La OIT y los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Preguntas y Respuestas

Entrevista con Alice Ouedraogo, Subdirectora del Departamento de Integración de Políticas, sobre los esfuerzos de la Organización Internacional del Trabajo para ayudar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs), en particular el primer ODM de erradicar la pobreza extrema y el hambre.

Artículo | 21 de septiembre de 2010

Diez años después de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ¿qué avances se han producido para alcanzar las metas de pobreza y empleo?

Alice Ouedraogo: La OIT ha participado activamente para contribuir al logro de los ODMs, en particular el primero que se propone erradicar la pobreza extrema y el hambre para 2015. Uno de los mensajes más impactantes que hemos aprendido durante los últimos diez años es que el empleo es el mejor camino para salir de la pobreza. El mundo no puede eliminar la pobreza extrema y el hambre sin crear un número considerable de empleos. Pero no se trata de crear cualquier tipo de trabajo, sino de trabajos que ofrezcan dignidad, seguridad familiar, protección, voz y reconocimiento, y que traigan paz y seguridad a la comunidad.

Se han realizado progresos y el informe de las Naciones Unidas muestra que es probable que la meta de reducir la pobreza a la mitad para 2015 pueda ser alcanzada. Pero si observamos la situación individual de cada país, vemos que la historia cambia. La evaluación positiva a nivel mundial se debe al hecho que países como China han logrado progresos enormes en la reducción de la pobreza durante los últimos 10 años. Sin China, este escenario sería diferente. En la mayoría de los países, los esfuerzos destinados a ofrecer trabajo pleno y decente a todos están lejos de ser realidad. Por lo tanto persiste un reto muy importante: cómo conseguir que las personas vuelvan a trabajar y cómo crear suficientes empleos para absorber a las 45 millones de personas que cada año ingresan al mercado laboral.

¿De qué manera la crisis económica ha afectado estas metas?

Alice Ouedraogo: Todo lo que se haga, todos los esfuerzos que se realicen para alcanzar los ODMs para 2015, deben ser llevados a cabo en el contexto de la crisis. La crisis ha tenido un impacto muy negativo sobre todos los ODMs en todos los países. En el ámbito del empleo, se ha traducido en aumentos pronunciados de despidos, en reducciones drásticas de la contratación, lo cual ha generado desempleo, subempleo y trabajo informal, y también mayor discriminación de género.

¿Puede darnos ejemplos de estrategias y medidas que funcionan?

Alice Ouedraogo: En el contexto de la crisis, hay algo muy importante: Los pobres y los grupos más vulnerables de la población tienen que mantenerse por sí solos durante la crisis hasta que la economía se recupere. Una de las maneras más eficaces para sostenerlos es ofrecer un piso básico de protección social para los pobres y los vulnerables, con dos objetivos principales. Primero, reducir la pobreza entre los sectores más pobres de la población y, segundo, romper el círculo vicioso de transmitir la pobreza de una generación a otra.

Un buen ejemplo es el programa Bolsa Familia de Brasil, que ofrece un ingreso a las familias pobres para que continúen consumiendo, pero bajo ciertas condiciones, incluyendo enviar los niños a la escuela, acudir a la asistencia médica, etc. Al utilizar esta fórmula, Brasil pudo apartar a 50 millones de personas de la pobreza, 50 millones de personas que formaban parte de 12 millones de hogares.

¿Cómo podemos alcanzar el objetivo ambicioso de lograr empleo pleno y productivo para todos?

Alice Ouedraogo: La OIT ha participado activamente, tanto a nivel de políticas como a nivel operativo. En lo que se refiere a las políticas, creo que la OIT ha desempeñado un papel muy importante al destacar que, si realmente queremos alcanzar el ODM 1 y también los otros ODMs, el trabajo decente debe ser un elemento central de las políticas de desarrollo, porque el trabajo decente también es pertinente para todos los ODMs.

En segundo lugar, y como respuesta a la crisis, la OIT adoptó en 2009 el Pacto Mundial para el Empleo. El Pacto Mundial es un conjunto de respuestas políticas y medidas de recuperación que son propuestas a los países, de manera de que puedan escoger las que mejor se ajustan a sus situaciones, con el objetivo de mitigar los efectos negativos de la crisis. Quizás sea demasiado pronto para elaborar conclusiones finales, pero algunos países que están implementando el Pacto han podido salvar empleos y mantener a las personas en sus puestos de trabajo. Otros han emprendido con mucho éxito programas orientados a promover las PYMEs.

Este no es el momento para comenzar a reducir el gasto en el área social. La OIT ha realizado trabajos de investigación que demuestran de manera muy clara que las inversiones para extender la protección social, ofrecer un piso de protección social global para los pobres y los vulnerables no es tan costoso con el transcurso del tiempo y es asequible aún por los países más pobres. Pedimos a los países que inviertan en su propio futuro y tengan una visión a largo plazo y no sólo del presente, porque a largo plazo un piso de protección social sólo puede beneficiar un país.

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