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“No podemos vivir sin hacer nada”

En Grecia, el programa de obras públicas Kinofelis ha ayudado a unas 45.000 personas a encontrar empleo, dando nuevas esperanzas a los habitantes del país sacudido por la crisis. La Comisión Europea solicitó a la OIT que perfeccionase el programa prestando especial atención a las competencias, la protección social y el pago del salario mínimo.

Reportaje | 16 de marzo de 2018
KERATSINI, Grecia (OIT Noticias) – En un país como Grecia – donde dos de cada diez trabajadores están desempleados – no fue difícil para el Programa de obras públicas Kinofelis – encontrar beneficiarios.

Fotis Kafatos* es uno de ellos. Él ha estado desempleado durante cuatro años.

De 52 años y padre de un hijo, trabajaba como fontanero antes de perder su empleo y pasar a engrosar la fila de desempleados de Grecia, la más larga de los 28 países de la Unión Europea.

Al igual que Fotis, muchos desempleados han estado buscando activamente trabajo, pero el sector privado no ha podido crear el número suficiente de empleos en este país sacudido por la crisis. A raíz de la crisis, el desempleo en Grecia aumentó hasta llegar al récord de 27,9 por ciento en 2013, frente a 8,1 por ciento en 2008. Desde entonces, la situación ha mejorado un poco, pero la tasa sigue siendo muy alta, con más de 20 por ciento.

El programa se concentra en proyectos reales, la preparación para el trabajo, incluso en el sector privado."

Maikel Lieuw-Kie-Song, coordinador del proyecto de la OIT
En 2011, como parte de la respuesta a la crisis, el Gobierno de Grecia lanzó un programa de creación de empleo directo llamado Kinofelis, la palabra griega que significa “bien común”. Hoy día, este programa, financiado por el Fondo social de la Unión Europea y el Gobierno de Grecia por un valor de 308 millones de euros, está activo en todas las municipalidades del país, llegando a más de 45.000 beneficiarios.

Kinofelis tiene el objetivo de reintegrar a los desempleados en el mercado laboral al ofrecerles una experiencia profesional útil y pertinente. Además, el programa promueve la lucha contra la exclusión social de los desempleados de larga duración, imparte formación profesional y contribuye al desarrollo local. Ofrece ocho meses de empleo a los participantes, los costos salariales están a cargo del Ministerio de Trabajo de Grecia.

Utiliza un sistema de puntos para identificar a los más vulnerables entre los muchos que hacen solicitud, incluidos los trabajadores mayores como Fotis quienes tienes pocas posibilidades de encontrar un empleo. El 61 por ciento de los beneficiarios son desempleados de larga duración.

Una de las prioridades de esta versión de Kinofelis es la empleabilidad: “El programa se concentra en proyectos reales, la preparación para el trabajo, incluso en el sector privado. Antes, la mayoría de las personas terminaban en los servicios municipales para completar el personal que fue despedido durante la crisis”, explicó el coordinador del proyecto de la OIT Maikel Lieuw-Kie-Song.

Un programa para el “bien común”

La OIT recibió el encargo del Servicio de apoyo a la reforma estructural de la Comisión Europea de apoyar al Ministerio de Trabajo a perfeccionar Kinofelis durante el período 2016-2017.

La versión actual del programa implementa un número mayor de proyectos que corresponden a los perfiles profesionales de los desempleados a fin de garantizar que la experiencia de trabajo sea lo más pertinente posible. Propone ocho meses de trabajo, en lugar de cinco, paga el salario mínimo y asume la responsabilidad de las cotizaciones de seguridad social y de desempleo correspondientes.

Una encuesta reciente, realizada a principio y al final del programa, mostró un impacto muy positivo, no sólo sobre los participantes sino también sobre la vida cotidiana de las comunidades.

“Cuando comenzamos a construir las aceras, las personas salían al balcón a vernos y nos aplaudían", contó uno de los beneficiarios.

Pero no sólo la infraestructura pública se ha beneficiado de Kinofelis, ya que los participantes fueron colocados en una gran diversidad de lugares de trabajo, desde cocinas sociales, a museos y centros de cuidado.

Los participantes no sólo tuvieron la oportunidad de mejorar su nivel de vida y pagar los impuestos y las contribuciones de seguridad social, también cambiaron su comportamiento social: mientras que más de 90 por ciento de las personas encuestadas dijeron hacer uso de alcohol o drogas como un mecanismo para hacer frente a la difícil situación antes de incorporarse a Kinofelis, menos de seis por ciento declaró que lo hacía el final del programa.

“El programa reforzó la salud y la autoestima de los participantes quienes se acostumbraron de nuevo a la disciplina del trabajo y redefinieron sus prioridades en la vida”, explicó Nelli Kambouri, investigadora de Universidad Panteion que dirigió la encuesta.

Los beneficiarios están menos dispuestos a aceptar empleos que no ofrecen la protección garantizada por las normas fundamentales del trabajo y los sistemas de seguridad social."

Nelli Kambouri, investigadora, Universidad Panteion
Kinofelis también puede contribuir a contener la fuga de cerebros de Grecia: Mientras que 75 por ciento de los beneficiarios del programa pensaban en migrar al exterior antes de entrar en el programa, sólo 25 por ciento seguían considerando la migración como una opción cuando lo terminaron.

El porcentaje de beneficiarios que consideran el trabajo no declarado como una perspectiva muy probable también disminuyó de 51 a 25 por ciento.

“Esto muestra claramente que los beneficiarios están menos dispuestos a aceptar empleos que no ofrecen la protección garantizada por las normas fundamentales del trabajo y los sistemas de seguridad social. Más de 80 por ciento de las personas encuestadas afirmaron que el programa tuvo un impacto sobre sus vidas cotidianas y 94 por ciento recomendaría el programa a amigos y familiares”, concluyó Nelli Kambouri.

Aún quienes no encontrarán un empleo inmediatamente después de salir de Kinofelis ahora pueden tener una visión más positiva del futuro. Más de 90 por ciento de los participantes deberían recibir prestaciones por desempleo cuando egresan del programa, mientras que sólo poco más de 50 por ciento al llegar a Kinofelis.

“Los resultados de la encuesta muestran que Kinofelis ha aportado beneficios para los trabajadores y sus comunidades. El desafío del programa ahora es mantener la continuidad. Es importante hacer que estos impactos positivos sean duraderos, por ejemplo permitiendo el acceso de los participantes a otras políticas activas del mercado laboral. También debemos convencer a los empleadores del sector privado a tener una visión más positiva del programa y contratar a los participantes”, concluyó Lieuw-Kie-Song.

* * El nombre fue modificado porque la encuesta garantizaba el anonimato a las personas encuestadas.