Pequeños Estados insulares en desarrollo

Adquirir competencias para una nueva vida en Timor Leste

Empoderar a los jóvenes a través de la educación y la formación es esencial para lograr un desarrollo sostenible en un pequeño Estado insular en desarrollo como Timor Leste, donde el desempleo juvenil alcanza el 21,6 por ciento.

Reportaje | 29 de agosto de 2014
DILI (Timor Leste) – Cuando Beatriz de Santos abandonó la escuela para cuidar a sus siete hermanos, pensó que ése sería el final de su educación y de sus sueños de una vida mejor.

En cuanto hija mayor de una familia de campesinos pobres de la aldea de Ermera, se suponía que debía ocuparse de sus siete hermanos menores en vez que ir a la escuela. El año pasado, para ayudar a su familia, De Santos dejó Ermera por las luces de la capital Dili.

Pero De Santos no sólo estaba buscando un empleo. Ella esperaba además adquirir nuevas competencias que le permitieran hacer otra cosa que no fuera cocinar o el trabajo doméstico, es decir, el tipo de empleos que habitualmente encuentran las jóvenes mujeres como ella que llegan a Dili provenientes de las zonas rurales.

De Santos tuvo suerte. A través de un amigo supo que el Gobierno estaba ofreciendo una serie de cursos dirigidos a jóvenes con bajo nivel de educación.

“Sentía un reconocimiento tan grande por esta oportunidad. Le rezaba a Dios cada día y le agradecía”, declaró.

De Santos asistió a un curso de inglés gratuito con una ONG y luego se inscribió en un curso de turismo y hostelería organizado por la Secretaría de Estado para la formación profesional y las políticas de empleo (SEPFOPE) en Timor Leste.

Ella participó en un curso base que le permitió obtener un certificado de admisión necesario para acceder a una formación profesional más especializada. Los cursos combinan idiomas, nociones aritméticas y capacidades laborales para diversos sectores, como la construcción, la agricultura, la administración y finanza, el turismo y el comercio.

Pero las cosas resultaron más difíciles de lo que pensaba. Para financiar su permanencia en la capital, ella tenía que dedicar varias horas al día a las tareas domésticas y a cocinar para la propietaria de la casa donde vivía, además de seguir sus estudios.

“La señora estaba enojada conmigo todo el tiempo. No quería que asistiera a la formación. Quería que trabajara para ella todo el tiempo”, explicó.

Pero De Santos no quiso abandonar los estudios y más bien buscó empleo en otra casa con una propietaria más comprensiva. De esa manera logró obtener su Certificado en Hostelería y Turismo.

El diploma laureaba uno de los primeros cursos formales en turismo y hostelería disponibles en Timor Leste. Antes, el personal del sector del turismo y de la hostelería se formaba en el trabajo o– en algunos casos– en el exterior.

Promover una economía moderna

El objetivo de estos cursos es ofrecer a los jóvenes de Timor Leste –sobre todo a las mujeres– formación y oportunidades de empleo a las cuales de otra manera difícilmente podrían acceder. “Las mujeres como Beatriz Santos tienen muchas menos probabilidades de estar empleadas en ocupaciones calificadas debido a que se espera de ellas que desempeñen los roles tradicionales: casarse, tener una familia y cuidar de los hijos”, explicó Roberto Pes, Jefe de la misión de la OIT para Timor Leste.

En 2013, las mujeres representaban poco más de la tercera parte de la fuerza laboral del país.

El curso que siguió De Santos formaba parte de los programas de formación y de servicios para el empleo organizados por la OIT en colaboración con SEFOPE a través del Programa de apoyo a la formación y al empleo (Training and Employment Support Programme -TESP).

El proyecto de dos años de duración, financiado por el Gobierno de Australia, ofrece cursos de formación acreditados a nivel nacional y formula políticas y estrategias en materia de mercado laboral y de empleo dirigidas a promover una economía moderna y diversificada.

“Pilar fundamental de los esfuerzos de la OIT para incrementar el empleo juvenil en Timor Leste, el TESP se concentró especialmente en la formación y la orientación profesional de las mujeres jóvenes. En 2013, de los jóvenes timorenses formados en el marco de programas de formación acreditados en ocho sectores diferentes, 2.067 eran mujeres, alrededor de 51 por ciento del toral”, señaló Roberto Pes.

Según el experto de la OIT, la falta de perspectivas de empleo productivo y de calidad representa un costo considerable no sólo para los mismos jóvenes, sino también para las familias, la sociedad y la economía. Más de 70 por ciento de los jóvenes que trabajan están empleados en el sector informal.

La escasez de empleo para los jóvenes puede exponerlos a influencias externas, lo cual potencialmente puede provocar un aumento del nivel de criminalidad, de violencia y de extremismo político en un país que todavía está en proceso de consolidar sus instituciones.

“La Tercera Conferencia Internacional sobre pequeños Estados insulares en desarrollo que tendrá lugar entre el 1 y el 4 de septiembre en Apia, Samoa, analizará maneras para asegurar el desarrollo sostenible para los pequeños Estados insulares. Capacitar a los jóvenes a través de la educación y la formación será fundamental parea el desarrollo sostenible de estas pequeñas y vulnerables naciones en desarrollo”, concluyó Peter van Roiji, Director de la Oficina de la OIT en Jakarta, Indonesia.