Mujeres refugiadas

El sabroso éxito de “Mujeres decididas” de Jordania y Siria

El éxito ha tocado a la puerta de un grupo de sirias y jordanas que, con la ayuda de la OIT, emprendieron una iniciativa comercial conjunta de producción y comercialización de pasteles y otros alimentos.

Reportaje | 11 de julio de 2019

IRBID, Jordania (OIT Noticias) – En una modesta cocina de la ciudad jordana de Irbid, Nawal Fahed y Naima Al Bdour están ocupadas preparando pedidos para los clientes. Hacen de todo, desde pasteles y galletas hasta ensaladas, hojas de vid rellenas y platos de arroz de Oriente Medio.

Manejan una amplia gama de pedidos; suministran pedidos individuales de comida casera y especialidades para ocasiones específicas, hasta pedidos de galletas envasadas a un importante confitero local.

“Lo bueno es que cocinamos comida siria, jordana y palestina. Hacemos lo que nuestros clientes nos piden”, dice Al Bdour, de Jordania, una de las fundadoras de la empresa. “Tenemos clientes en Amman, en Ramtha y aquí en Irbid.”

Como nombre para el negocio eligieron “Azeemet Sabaya”, que en árabe significa “Mujeres decididas”. La iniciativa arrancó hace un año: seis mujeres, tres jordanas y tres sirias, que buscaban posibilidades que les permitieran generar ingresos para mantener a sus familias.

La historia comenzó cuando en 2017 la OIT las reunió en un programa de formación en el puesto de trabajo sobre fabricación de dulces. La OIT se asoció con Abeedo, un fabricante local de dulces de Irbid, para enseñar en sus instalaciones a 33 mujeres jordanas y sirias cómo hornear, decorar y envasar dulces. El programa de formación de la OIT también les enseñaba a comercializar sus productos y a crear su propia empresa.

“Cuando llegué a Jordania como refugiada me di cuenta que tenía que trabajar para mantener a mi familia”, explicó Fahed, que huyó de Siria hace ocho años con su marido y sus hijos. “Participé en la formación y me di cuenta enseguida de que me iba a destacar en el negocio de la confitería.”

Ahora proporcionan empleo a miembros de la familia y a otras mujeres de la zona. El marido de Fahed presta asistencia en la cocina, y el marido de Al Bdour hace las entregas.

“Al principio fue difícil convencer a nuestros maridos e hijos de que aceptaran que trabajaríamos fuera de la casa”, recuerda Fahed. “Empezamos a traer a nuestros maridos y a otros miembros de la familia para que nos ayudaran y para que vieran la complejidad del trabajo; ellos terminaron trabajando con nosotras.”

“Éramos mujeres en busca de empleo, pero después de crear nuestra empresa, pudimos ofrecer trabajo a otras personas”, explicó Al Bdour. “Formamos a otras mujeres y las ayudamos a iniciar sus propios negocios en casa.”

En junio, fueron invitadas a vender sus productos en el Bazar Estival #WithRefugees, organizado por el ACNUR y financiado por la OIT, para conmemorar el Día Mundial del Refugiado. El bazar congregó a refugiados de diferentes nacionalidades en un espacio de exhibición y venta de sus productos; toda la recaudación fue directamente a los vendedores.

“Nos alegra mucho poder contribuir de nuevo este año al bazar que está organizando el ACNUR en este Día Mundial del Refugiado”, dijo Patrick Daru, Coordinador de la OIT en Jordania, el día de la inauguración del bazar. “Azeemet Sabaya es una historia muy especial para la OIT. Es una historia de éxito en la que, con un poquito de ayuda en forma de equipamiento y formación, vimos el florecimiento del negocio de estas mujeres. Azeemet Sabaya es un ejemplo perfecto gracias al cual se aprecia el surgimiento de un medio de vida próspero, además del valor añadido de tener refugiados en la comunidad local.”

Las mujeres dicen que estos eventos son esenciales para que los refugiados puedan generar ingresos y conocer nuevos clientes. “Nos honra participar en este bazar”, dijo Fahed. “El hecho de poder participar en un evento tan importante, da fe de nuestro éxito y esperamos seguir participando en este tipo de espacios, no sólo en Jordania sino también en el extranjero.”