Esta historia fue escrita por la Sala de Noticias de la OIT. Para ver las declaraciones y discursos oficiales de la OIT, por favor visite nuestra sección "Declaraciones y Discursos".

A través de la mirada de un niño: Trabajar en las salinas calientes y afiladas de Camboya

Este año, el mundo celebra el décimo aniversario del Día mundial contra el trabajo infantil. Sin embargo, para muchos padres, enviar a sus niños a trabajar es una necesidad económica.

Artículo | 7 de junio de 2012
GINEBRA (Noticias de la OIT) – Chhou Kan, madre de seis hijos, trabaja en las salinas de Kampot en la costa de Camboya desde hace 20 años. Famosa por su pimienta negra y verde, Kampot es también la única provincia del país que produce sal.

Al morir su esposo, Chhou Kan llevó a los cinco niños mayores a las salinas para trabajar con ella para poder mantener su hogar.

“Cuando mi esposo estaba vivo mis hijos no trabajaban. Pero cuando murió tuve que pedirles que me ayudaran”, explicó Chhou Kan. “Es muy importante para mí recibir un ingreso, mi situación económica es muy difícil y no tengo plantaciones de arroz”, agregó.

Mientras el mundo celebra el décimo aniversario del Día mundial contra el trabajo infantil, la situación de Chhou Kan y de su familia en las salinas de Kampot refleja algunas de las dificultades que enfrentan las personas y los gobiernos en todo el mundo cuando se trata de trabajo infantil.

Era un trabajo arduo, llenar los recipientes y recoger el agua. La sal es muy caliente y cuando se seca se vuelve muy afilada y puede ocasionarte heridas profundas en los pies."
Ly Vannaroun de 13 años, una de las hijas de Chhou Kan, también conocida como Naroun, trabajó en las salinas desde que tenía 8 años.

Durante esos cuatro años de su joven vida, su rutina cotidiana consistía en ir al colegio en las mañanas y luego reunirse con su madre en las salinas, donde trabajaba hasta el atardecer.

Hace poco Naroun pudo dejar las salinas de Kampot gracias al apoyo del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT.


Este programa le suministró ropa para ir a la escuela, una mochila, una bicicleta y otro tipo de apoyo necesario mientras ella progresivamente abandonaba su extenuante trabajo cotidiano. En la actualidad, Naroun es una estudiante a tiempo completo que cursa el sexto grado.

“Trabajar en las salinas es difícil, en cambio la escuela no lo es tanto”, dijo. Sus materias preferidas son matemática y la literatura jemer porque le gusta la ortografía.

Naroun cuenta que el trabajo que realizaba y por el cual le pagaban 10.000 riel al día (el equivalente a 2,5 dólares) era muy difícil.

“Era un trabajo arduo, llenar los recipientes y recoger el agua. La sal es muy caliente y cuando se seca se vuelve muy afilada y puede ocasionarte heridas profundas en los pies. No teníamos botas para proteger nuestros pies. Me enfermaba con frecuencia. Tenía dolores de cabeza y problemas estomacales después de pasar tantas horas bajo el sol”, dijo Naroun.

El trabajo en las salinas implica destilar la sal del agua marina en pequeños envases. Es un proceso totalmente manual y requiere levantar cargas pesadas sobre cristales de sal afilados y trabajar largas horas expuestos al calor y a la luz intensa del sol.

La OIT definió la práctica de los niños que trabajan en las salinas de Camboya como “una de las peores formas de trabajo infantil”.

Aunque las finanzas siguen siendo un enorme obstáculo para la familia, su madre se siente optimista sobre el futuro de su hija. “Naroun es una niña muy inteligente y en casa pasa todo su tiempo libre leyendo”, dijo Chhou Kan.

En Camboya, 80 por ciento de la población está constituida por trabajadores agrícolas pobres que tienen dificultades para mantener a sus familias.

Para muchos padres, enviar a sus niños a trabajar es una necesidad económica y una decisión que es difícil de tomar.

Camboya ratificó el Convenio núm. 138 sobre trabajo infantil de la OIT relativo a la edad mínima de admisión al empleo el 23 de agosto 1999 y el Convenio núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil el 14 de marzo 2006.