Desde Las Filipinas

Que los sueños de los marineros no se conviertan en pesadillas

La entrada en vigor del Convenio sobre el trabajo marítimo el 20 de agosto de 2013 tiene una resonancia especial en Filipinas, el principal semillero de marineros del mundo. La consecuencia será que los marineros filipinos disfrutarán de enormes mejoras en sus condiciones de trabajo a bordo de los buques.

Reportaje | 21 de agosto de 2013
©AFP PHOTO/PCG - 2013
MANILA (OIT Noticias) – (OIT Noticias) Desde que era un niño, Álex de La Cruz soñaba con ser marinero. Creció en la zona meridional de Filipinas, donde la mayor parte de sus vecinos y parientes trabajaban como marineros.

Después de obtener un título de operario técnico y trabajar para diversas empresas de construcción, Alex decidió perseguir su sueño en un buque de pasajeros. El sesenta y cinco por ciento de los miembros de la tripulación provenía de Filipinas.

Para Álex, trabajar a bordo de un crucero era un sueño hecho realidad. Pero para algunos de sus colegas marineros era una pesadilla.

“Para nosotros los marineros, el barco no es sólo el lugar donde trabajamos, es nuestro mundo”, dice Álex. “Hay períodos en que tenemos que trabajar muchas horas, sobre todo durante las emergencias. Aprovechando que estamos en el barco, con frecuencia terminamos trabajando de noche y empujando cargas pesadas aunque no forme parte de nuestras tareas, sólo para ganar unos pocos dólares más.”

Fue durante una travesía que Álex supo del Convenio sobre el trabajo marítimo (MLC, 2006), adoptado por representantes de gobiernos, marineros y armadores en una sesión extraordinaria de la Conferencia Internacional del Trabajo en 2006.

Para nosotros los marineros, el barco no es sólo el lugar donde trabajamos, es nuestro mundo."
“La primera vez que escuché hablar de la OIT fue estando a bordo. Recibíamos orientación sobre la OIT, incluso sobre las violaciones que teníamos que evitar. Fue entonces que nuestro departamento de recursos humanos nos dio a conocer el MLC, 2006.”

“El Convenio es importante porque garantiza condiciones de trabajo justas y decentes para nosotros los marineros”, señala Álex. “También nos puede ayudar a resolver los problemas relacionados con las horas de trabajo, los salarios y los beneficios, incluyendo las cuestiones relacionadas con la seguridad y la asistencia social.”

Álex recordó un accidente que involucró a un colega quien después de perder su empleo fue repentinamente repatriado a Filipinas.

“Sentí lástima por él porque era el único sostén de la familia. Tenía dos hijos que mantener y que enviar a la escuela, pero perdió su empleo. Él quería defenderse pero sintió que no tenía voz y nadie a quien pedir ayuda. Espero que la aplicación del MLC otorgue voz y representación a los marineros, en particular a los que se encuentran en el último escalafón, quienes algunas veces se sienten discriminados y no quieren defender sus derechos o informar sobre las violaciones por miedo a perder su empleo”.

Álex es uno de los 1,5 millones de marineros que se beneficiarán del énfasis que pone el Convenio sobre el trabajo marítimo en posibilitar condiciones de trabajo y de vida decentes mientras están en el mar. El Convenio cuenta con el firme apoyo de las organizaciones que representan a los marineros y a los armadores, ya que también persigue condiciones justas de competencia para estos últimos.

Pero esta historia es especialmente pertinente en el caso de Filipinas, que desde 1987 ha sido la principal “cantera” de marineros del mundo. Una tercera parte de los marineros del mundo proviene de Filipinas.

Darío Alampay, Jr., Presidente de la Asociación de Armadores Filipinos, Inc. (FSA) afirma que la ratificación y aplicación del Convenio por parte de Filipinas es muy significativa.

“Será una demostración de que Filipinas está lista para actuar en el ámbito internacional cumpliendo con todas las normas marítimas que protegerán y otorgarán beneficios a los marineros filipinos que trabajan para la flota mercante mundial”, agrega.

El MLC garantizará una competición justa y sana entre buques y armadores en beneficio de los marineros cualificados, capacitados y competentes."
El Dr. Conrado Oca, Presidente del Sindicato Asociado de Oficiales y Marineros de Filipinas, señala que el MLC, 2006 es vital, sobre todo para los cientos de miles de marineros filipinos a los que representa.

“Contribuirá de manera decisiva a las condiciones de trabajo decente y a mejorar la calidad de la vida a bordo de los marineros. El Convenio aborda también la reglamentación de las prácticas de contratación y de los servicios de colocación, incluso la prohibición de las listas negras de los marineros que presentan quejas sobre sobre sus condiciones.”

La secretaria del Departamento de Trabajo y Empleo de Filipinas, Rosalinda Baldoz, también considera que el MLC producirá un incremento en la productividad y la competitividad.

“El MLC garantizará una competición justa y sana entre buques y armadores en beneficio de los marineros cualificados, capacitados y competentes. Garantizará que los buques operen de manera segura, lo cual implicará un número menor de problemas para los armadores, las agencias de contratación y los marineros”, afirma Baldoz.

Después de trabajar dos años en un barco de pasajeros, Alex aceptó un empleo en un petrolero. Su salario y beneficios triplicarán lo que recibía hasta ahora, pero también tendrá que afrontar los riesgos inherentes a trabajar en un petrolero.

A pesar de los riesgos, Álex aceptó la oferta de empleo. Sabe que el dinero que enviará a su hogar será útil para que su familia restaure la casa y pague el tratamiento médico de su padre, que tiene una enfermedad cardíaca.

Deja su país con la esperanza de que Filipinas pueda aplicar integralmente el MLC, 2006.