Nuestro impacto, sus historias

La formación de la OIT brinda nuevas oportunidades a refugiados sirios y ciudadanos jordanos

Este programa de formación ayuda a los miembros de ambas comunidades a que obtengan un empleo y, a su vez, ingresos mediante la adquisición de nuevas competencias.

Reportaje | 4 de octubre de 2018
AMMAN, Jordania (OIT Noticias) – Rahma Khairallah, jordana de 32 años, nació sin brazos y aprendió desde muy joven a realizar prácticamente cualquier tarea solo con los pies.

Durante años se ha esforzado mucho para lograr mayor independencia y valerse por sí misma. Sin embargo, afirma haberse sentido rechazada por la sociedad en muchas ocasiones, en particular en el ámbito laboral, debido a su discapacidad.

"Siempre quise trabajar para poder valerme por mí misma. Pero cada vez que solicitaba empleo me rechazaban, diciéndome que solo podía trabajar con los pies. Al principio era desolador. Pero luego me hice más fuerte y adquirí la firme determinación de hacer las cosas bien".


Rahma se inscribió recientemente en un programa de formación, apoyado por la OIT, en el que se imparten clases de restauración y elaboración de mosaicos. Estaba muy ilusionada ante la posibilidad de adquirir nuevas competencias, si bien también tenía dudas al respecto. "Era la primera vez que hacía algo tan difícil entonces, al principio, estaba asustada y no tenía mucha predisposición para aprender. Pero luego decidí esforzarme y participar en el programa de formación porque quizás me serviría para encontrar trabajo", afirma.

En el marco del programa de formación, dirigido por el Instituto Madaba de elaboración y restauración de mosaicos artísticos (MIMAR), se impartieron clases a 61 personas, incluidos refugiados sirios y ciudadanos jordanos. En su mayor parte eran personas con discapacidad que, al igual que Rahma, deseaban adquirir nuevas competencias facilitaran su búsqueda laboral.

Maha Kattaa, coordinadora de las actividades de respuesta de la OIT ante la crisis de refugiados sirios en Jordania, señala que el programa de formación forma parte del apoyo de la OIT a los miembros de ambas comunidades para que encuentren un trabajo decente. "Los participantes pudieron demostrar su talento gracias a esta formación", señala la coordinadora. "Esta formación permitirá que las personas con discapacidad, así como al resto de participantes, tengan acceso al mercado laboral y los ayudará a obtener ingresos de forma sostenible mediante la adquisición de nuevas competencias".

Las actividades de formación se llevaron a cabo en el marco de un proyecto, financiado por Estados Unidos, destinado a prestar apoyo a miles de ciudadanos sirios y jordanos en Amman, Irbid, Zarqa, Karak y Mafraq, para mejorar sus competencias o para ayudarlas a obtener una certificación por las competencias que ya poseen a través de programas de formación en distintos sectores. En dicho proyecto también se facilita a los refugiados sirios la obtención de permisos de trabajo y la formalización de su empleo en el mercado laboral jordano.

Abdel Elah Ahmad, aprendiz sirio discapacitado que trabajó con Rahma, señala que "el programa de formación nos ha motivado para trabajar bien y con más precisión. Nos gustaría que todo el mundo supiera que las personas con discapacidad podemos realizar un trabajo extraordinario".

Rahma también se muestra sorprendida por lo bien que se desempeñó durante la formación. "Jamás imaginé que podría realizar un trabajo tan magnífico", afirma Rahma. "Estoy muy orgullosa de lo que he logrado".

Al final del programa se otorgó a los participantes un certificado, expedido por el Instituto de formación en realización de mosaicos artísticos, con el que se reconocen oficialmente sus competencias. Muchos de ellos han comenzado a buscar trabajo para utilizar sus conocimientos y comenzar a obtener ingresos.

El instructor que impartió clases a Rahma sobre la realización de mosaicos artísticos acaba de pedirle que elabore un mosaico a pedido de uno de sus clientes. Este será el primer trabajo remunerado de Rahma. "Estoy muy contenta. Espero que sea el primero de muchos otros pedidos y que pronto pueda establecer un pequeño negocio en mi casa que me permita llevar una vida decente y feliz", señala. "Me gustaría decir a otras personas con discapacidad que no deben dejar que su discapacidad física se interponga en su camino en la vida. Deben salir y demostrarle al mundo que podemos trabajar.”