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Nuestro impacto, sus historias

Cómo una ley fomenta los prestaciones de cuidados sin estereotipos de género en Uruguay

En el reciente informe de la OIT sobre los aspectos económicos asociados a los servicios de prestación de cuidados, el innovador sistema implantado en Uruguay se considera un referente futuro para este tipo de servicios.

Reportaje | 27 de agosto de 2018
Rossana Antúnez cuida de Catalina, una niña de 7 años que padece una forma grave de epilepsia
MONTEVIDEO, Uruguay (OIT Noticias) – Rossana Antúnez no siempre ha tenido una vida fácil. Está divorciada y convive con su madre y su hijo de 23 años.

La Sra. Antúnez cuida de Catalina, una niña de 7 años que padece el síndrome de West, una forma grave de epilepsia. "Catalina tiene un elevado grado dependencia y le ayudo en todo lo necesario", afirma.

La Sra. Antúnez fue una de las primeras personas en adherirse al nuevo sistema de cuidados en Uruguay, implantado en 2016. En virtud de la nueva legislación, considerada por la OIT un referente futuro para la prestación de servicios de cuidados a nivel profesional en el futuro, todos los niños, personas con discapacidad y personas de edad avanzada en situación de dependencia tienen derecho a recibir servicios de prestación de cuidados. El estado brinda esos servicios y garantiza su calidad por medio de programas de capacitación dirigidos a los trabajadores encargados de prestar los cuidados.

"Nuestra participación en el sistema de cuidados nos ha resultado muy útil a los cuidadores a todos los efectos, tanto en el plano familiar como en el personal; en mi caso, me permitió formalizar mi trabajo y mejorar mi salario", señala la Sra. Antúnez.

La Sra. Antúnez también recibió formación especial para cuidar a Catalina. “La formación fue muy importante (...); las personas con discapacidad requieren atención muy específica, que depende de su grado de discapacidad.”

Angélica Laco también es beneficiaria del nuevo sistema de cuidados, aunque su situación es muy distinta. Con 91 años de edad, vive sola en su casa de Montevideo y se beneficia de un servicio de “asistencia a distancia” ofrecido asimismo en el marco del sistema de cuidados.

"Este sistema es de gran ayuda para mí, puesto que si me sucede algo puedo llamar al servicio de asistencia a distancia y me responden de inmediato. Ofrecen ayuda a personas que viven solas, conversan con nosotros y están constantemente disponibles."


En caso de emergencia acuden a su hogar y también pueden alertar a los vecinos para que presten ayuda de inmediato.

La Ley de Cuidados, impulsada principalmente en el marco de la política del presidente Tabaré Vázquez, se adoptó para evitar una deficiencia de servicios de prestación de cuidados a nivel nacional. En virtud de dicha Ley se reconoce el derecho de los trabajadores que prestan cuidados a llevar a cabo su labor de forma decente y se evita la actual división del trabajo por género.

Las cuestiones abordadas en el marco de la nueva Ley de Cuidados adoptada en Uruguay tienen alcance internacional, como se pone de manifiesto en el reciente informe de la OIT El trabajo de cuidados y los trabajadores del cuidado para un futuro con trabajo decente, publicado en junio. Según dicho informe, de no realizarse las inversiones necesarias, podría producirse una crisis de servicios de prestación de cuidados a nivel internacional como consecuencia de la demanda, cada vez mayor, de servicios remunerados de prestación de cuidados y de la deficiente oferta actual de los mismos.

"El Sistema Nacional Integrado de Cuidados de Uruguay constituye un nuevo referente para ampliar los servicios de protección social a tenor de las necesidades del siglo XXI", afirma el Sr. Bertranou, Director de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina y experto en temas de seguridad social. "Este sistema, así como los sistemas de cuidado infantil de Chile, Costa Rica y México también podrían constituir un buen ejemplo de prácticas idóneas, tanto para el resto de países de la región como los de otros lugares."

Medida eficaz para reducir la desigualdad de género

El nuevo sistema implantado se considera asimismo una medida muy eficaz para reducir las desigualdades de género en el ámbito laboral.

El presidente Vázquez ha promovido ampliamente la iniciativa piloto Impact 10x10x10, en la que participan responsables gubernamentales, empresariales y del ámbito universitario de todo el mundo, con objeto de que la igualdad de género constituya una actividad prioritaria en el plano institucional.

Su gobierno apoyó las encuestas realizadas por ONU Mujeres y UNFPA, entre otros organismos de desarrollo de Uruguay, cuyos resultados ponen de manifiesto que las mujeres dedican dos terceras partes de la semana a la realización de trabajo no remunerado, y únicamente una tercera parte a la realización de trabajo remunerado. Esa proporción de tiempo es inversa en el caso de los hombres.

Estos resultados propiciaron una drástica modificación de la política sobre prestación de cuidados; la sociedad y el sector académico de Uruguay propusieron que se redefiniera el concepto de "cuidados" como una cuestión de derechos humanos relativa a la esfera pública y social, ajena al ámbito particular y familiar.

Diversos estudios realizados a nivel internacional refrendan los resultados de esa encuesta nacional, poniendo de manifiesto que las mujeres de todo el mundo financian el trabajo de prestación de cuidados al dejar de realizar trabajos remunerados para ocuparse del cuidado de niños y padres de edad avanzada y gestionar las tareas domésticas.

Según se desprende de los resultados de un Informe OIT-Gallup de 2017, la mayoría de las mujeres en todo el mundo, incluidas las que no forman parte de mano de obra activa, preferiría realizar un trabajo remunerado, algo en lo que coinciden los hombres. Ello conlleva que gran parte de esa mano de obra potencial podría lograr un empleo remunerado sobre la base de la implantación universal de políticas, servicios e infraestructuras de prestación cuidados.

El nuevo sistema de cuidados de Uruguay, cuyo objetivo es abordar el déficit de servicios de prestación de cuidados y reducir las desigualdades de género, sienta las bases en dicho país para mejorar el futuro del trabajo y fomentar la protección social. "El sistema de cuidados no solo debe analizarse con respecto a los derechos actuales, sino también en relación con la sostenibilidad futura de nuestra sociedad", afirma el Sr. Julio Bango, Secretario Nacional del Servicio de Cuidados de Uruguay.