Salir de la informalidad en Brasil

Una camino “simple” hacia el empleo formal

En Brasil, el empleo formal aumentó de casi 14 por ciento en una década. El programa SUPERSIMPLES explica en parte este progreso. La próxima Reunión Regional Americana de la OIT analizará el papel de las políticas de empleo y de protección social como propulsoras de la productividad y del empleo formal.

Reportaje | 9 de octubre de 2014
Wilker Barbosa
BRASILIA (OIT Noticias) – Wilker Barbosa es el propietario de Eventhus Buffett, una pequeña empresa con sede en Brasilia que organiza fiestas, cenas, cumpleaños y matrimonios. Desde el menú hasta el servicio, ofrece a sus clientes todo lo necesario para que el evento sea un éxito.

Barbosa estableció su empresa en el sector informal en mayo 2008, pero sólo dos meses más tarde de su creación, la empresa pasó a la economía formal. Según Barbosa, esta transición fue posible en gran parte gracias a su decisión de incorporarse a SUPERSIMPLES, un programa gubernamental que redujo los impuestos y simplificó la reglamentación de las pequeñas empresas en Brasil.

“Considero que es un sistema extraordinario”, afirmó Barbosa. “Sólo para citar un ejemplo: cuando establecí mi empresa, pagaba 90 reales (alrededor de 39,50 dólares) en impuestos por cada 1.000 reales facturados (alrededor de 439 dólares). Después de incorporarme a SUPERSIMPLES, pago sólo 40 reales (17,55 dólares) por cada 1.000 reales devengados”. Desde que se afilió a este sistema, Wilker Barbosa se ha beneficiado de una desgravación fiscal de alrededor de 40 por ciento al año.

Pero pasar a la economía formal no se trata sólo de pagar los impuestos y respetar las leyes del trabajo. Los gobiernos en todo el mundo intentan reducir el tamaño de la economía informal debido a todos los múltiples aspectos negativos que están asociados a esta actividad, como las malas condiciones de trabajo y la falta de protección social tanto para los trabajadores como para los empleadores.

Las iniciativas políticas muestran que es posible combinar diversos enfoques a fin de facilitar la transición hacia la economía formal. Un estudio reciente de la OIT analiza algunos de estos enfoques y cita el ejemplo del programa SIMPLES de Brasil lanzado en 1996 (que en 2006 se convirtió en SUPERSIMPLES) como una estrategia exitosa para formalizar las empresas.

SUPERSIMPLES fue creado por la Ley General de las Micro y Pequeñas Empresas adoptada por el Parlamento de Brasil en 2006. Desde que entró en vigor en 2007, unas 9 millones de empresas se han afiliado a este régimen tributario, aportando más de 267 millones de reales (118.215.784 dólares) en impuestos al tesoro público.

Aliviar la carga fiscal de 40 por ciento

Este innovador sistema tributario reúne ocho diferentes impuestos en uno solo, reduciendo por lo tanto la carga fiscal promedio de las empresas de 40 por ciento. El Senado de Brasil adoptó recientemente una ley que extiende el programa SUPERSIMPLES a todo el país.

A partir de 2015, el único requisito que deberán cumplir las pequeñas empresas que deseen incorporarse al sistema es no superar un volumen de ventas anual de 3,6 millones de reales. El Servicio de apoyo a las pequeñas y medianas empresas de Brasil (SEBRAE) estima que unas 450.000 pequeñas empresas que representan más de 140 actividades en el sector de los servicios tendrán derecho a beneficiase de este programa.

Las nuevas normas también eximirán a algunas actividades del pago anticipado de impuestos sobre bienes y servicios. Antes, las empresas con un capital pequeño corrían el riesgo de quiebra o simplemente se veían obligadas a pasar al sector informal cuando tenían dificultades de vender sus productos.

Reducir la burocracia

Gracias al programa SUPERSIMPLES, los trámites burocráticos también han sido reducidos considerablemente. En la actualidad, es mucho más rápido crear una empresa, el único documento necesario es el registro del lugar de producción, que ahora puede estar ubicado en la residencia del micro emprendedor. Esta no era la situación anterior.

El largo camino hacia la formalidad

Según el Panorama Laboral de la OIT 2012**, la proporción del empleo informal en América Latina y el Caribe era de 47,7 por ciento en 2011, lo cual representa una disminución con respecto al 49,9 por ciento registrado en 2009. Las cifras son aún más altas para los jóvenes: seis de cada diez trabajadores jóvenes entre 15 y 24 tenían un empleo informal. La OIT estima que, si la región mantiene el mismo ritmo de crecimiento de la última década (un período excepcional), llevará unos 55 años reducir las tasas de informalidad a la mitad.
 
Según el Ministro del Departamento de Micro y Pequeñas Empresas de Brasil, Guilherme Afif Domingos, las nuevas normas “deberían fortalecer la economía formal, crear más puestos de trabajo, promover la ciudadanía, así como la protección social para las empresas y sus familias”.

El ministro explicó que la primera etapa consistirá en ampliar el alcance del sistema, para seguir con una revisión más vasta del sistema tributario – incluyendo los límites, el tipo y las tasas fiscales – a fin de hacerlos aún más atractivos y compatibles con los objetivos de promoción del empleo y de las oportunidades de ingreso.

“En 2012, la tasa de empleo formal en Brasil legó a 56,6 por ciento, aumentando de 13,9 puntos porcentuales en sólo diez años. Esta tendencia tan positiva puede ser explicada por factores económicos, institucionales, políticos y sociales que se refuerzan mutuamente”, concluyó Lais Abramo, Directora de la Oficina de la OIT en Brasilia.