Proyecto de formación de la OIT

Las mujeres en la agricultura: La cocina les abre el camino hacia el empoderamiento y la visibilidad

Una iniciativa de la OIT en el norte de Líbano forma a las mujeres en la preparación y comercialización de alimentos, para ayudarlas a ganarse la vida, vender los productos excedentes y a forjarse un papel visible en el sector agrícola.

Reportaje | 22 de febrero de 2016
AKKAR, Líbano (OIT Noticias) – Utilizando sus talentos culinarios y los conocimientos de la cocina tradicional, una iniciativa de la OIT apoya a un número de mujeres en una zona agrícola del Líbano a crear su línea gastronómica que les genere un ingreso y afirme su estatus en calidad de miembros de la comunidad y del sector agrícola.

Las mujeres que participan en la iniciativa provienen de comunidades rurales que luchan por sobrevivir en situaciones particularmente difíciles: ellas son originarias de Akkar, un distrito del norte del Líbano, el más pobre del país. Además, en los últimos años ha recibido a un gran número de refugiados sirios que escapan del conflicto del país vecino.

© Alia Haju / OIT
Las mujeres aprenden nuevas técnicas culinarias gracias a una iniciativa de la OIT en el norte del Líbano dirigida a proporcionarles formación en la preparación y comercialización de alimentos.
Desde que estalló el conflicto en Siria en 2011, una devastadora guerra civil ha llevado más de un millón de refugiados a Líbano. Ellos actualmente representan un cuarto de la población de este pequeño país mediterráneo.

Los recién llegados necesitan ganarse la vida, y esto tiene un impacto profundo en los medios de vida de las comunidades que los acogen. En la región de Akkar, estas comunidades dependen sobre todo de la agricultura para su sustento.

Fortalecer la resiliencia

“Trabajamos para fortalecer la resiliencia de las comunidades de acogida en vista de la crisis de los refugiados sirios, en una zona que es generalmente muy vulnerable, como lo es Akkar”, declaró Annabella Skof, Asesora técnica principal de la Oficina de la OIT para los Estados Árabes.

“Nuestro punto de partida es un sector muy importante para la generación de ingresos, como el sector agrícola”, explicó Annabella Skof.

La OIT estableció una asociación con Souk El Tayeb, una organización libanesa que se esfuerza por promover el patrimonio culinario y rural, y el Comité Internacional de Rescate (CIR) a fin de formar a 25 mujeres en la producción y la transformación de alimentos utilizando los ingredientes más abundantes de la producción local.

“Nuestra aldea en la región de Akkar es muy rural, y eso significa que las niñas crecen aprendiendo cómo cocinar y hacer todas las tareas de la casa desde que son muy jóvenes”, dijo Rabiaa Zahraman, madre de nueve hijos, una habitante de Akkar que se beneficia de la formación.

“La primera vez en mi vida que trabajé fue aquí en el CIR. Aprendí nuevos tipos de platos. Solíamos preparar muchos a base de papas, pero aquí aprendí nuevas recetas”, agregó Rabiaa Zahraman.

El programa no sólo aspira a que las mujeres adquieran nuevas competencias e incrementen sus ingresos y sus oportunidades de empleo, sino también a vender el excedente de papas y verduras de hoja que son extensamente cultivadas en la región.

“La idea es que una familia no tiene necesariamente que depender sólo de la producción de papas. Ellas pueden producir algo a partir de las papas para agregarle un valor añadido y encontrar otros canales de distribución”, explicó Annabella Skof.

Más visibilidad para las mujeres


El proyecto de formación permite además otorgarle más visibilidad a las mujeres en el sector agrícola y ayudarlas a que les sea reconocido su papel en el sistema de mercado. Esto comienza con la venta de sus productos en el mercado agrícola Souk el Tayeb en Beirut, la capital de Líbano, pero también a través de sus propias iniciativas comerciales.

“Muchas mujeres – sobre todo las esposas de los agricultores – tienen un papel invisible. Ellas trabajan en los campos pero no reciben una remuneración por su trabajo ni crédito por cultivar o vender los productos. Lo que intentamos hacer es mostrar que las mujeres pueden desempeñar un papel muy importante y visible en esta cadena de valor”, agregó.

La iniciativa está dirigida principalmente a las mujeres originarias de las comunidades libanesas de acogida, pero también participan un cierto número de mujeres sirias refugiadas.

“Cuando vivíamos en Siria, nuestra situación económica era mucho mejor que aquí. Nosotras llegamos aquí como refugiadas”, explicó Hiam Al Daiey, madre de cuatro hijos.

“La primera oferta de trabajo que he recibido, fue aquí, en este centro. Ciertamente es extraordinario salir para ver cosas nuevas, trabajar, ganar un poco de dinero y ayudar a que también otros se beneficien. Si Dios quiere, en el futuro podremos ayudar a nuestros hijos”, agregó Hiam Al Daiey.

En el centro CIR en Akkar, expertos de Souk El Tayeb formaron a las mujeres a respetar las normas profesionales de higiene y de presentación para producir tanto platos tradicionales como innovadores con una diversidad de verduras de hoja, desde ensaladas y entremeses frescos a productos empaquetados al vacío.

“Esta formación está dirigida a desarrollar las capacidades de las mujeres y, especialmente capacidades que puedan ser puestas en práctica en el hogar, para permitir que las mujeres sean independientes, y además crear oportunidades de trabajo”, explicó Cyril El Khoury, responsable de medios de subsistencia de CIR.

Las mujeres también recibieron formación sobre envasado de los productos, control de calidad, mercadeo y estimación de costes, y sobre las mejores técnicas de interacción directa con los clientes.

“Aprendí a tener más confianza en mí misma”, declaró Rabiaa Zahraman. “Antes decíamos: 'No, no tenemos el valor de enfrentar a las personas. No, no podemos hacerlo. No, es difícil para nosotras hablar con las personas'. Pero ahora nosotras – y yo en particular – somos más valientes”.

Ir al mercado

Bajo la marca comercial “Atayeb Akkar” – o “Delicias de Akkar” – las mujeres comenzaron a comercializar su gama de productos en el mercado agrícola de Souk El Tayeb, en Beirut. La OIT financió un puesto en el mercado por diversas semanas para ayudar a colocar los productos “Delicias de Akkar” en el mercado.

“Cuando conocimos a las mujeres de Akkar, vimos cuán entusiasmadas estaban por haber progresado, creado una actividad, contribuir a desarrollar este sector y, si bien a pequeña escala, a resolver este problema”, declaró Jihane Chahla, directora del proyecto de Souk El Tayeb.

La iniciativa forma parte de un proyecto de la OIT titulado “Permitir la recuperación del empleo y garantizar condiciones de trabajo decente en las comunidades rurales afectadas por la crisis de refugiados sirios en el norte del Líbano”, que apoya a las comunidades libanesas que acogen refugiados en el norte del Líbano con el financiamiento del Gobierno de Italia.

© Alia Haju / OIT
Las mujeres reciben formación teórica sobre los diferentes aspectos del mercadeo de los productos alimentares.
El proyecto examina las dificultades que enfrentan los agricultores en la región como consecuencia de la crisis de refugiados sirios – tales como un incremento de la competencia, de los costos de producción y la pérdida de mercados – e implementa soluciones prácticas utilizando la metodología del desarrollo de la cadena de valor, en asociación con las organizaciones locales y nacionales como North LEDA, la Fndación René Marwad, la Fundación Safadi, la Asociación Mada y otras.

Actualmente, el proyecto se esfuerza por optimizar las cadenas de valor de los subsectores agrícolas de la papa y de las verduras de hoja al apoyar a las cooperativas agrícolas, mejorar los procesos de producción, favorecer la exportación y el acceso nuevos mercados internacionales.

© Alia Haju / OIT
Las aprendices y las formadoras rodean orgullosas los productos alimentares que prepararon.