Cooperación internacional

Somalia: enfrentar las causas de la piratería y la anarquía

Los países han incrementado sus esfuerzos para proteger el transporte marítimo en el Cuerno de África dado el al drástico aumento de la piratería en la región. Pero en la actualidad la atención se concentra en la pregunta de por qué las personas se convierten a la piratería para ganarse la vida y qué puede hacerse para ofrecerles una alternativa. OIT EnLínea informa desde Somalia, donde un programa de la OIT financiado por el Ministerio de Desarrollo Internacional del Reino Unido se esfuerza por distribuir los dividendos de la paz entre las comunidades pobres, a través de proyectos con alto coeficiente de empleos a gran escala, el desarrollo de capacidades empresariales y la promoción del diálogo social.

Artículo | 13 de octubre de 2009

MOGADISCIO, Somalia (OIT EnLínea) – Después de 18 años de guerra civil y el colapso del Estado, la juventud de Somalia enfrenta una situación de desempleo crónico, conflicto entre clanes y el predominio de los señores de la guerra, que se traducen en una carencia de perspectivas.

Este año ha habido más de 150 ataques piratas a lo largo del Cuerno de África, un incremento del 50 por ciento en relación al total del año pasado, según Masafumi Ishii, enviado del ministro de Relaciones Exteriores de Japón a una reunión en la oficina central de Naciones Unidas que se realizó el 10 de septiembre.

“Probar la suerte en el Océano Índico o combatir para uno de los señores de la guerra debe ser visto como algo que merece la pena hacer cuando el futuro no ofrece ninguna oportunidad de ganarse la vida de manera segura”, explica Paul Crook, Consejero Técnico Principal del Programa de la OIT en Somalia.

Mientras que las fuerzas navales de diversos países contribuyen en gran medida a los esfuerzos internacionales para contrarrestar la piratería en el Cuerno de África, un Programa de la OIT de Creación de Empleo con alto coeficiente de mano de obra busca abordar la raíz del problema de la piratería y del predominio de los señores de la guerra.

El Programa de la OIT involucra a las comunidades en proyectos de alto coeficiente de empleo a gran escala mejorando el acceso y la infraestructura, revitalizando los mercados locales y desarrollando las capacidades y las calificaciones locales. Las ideas parten de la comunidad y el proceso, siempre que es posible, es administrado por las mismas comunidades a través de metodologías de contratación comunitaria consolidadas. El diálogo entorno a estas iniciativas ha ayudado a las comunidades a romper con las actitudes de enfrentamiento y sustituirlas con acuerdos relacionados con los esfuerzos de desarrollo que benefician a sus comunidades y a la sociedad en general.

El empleo temporal inmediato –como trabajo en pequeña escala en la construcción de carreteras y la conservación del ambiente para aumentar la productividad agrícola– ha creado cerca de 150.000 días de trabajo en toda Somalia. Esto equivale a cerca de 1.900 nuevos empleos sin interrupción durante al menos tres meses. Además, por cada nuevo empleo creado, el trabajador ayuda a entre cinco y nueve personas de su familia.

Gracias a las carreteras construidas por el proyecto, el tiempo de viaje entre los distritos de Allula y Baargall, en la costa de Puntland, desde donde operan la mayoría de los piratas, se redujo de 24 a 2 horas, permitiendo así que los pescadores exporten sus presas a mercados más lejanos como producto fresco.

“Los empleos creados en diversas localidades en esta zona ofrecen una oportunidad importante de percibir ingresos a los jóvenes, quienes, frente a pocas otras opciones, son fácilmente atraídos por la piratería y otras formas discutibles de ganarse la vida”, explica Paul Crook.

De acuerdo con Paul Crook, el programa de la OIT persigue la creación de empleos sostenibles en cuanto aporta competencias y capacidades empresariales que pueden ser utilizadas después del período inicial durante el cual se reciben fondos de los donantes.

“Otro aspecto importante es que las actividades de creación de empleo coinciden con períodos de grandes dificultades, por ejemplo, la temporada de sequía, cuando otras formas de empleo en la economía local simplemente no existen”, agrega Crook. También es importante destacar que el Programa evalúa si los empleos creados generan ingresos que cubren los gastos corrientes de las personas o si permiten la producción de un excedente. En este último caso, es posible establecer nuevas empresas o fortalecer las existentes garantizando la expansión del mercado local.

El programa está orientado a desarrollar un núcleo de somalíes formados que puedan planificar, administrar e implementar proyectos con alto coeficiente de empleo, y los coloca en la posición de desempeñar un parte activa en el futuro Programa de Reconstrucción y Desarrollo del país. Al hacerlo, se beneficiará mucho de la experiencia de la OIT en otros países que están saliendo de un conflicto interno.

Los programas de formación intensiva para ingenieros conducidos por el Centro de Formación para el trabajo de Monte Elgon, del Ministerio del Trabajo en Mbale, Uganda, formó hace poco a 30 somalíes que ahora trabajan en proyectos de infraestructura en su propio país.

“Esta formación fue útil para nosotros. Las nuevas técnicas y calificaciones que aprendimos eran justo lo que necesitábamos para reconstruir nuestro país y poner a nuestra gente otra vez a trabajar”, explica Abdi Ali Jama, un ingeniero de Burao.

Las iniciativas de desarrollo de las capacidades también están dirigidas a las mujeres y a la comunidad en general. Foros de Desarrollo Económico Local (LED) en Salahley, Qool-Adey y Habaswein, en Somaliland, ofrecieron cursos de alfabetización para mujeres que dirigen sus propias empresas. Además, el año pasado en Somaliland, un concurso de escritura de ensayo ofreció a los jóvenes una plataforma para expresar con libertad sus ideas sobre cómo crear oportunidades de empleo.

A través de viajes de estudio, la OIT ha tenido la posibilidad de apoyar ulteriormente el diálogo social así como los esfuerzos para el desarrollo de capacidades para los interlocutores sociales. Un viaje de estudio a Uganda fue parte de la contribución de la OIT al Programa interino de Trabajo Decente. El viaje permitió que los socios adquiriesen una comprensión más amplia del Programa de Trabajo Decente de la OIT, aprendiendo de Uganda, su vecino de África Oriental, que ha recorrido un largo camino desde la guerra civil de las décadas de 1980 y 1990.

“Los somalíes han comprendido el valor agregado del enfoque tripartito en relación con la promoción del desarrollo económico con rostro humano. Ahora saben que las calificaciones pueden ser un instrumento poderoso para reactivar el espíritu empresarial por el cual los somalíes son famosos, un espíritu que los ha llevado a comerciar en probablemente tantos países como hay miembros de la OIT”, concluye Paul Crook.

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