Empleos verdes

Perú: El mundo del trabajo puede ayudar a salvar el medio ambiente

El Embajador de Perú ante las Naciones Unidas, Luis Enrique Chavez Basagoitia, compartió con nosotros sus ideas sobre las oportunidades que la economía verde puede ofrecer a la humanidad, los desafíos que las economías en desarrollo, incluyendo a Perú, deben superar, y el papel fundamental de la tecnología. También se refirió al llamado conjunto emitido por Perú y Francia en los preparativos para la trascendental discusión sobre cambio climático que tendrá lugar a finales de este año.

Artículo | 15 de julio de 2015
Luis Enrique Chavez Basagoitia,Embajador de Perú ante las Naciones Unidas
GINEVRA (OIT Noticias) – Perú ejerce actualmente la Presidencia de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 20). En calidad de presidente hasta diciembre, cuando Francia asumirá la Presidencia, el Embajador de Perú ante las Naciones Unidas, Luis Enrique Chavez Basagoitia habló sobre las oportunidades y los desafíos que plantean el ambiente y el trabajo.

Estos dos ámbitos están estrechamente relacionados: por un lado, el crecimiento económico puede tener un impacto negativo sobre el medio ambiente con graves consecuencias; por otro, el mundo del trabajo puede contribuir a remediar la degradación del medio ambiente. En el futuro, no es posible concebir el crecimiento sostenible si no es ecológico.

El llamado de Francia y Perú

En el marco de la 104.a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de junio, Perú y Francia lanzaron un llamado conjunto que refleja las preocupaciones de todos los países relacionadas con el medio ambiente y el trabajo y propone objetivos en estos dos ámbitos. “La esencia del llamado es poner de manifiesto que si continuamos por este camino no habrá más empleos. Sin el ambiente, no habrá oportunidades de trabajo”, explicó el Embajador Chavez Basagoitia.

En particular, el llamado urge a los países a proseguir con los esfuerzos para mitigar el cambio climático y con las medidas de adaptación que actúan como un poderoso motor del crecimiento, creación de empleo y modernización.

Los dos países esperan que, a partir de ahora y hasta el inicio de la Conferencia de París COP 21 (30 de noviembre – 15 de diciembre), el llamado reciba el apoyo de todos los Estados miembros de la OIT. “Nuestra intención no es penalizar al mundo del trabajo. Pero estamos conscientes de que el desarrollo económico debe tomar plenamente en cuenta las cuestiones medioambientales. Estamos convencidos de que lejos de perjudicar a las empresas, el respeto del medio ambiente puede beneficiar al mundo del trabajo y a la economía”, agregó.

La tecnología al rescate del medio ambiente

El Embajador otorga gran importancia a las nuevas tecnologías que pueden ser utilizadas para extraer energías naturales de una manera respetuosa del medio ambiente. Las experiencias nacionales de Perú ofrecen algunos ejemplos concretos.

“A fin de extraer petróleo de la selva virgen, desarrollamos hace poco una técnica muy prometedora llamada 'offshore-inland’ (de alta mar en tierra firme). Trasladamos algunos de los métodos de perforación utilizados en las plataformas en alta mar a la extracción en la selva virgen. Este tipo de zona de perforación no requiere de la construcción de carreteras y preserva el ecosistema”, indicó el Embajador Chavez Basagoitia.

Este ejemplo de desarrollo sostenible demuestra cómo pueden ser creados empleos verdes al mismo tiempo que la economía crece en armonía con el medio ambiente, de manera que pueda ser resguardada tanto como sea posible para las futuras generaciones, también de trabajadores.

Mipaya gas exploration camp, run by Argentina’s Pluspetrol Company, which is part of the Camisea project in the Amazon jungle near Cuzco
“Los márgenes de ganancia quizás son un poco inferiores, pero los beneficios se constatan a largo plazo. Este proyecto podría avanzar y fue aprobado por los residentes locales, gracias a esta técnica mucho menos invasiva”.

En el pasado, Perú tuvo experiencias muy negativas relacionadas con los proyectos de extracción de minerales: las promesas de limpieza de las zonas – hechas a las comunidades locales que habían sido perjudicadas por estas actividades lucrativas pero contaminantes – con frecuencia no fueron mantenidas.

Las tecnologías que reducen el impacto medioambiental permitirán recuperar la confianza de la población. Sin embargo, no es posible alcanzar el objetivo cero contaminación. Es necesario llegar a compromisos y los países ricos deberían ser estimulados a prestar asistencia a los países en desarrollo de manera que las nuevas tecnologías ecológicas puedan ser aplicadas.

La informalidad: un sector muy contaminante

¿Cuáles son los obstáculos que impiden avanzar hacia una economía verde? La informalidad – el trabajo que tiene lugar fuera del marco legal – que emplea a la mitad de los trabajadores de todo el mundo (46 por ciento en América Latina), es perjudicial para el medio ambiente.

“Hablando francamente, lo más nocivo en la extracción de recursos naturales en Perú, sobre todo en la minería – pero también se aplica a la silvicultura – es la informalidad. En general, un país en desarrollo es uno que, de en cierto modo, es administrado por debajo del nivel óptimo. El Estado no está presente en todas partes y, si existen las leyes, no siempre contamos con los medios para verificar su cumplimiento”, dijo el Embajador.

La Recomendación 204, que fue adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo 2015, sobre la transición de la economía informal a la formal, proporciona a Perú y a otros países en desarrollo el primer instrumento internacional que ofrece orientación, basada en las mejores prácticas, sobre la transición de las empresas hacia la formalidad.

Agradecido por la visión de la OIT, el Embajador declaró: “Debemos felicitar a la OIT por emprender iniciativas tan importantes como la de incluir el tema del trabajo en la agenda de la COP 21. La OIT motivó a Francia y Perú a lanzar nuestro llamado, el cual aspira a sensibilizar sobre el vínculo entre el cambio climático y el trabajo decente. Fue la OIT quien puso este concepto en el tapete, donde aún se encuentra, y creo que avanzará en las discusiones”.