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Su Majestad el Rey Abdullah II bin al-Hussein del Reino Hachemita de Jordania intervino en la 91.a Conferencia Internacional del Trabajo

"El trabajo y los trabajadores son esenciales para la prosperidad humana", dijo hoy el Rey Abdullah II de Jordania ante la 91.a Conferencia Internacional del Trabajo, donde planteó que la guerra contra las carencias debe ser ganada para "cicatrizar las divisiones y la desesperanza que alimentan la violencia en el mundo".

Comunicado de prensa | 12 de junio de 2003

GINEBRA (Noticias de la OIT) - "El trabajo y los trabajadores son esenciales para la prosperidad humana", dijo hoy el Rey Abdullah II de Jordania ante la 91.a Conferencia Internacional del Trabajo, donde planteó que la guerra contra las carencias debe ser ganada para "cicatrizar las divisiones y la desesperanza que alimentan la violencia en el mundo".

"La gente joven que está desesperada por oportunidades y esperanza, se ve a si misma y a sus sociedades condenadas a la pobreza, las crisis sanitarias, el analfabetismo y otros problemas", dijo el Rey Abdullah II. "¿Para alguien es una sorpresa que estas comunidades puedan convertirse en centros de reclutamiento para extremistas?".

En un discurso ante unos 2.500 delegados que asisten a la Conferencia, el Rey Abdullah II dijo que para superar las carencias de los necesitados se requiere "desarrollo socioeconómico sustentable, un desarrollo que permita a todas las personas vivir con dignidad. Ese desarrollo es una herramienta importante en la batalla contra el extremismo, tan importante como podría ser la solución del conflicto árabe-israelí y la cuestión de Palestina".

El Soberano insistió en la "necesidad urgente de estabilizar la región del Medio Oriente" que en la actualidad está en una "encrucijada crítica", y planteó que "llegó el momento de trabajar unidos, de colocar nuestras fuerzas para respaldar un proceso que culmine con la entrega de Irak a un gobierno iraquí con credibilidad, que represente a todos los iraquís".

Al referirse a la reciente cumbre de Aqaba convocada para delinear una nueva estrategia de paz, el Rey Abdullah consideró que "el proceso está apenas comenzando. Los amigos de la paz ahora tienen que mantener ese rumbo".

En sus palabras de bienvenida al Rey de Jordania, el Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, comentó que la búsqueda de paz en Medio Oriente enfrenta renovados obstáculos, pero "tal como lo ha demostrado el liderazgo de nuestro invitado y de su gran nación en estos años, no podemos rendirnos".

El Sr. Somavia recordó la participación del Rey Abdullah II en Aqaba, y consideró que sus palabras fueron inspiradoras. "Él dijo que la principal víctima en Medio Oriente es la pérdida de esperanza". En esa ocasión el Soberano también advirtió que "tenemos esta oportunidad y la obligación de recuperar la fe en el proceso, y de reforzar nuestras esperanzas en un mañana mejor".

El Rey Abdullah II recordó este jueves ante la Conferencia que Jordania introdujo reformas para mejorar la capacitación y productividad de su fuerza de trabajo, sin la cual la economía de su país no podría crecer. También comentó que cree firmemente en que "el progreso a nivel nacional requiere del progreso a nivel mundial".

"Para lograr ese progreso necesitamos una verdadera asociación dentre países desarrollados y en desarrollo. Una sociedad basada en intereses comunes, en nuestra interdependencia, en responsabilidades compartidas", dijo el Rey. "Una sociedad de este tipo es la única que puede generar la justicia social requerida a nivel mundial ... y estimular a los países en desarrollo a adoptar las reformas políticas, económicas y sociales que requieran".

El rey Abdullah dijo que para lograr este tipo de sociedad se requiere adoptar "decisiones difíciles", y agregó que "el diálogo debe ser complementado con acciones de ambas partes... Necesitamos mejorar nuestro acceso a los mercados, la remoción de barreras al comercio y de otras políticas comerciales predecibles. Los países desarrollados deben aumentar los niveles de asistencia directa, estimular la inversión extranjera directa y las transferencias de tecnología, y reducir el peso de la deuda. Los países en desarrollo deberían comprometerse a tener políticas económicas sólidas, junto con redes de seguridad apropiadas, un buen ejercicio del gobierno y el cumplimiento de la ley".

"En mi región, en todas las regiones, debemos cooperar, y rápido, para abordar asuntos clave como las libertades políticas, el mejoramiento del papel de las mujeres y el cierre de la brecha del conocimiento", dijo el Rey Abdullah II.