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Ecuador: En busca de un nuevo futuro después del terremoto

Una familia residente de una ciudad afectada por esta catástrofe producida en 2016, se recupera rápidamente gracias a un programa de la OIT basado en la creación y desarrollo de negocios.

Reportaje | 4 de enero de 2018
© UNICEF/ECU/2016/Reinoso
CALCETA, Ecuador (OIT Noticias) – Jesús Oñate y Mónica Monserrate son una pareja de esposos que llevan más de 15 años de casados y viven la ciudad de Calceta, provincia de Manabí, ubicada en una región litoral ecuatoriana que fue muy afectada por un terremoto en 2016. Ambos se levantan todos los días a las 5 de la mañana para llevar a sus tres hijos al colegio y comenzar un nuevo día de trabajo.

Él se dedica al arte y la pintura desde los 8 años, y desde hace 15 comenzó a comercializar sus obras. En el año 2015, unos meses antes de la visita del Papa Francisco a Ecuador, Jesús elaboró un retrato de él con 4 mil pedazos de madera, el cual fue entregado al sumo pontífice y actualmente esta obra se encuentra en el Vaticano, Roma.

“Definitivamente el arte es mi pasión. Siempre me las ingenio para hacer cuadros o esculturas con materiales que encuentro en las zonas boscosas. El retrato que hice del Papa fue algo que impactó por el nivel de esfuerzo y dedicación que costó hacerlo, incluso lo estoy volviendo a hacer. Así que no me detengo y quiero hacer más, que las personas reconozcan mi talento”, resaltó Jesús.

Sin embargo, el terrible terremoto de 7.8 grados que azotó la costa norte de Ecuador en abril de 2016 y cuyo epicentro fue la provincia de Manabí, le generó significativas pérdidas en maquinaria y herramientas necesarias para el desempeño de su trabajo.

“El terremoto nos afectó tanto por el lado material como emocional, pero mi familia me apoyó muchísimo para seguir adelante con mis obras. A mis hijas les encanta lo que hago, incluso en varias ocasiones me intentan ayudar”, agregó.

La catástrofe cobró la vida de 673 personas, así como pérdidas económicas superiores a los 3.300 millones de dólares.

En relación a los empleos, se reportó la existencia de grandes pérdidas en los sectores de manufactura, comercio, agricultura, ganadería, agricultura y pesca y servicios turísticos, afectando un total de 21.823 empleos a nivel nacional.

Luego de la catástrofe, a Jesús le costó bastante retomar la comercialización de sus obras, sobretodo porque no estaba muy seguro de qué pasos seguir para poder venderlos. Frente a ello, el hombre de 45 de años fue convocado para llevar uno de los componentes del Programa IMESUN (Inicie y Mejore su Negocio) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“El Programa me dio una serie de herramientas para seguir adelante, incluso me dio un impulso anímico. Me enseñaron estrategias para ver la manera de cómo promocionar estas artes que hago. También me sirvieron muchísimo los cursos sobre cómo administrar el dinero que tengo, de qué manera maximizar mis ganancias”, explicó.

Por su lado, Mónica, de 43 años, se dedica a la elaboración de helados. Luego de la catástrofe, quería emprender algo para poder ayudar a su esposo y mantener a su familia. De esta manera también participó en los cursos de IMESUN y el resultado fue muy positivo.

“Una de las herramientas dentro del Programa era identificar qué tipo de negocio hacía falta en el barrio, sobre todo luego de la catástrofe que hubo. Fue ahí donde surgió la idea de sacar adelante una bodega para vender mercancía. Nos dimos cuenta de que las personas del vecindario tenían que movilizarse hasta el centro para hacer las compras del hogar y este negocio podía traer buenos resultados”, explicó.

Gracias al componente GIN (Genere su Idea de Negocio) del programa IMESUN, dirigido a personas que desean iniciar un negocio, Mónica inauguró su tienda hace tres meses y espera que se expanda el siguiente año adquiriendo un local más grande y con mayor variedad de productos

“El negocio va muy bien, si uno atiende bien, los clientes vuelven. Yo soy una persona que atiendo de buena manera siempre y me gusta ayudar a las personas”, enfatizó Mónica.

Acerca del programa

John Bliek, Especialista en Empresas, Cooperativas y Desarrollo Rural de la Oficina de la OIT para los Países Andinos, explicó que esta iniciativa liderada por el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Industria y Productividad del Ecuador, busca contribuir a una recuperación inclusiva y sostenible de la economía local en las zonas afectadas por el terremoto.

“La OIT, por solicitud del Gobierno de Ecuador, apoyó la Evaluación de los Costos de Reconstrucción. A partir de ello, se concluyó que era necesario reactivar la productividad y la generación de empleo. Fue así que se puso en marcha el presente proyecto denominado REMESUN+E (Reactivación y Mejore su idea de Negocio + Empleo)”, detalló Bliek.

Dentro del proyecto, se ejecutan metodologías del programa IMESUN de la OIT, el cual se ha implementado en más de 100 países con el propósito de fomentar la capacidad empresarial y aumentar la viabilidad de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) con principios de gestión adecuados al contexto de los países en vías de desarrollo.

REMESUN+E también incluyó un paquete de formación concebido para empoderar a las partes interesadas mediante la formación y el desarrollo de competencias a fin de que puedan iniciar y poner en práctica estrategias de desarrollo económico local, las cuales toman en cuenta las características de un determinado territorio.

“En este proyecto de recuperación económica, también se trabajó en el fortalecimiento del sistema de la demanda laboral, identificando necesidades específicas para ocupaciones, así como el análisis de las cadenas de valor para apoyar al desarrollo turístico de las zonas afectadas por el terremoto”, finalizó el Especialista en Empresas, Cooperativas y Desarrollo Rural.

Se espera que el proyecto, el cual benefició a un total de 1.056 hombres y mujeres en Ecuador a crear y desarrollar ideas de negocios, genere no solamente un impacto directo en ellos mismos, sino que también propague mayores actividades y atención para reactivar el sector productivo y la generación de medios de vida para muchos ecuatorianos.