Desigualdades entre los géneros

Mujeres y tecnología: diferencias de actitud

De la escuela al trabajo, las niñas y las mujeres se están quedando rezagadas en el campo científico y tecnológico. Las actitudes tradicionales, así como la discriminación directa e indirecta, constituyen obstáculos al progreso.

Reportaje | 7 de enero de 2013
GINEBRA (OIT Noticias) – La ciencia y la tecnología avanzan a un ritmo rápido, y ofrecen nuevas oportunidades en el lugar de trabajo. Las mujeres, sin embargo, corren el peligro de quedar rezagadas. Es una cuestión de actitudes, no de aptitudes.

“Las mujeres tienden a estar demasiado representadas en las humanidades y en las ciencias sociales, y poco en las ciencias y la tecnología”, declaró Claude Akpokavie, de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la OIT.

Akpokavie escribió un manual para evaluar los progresos logrados en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los cuales incluyen la promoción de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer.
 
“Es necesario instaurar medidas a fin de corregir este desequilibrio”, señaló.
  • En Estados Unidos, un estudio realizado por la Universidad de Yale, mostró que las licenciadas en ciencias eran víctimas de discriminación cuando solicitaban cargos de investigación.
  • Irán anunció que las mujeres serán excluidas de toda una serie de estudios universitarios, incluyendo: física nuclear, ingeniería eléctrica e ingeniería de minas


Para la Directora de la Oficina para la Igualdad de Género de la OIT, Jane Hodges, la disparidad entre hombres y mujeres en este ámbito está relacionada con la asignación de los roles y las actitudes de género arraigadas en diversas sociedades, las cuales incitan a las muchachas a seguir materias más “suaves”. Esto puede ser constatado tanto en el mundo en desarrollo como en el desarrollado.

“Es mucho menos probable que las muchachas estudien ingeniería o informática o ciencias físicas”, explicó Hodges.

“Los estereotipos femeninos representan a las niñas como menos interesadas o capaces en ciertas materias, como matemáticas o ciencias. Esto, inevitablemente reduce su acceso a empleos con mejores salarios o mercados laborales que pueden ofrecer mayores oportunidades”.

Sin embargo, de acuerdo con Hodges, cuando se estimula la participación en los estudios científicos bajo condiciones de igualdad, las niñas sobresalen.


La discriminación en cifras 

Las mujeres obtienen más de la mitad de los títulos universitarios en los países OCDE*, pero reciben sólo 30 por ciento de los diplomas en ciencias y tecnología.

“El porcentaje de licenciadas que se dedican a la investigación científica es aún menor, representan menos de 30 por ciento de todos los investigadores de ciencias y tecnología en la mayoría de los países OCDE, y sólo 12 por ciento en Japón y República de Corea”; agregó Hodges.

  • En Arabia Saudita, 65 por ciento de todos los estudiantes matriculados en ciencias en 2010 eran mujeres, pero ellas constituyen sólo 1 por ciento de los investigadores, un modelo que se repite en otras zonas del Oriente Medio.
  • En China, diversas universidades exigen calificaciones de ingreso más altas a las mujeres: en los cursos científicos de la Universidad de Ciencias Políticas y Derecho de China, las mujeres deben obtener una puntuación de al menos 632 puntos en los exámenes nacionales, mientras que los hombres necesitan sólo 588 puntos.
Las mujeres que optan por enseñar ciencias a nivel universitario también pueden encontrar obstáculos en su promoción profesional.

En los últimos años, han sido publicados diversos artículos sobre políticas discriminatorias y evidentes desigualdades de género en un número de países en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, China, Irán y países del Oriente Medio.

Se estima que durante la próxima década 500 millones de personas entraran en la fuerza de trabajo mundial, Hodges señaló que es esencial que las mujeres que trabajan en el ámbito de la ciencia y la tecnología no sean relegadas a los niveles menos calificados.

“Aún cuando las mujeres ocupan más de 60 por ciento de los empleos en el sector de las tecnologías de la comunicación en los países OCDE, sólo entre 10 y 20 por ciento de ellas son programadoras informáticas, ingenieras, analistas o diseñadoras de sistemas. La educación y la formación profesional – así como un cambio en las actitudes – son indispensables para garantizar que las mujeres no queden rezagadas”, concluyó.


* Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Gender and Sustainable Development, maximizing the economic, social and environmental role of women. (Género y Desarrollo Sostenible, maximizar el papel económico, social y ambiental de las mujeres). (París, 2008), pág. 23.