordan las causas que subyacen al fenómeno: la pobreza y el desempleo. Alude a los informes semanales de situación procedentes de Donbass: "Desde principios del presente año, hemos creado allí 30.000 nuevos puestos de trabajo. Nuestro objetivo último es ofrecer empleo alternativo y de mejor calidad a la población de la región, que no ha tenido otra opción que trabajar en las minas durante generaciones. Nos hemos comprometido con la consecución de este objetivo".

La erradicación del trabajo infantil en minas y canteras

Casi todas las tareas realizadas por niños en minas y canteras son peligrosas, y se considera que constituyen una de las peores formas de trabajo infantil, definidas en el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182). En abril de 2005, 153 de los 178 Estados Miembros de la OIT habían ratificado este instrumento.

Cada uno de los miembros que ratifica el Convenio número 182 debe emprender medidas eficaces e inmediatas para procurar la prohibición y la erradicación de las peores formas de trabajo infantil, para menores de 18 años de edad, con carácter de urgencia. Sólo a condición de que la salud, la seguridad y la moral de los niños en cuestión se proteja plenamente, y de que éstos hayan recibido una instrucción o formación profesional específica y adecuada, puede autorizarse que los menores a partir de los 16 años de edad trabajen en esta actividad.

¿Puede erradicarse el trabajo infantil en minas y canteras? La OIT afirma que sí. Los resultados de diversos proyectos encaminados a retirar a los niños de estas explotaciones ponen de relieve la posibilidad de alcanzar logros significativos.

Los problemas de trabajo infantil sólo pueden resolverse de manera sostenible si se aplica un planteamiento integrado. "La acción directa debe combinarse con el refuerzo de las capacidades locales y con una mejora del marco normativo", afirma Guy Thijs, Director de Operaciones del Programa InFocus de la OIT sobre Trabajo Infantil. "Los programas deben contemplar la provisión de servicios sociales y de salud, protección jurídica, educación, generación de ingresos y oportunidades de empleo alternativo para las familias mineras, combinada con iniciativas de sensibilización de la población acerca de los riesgos asociados a esta forma de trabajo para los niños." En opinión de Thijs, "los mejores resultados pueden obtenerse si todos los interesados colaboran, a escala tanto nacional, como local".