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Las competencias financieras ayudan a construir un futuro más próspero

En Indonesia, un proyecto de la OIT impulsa la productividad laboral, las oportunidades de empleo y la iniciativa empresarial.

Reportaje | 1 de noviembre de 2016
Ms Afriani Ngana Tara Andung
SUMBA TIMUR, Indonesia (OIT Noticias) - Afriani Ngana Tara Andung, de 36 años y madre de dos niños, controla atentamente las finanzas de su familia. Utilizando las técnicas de contabilidad que acaba de aprender, registra en detalle las diferentes fuentes de ingreso – el cultivo de algas, la pesca y las pequeñas actividades comerciales – y separa los gastos de su empresa de los del hogar.

Su diligencia permite que la familia ahorre 2 millones de rupias indonesias (IDR) – 152 dólares – al mes.

“La contabilidad familiar ha cambiado mi vida por una mejor y más fácil de gestionar”, declaró. “Mi esposo y yo no sabíamos cuáles eran nuestras ganancias mensuales ni cuánto gastábamos. El dinero parecía entrar y salir con mucha facilidad. Por ejemplo, no me había dado cuenta que nuestra familia consume 90 kilos de arroz al mes”.

Andung adquirió estos nuevos conocimientos de contabilidad en un curso de formación profesional organizado por la OIT en colaboración con un socio local. El curso imparte educación financiera a las familias como parte del Proyecto de trabajo decente para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sostenible en la provincia de Nusa Tenggara Timur.

“Este programa de formación profesional capacita a las personas que viven en zonas en situación de inseguridad alimentaria con competencias comerciales, de manera que puedan pasar de un medio de vida basado en la subsistencia a una actividad empresarial más sostenible”, explicó Yunirwan Gah, coordinador del proyecto de la OIT.

El proyecto, financiado por la Agencia luxemburgués para el desarrollo y la cooperación y la OIT, tiene por objetivo incrementar la productividad laboral, ampliar las oportunidades laborales y empresariales en las principales cadenas de valor agroalimentarias, en particular el maíz, las algas y el ganado.

Ms Andung and her neighbours
Andung y otros cultivadores de algas aprendieron conocimientos que les permiten mantener la contabilidad familiar y establecer metas financieras a corto, mediano y largo plazo.

“Durante la formación, aprendí mucho sobre administración financiera. Como líder del grupo, tuve que ayudar y apoyar a los miembros de mi grupo para que completaran las tareas, ya que no todos sabían leer y escribir”, comentó Andung.

La formación fue reveladora

De regreso a casa, Andung inmediatamente comenzó a aplicar los conocimientos recién adquiridos y se sorprendió cuando descubrió que su familia ganaba 5.800.000 IDR (443 dólares) al mes por el cultivo de algas y 1.600.000 IDR (122 dólares) por la venta de hielo. “No sabíamos que estábamos ganando tanto”, confesó. “La formación me hizo comprender la importancia de la administración financiera y de la contabilidad”.

Gracias a la formación soy mejor agricultora, mejor empresaria y mejor madre."

Ms Andung
A continuación, ella calculó los gastos regulares de la familia, y así pudo preparar presupuestos para los gastos diarios, la educación y los compromisos sociales. “Mi familia gasta mensualmente un total de 5.300.000 IDR (405 dólares). Cuando calculé detalladamente mis prioridades y mis gastos, me di cuenta que había gastos innecesarios de los cuales nunca me había percatado”, explicó.

Después de haber clasificado su situación financiera cotidiana, Andung utilizó las nuevas competencias para planificar el futuro y desarrolló un enfoque estratégico para sus movimientos financieros. “Antes, mis únicas preocupaciones estaban relacionadas con la fluctuación de los precios del mercado e ignoraba la importancia de administrar el dinero cuando los precios del mercado eran favorables”.

“Ahora tengo una cuenta en el banco. Antes ahorraba, pero hace unos años dejé de hacerlo porque no lograba guardar dinero. Esta situación cambió, simplemente registrando las entradas y salidas de dinero, puedo comenzar a ahorrar de nuevo”, agregó.

“Lo más importante que aprendí fue que no estaba consciente de mis capacidades y habilidades. Gracias a la formación soy mejor agricultora, mejor empresaria y mejor madre”.

Ms Andung shares her financial knowledge with her community
La participación de Andung en el curso de formación también benefició a la comunidad; fue designada facilitadora local, ella ayuda a los vecinos a desarrollar sus capacidades de administración de las finanzas del hogar, de manera que puedan mejorar sus empresas y asegurar que sus ingresos les garanticen una seguridad alimentaria, la educación, así como cumplir con sus compromisos sociales y actividades culturales.

“Una buena administración de los ingresos es muy importante para nuestra comunidad, ya que tenemos obligaciones tradicionales que tenemos que respetar como parte de la cultura de Sumba oriental”.

A partir del éxito del curso Educación financiera para las familias, la OIT introdujo otra herramienta de formación – Desarrollo de empresas comunitarias (C-BED) – un programa de formación de bajo costo, fácil de implementar que ayuda a los emprendedores y a los propietarios de negocios a planificar y mejorar.

Una vez más, según Yunirwan Gah la participación de la comunidad está demostrando ser fundamental para el éxito del programa, y Andung ha tomado la iniciativa. “Admiramos el espíritu y el compromiso de Andung. Ella no sólo se dedica a mejorar su vida y su empresa, sino también la de otras personas, ha facilitado la implementación de C-BED en su grupo y su comunidad”.