La fiebre del oro en Mongolia: cuando las pastores se convierten en "ninjas"

La extracción y producción de minerales, en particular la extracción de oro, representa más del 50 por ciento del producto industrial de Mongolia y más del 60 por ciento de los ingresos de exportación del país. La mitad de la producción de oro del país proviene de las actividades mineras informales de los llamados "ninjas". Se trata de mineros desempleados o de familias mongolas tradicionales dedicadas al pastoreo que no han podido continuar con su estilo de vida seminómada porque perdieron su ganado debido a la inclemencia de los rudos inviernos. La OIT y la Federación de Empleadores de Mongolia (MONEF) prestan su asistencia para promover la formalización del sector minero informal, incluido el desarrollo de actividades mineras más seguras y productivas y la eliminación del trabajo infantil.

Artículo | 2 de septiembre de 2005

KHAR KHORIN, Mongolia (OIT en línea) - Khar Khorin es la antigua capital de Mongolia en donde Genghis Khan empezó a construir su imperio. Hoy nos cuesta imaginar que este lugar fue el centro económico y político del mundo. Sin embargo, Mongolia es ahora el centro de una nueva fiebre del oro que ha infligido profundas heridas no sólo al paisaje sino también a las vidas de muchas familias que se han visto afectadas.

Erdentugs prepara la única comida del día que tomarán ella y sus hijos antes de irse a trabajar. Sus ingresos ascienden a unos dos dólares diarios, lo suficiente para comprar un poco de leche para tomar con té y pan. Hace unos días, enterró a su hijo mayor que acababa de cumplir 18 años. "Antes tenía tres hijos, pero uno murió…Cuando veo a esos mineros, pienso en mi hijo", dice.

No está segura de por qué murió, pero su corazón falló, y piensa que fue por las duras condiciones de trabajo, una mala alimentación y las difíciles condiciones climáticas. Su hijo era un "ninja" - llamados así por los tubos verdes de plástico que llevan en la espalda y que recuerdan a los dibujos de las tortugas Ninja.

"Los niños se suelen levantar a las 5 de la mañana durante todo el año, incluso en invierno. No tienen ropa adecuada para trabajar, penetran en túneles de hasta 12 metros de profundidad sin ninguna protección, cargan piedras pesadas, y se meten en el agua fría para buscar oro", explica Sanchir, Jefe del Centro Infantil.

Los niños trabajan en condiciones peligrosas en las minas y están expuestos al mercurio que se utiliza para extraer el oro del mineral. Además, viven con la amenaza constante de la enfermedad, en familias desintegradas e incluso son víctimas de la violencia.

La industria minera en Mongolia se limitaba hasta hace poco a empresas mineras, que en gran medida eran una mezcla de empresas principalmente mongolas que colaboraban con homólogos rusos y coreanos. La "extracción de oro por los ninja" es un fenómeno relativamente nuevo. Los primeros "ninjas" eran sobre todo trabajadores desempleados que trabajan en el sector formal de la minería, y que vivían con sus familias en la pobreza extrema debido al colapso de las actividades de exploración y explotación minera dirigidas por el Estado.

Dado que las actividades mineras se solían desarrollar en buena medida en ciudades mineras apartadas, en realidad no había otras posibilidades de empleo. Esta situación, a la que se sumó el hecho de que los antiguos trabajadores desempleados del sector formal de la minería tenían conocimientos prácticos de la exploración del oro y conocían la existencia de depósitos explotables, dio lugar a la minería informal.

Las actividades mineras informales se desarrollaron rápidamente en los últimos años debido a los inviernos extremadamente rigurosos. Las familias mongolas tradicionales dedicadas al pastoreo no han podido continuar con su estilo de vida seminómada al perder el ganado debido a las fuertes nevadas. Los antiguos pastores se han convertido en "ninja" de las minas de oro, y constituyen actualmente la mayoría de los mineros de este tipo.

Se estima que actualmente hay 100.000 ninjas, que en términos relativos es una cifra bastante elevada dado que Mongolia cuenta con una población de 2.700.000 habitantes. Viene gente incluso de la capital, Ulan Bator, porque pueden ganar entre cinco y diez veces más de lo que ganan en la ciudad. La producción estimada de oro de los mineros "ninja" asciende a 7,5 toneladas anuales, lo que representa el mismo nivel de oro que el producido por el conjunto de todas las empresas mineras del sector formal.

Los "ninjas" aportan una importante contribución al Producto Nacional Bruto de Mongolia. Según el Ministro de Bienestar Social y Trabajo de Mongolia, T. Bayarsakhan, también han facilitado la transición del país hacia una economía de mercado que "causa desempleo, incluso entre los jóvenes…Esta es la razón por la que el Gobierno está elaborando un proyecto de ley que regulará la minería informal y permitirá a los trabajadores trabajar en las demás explotaciones mineras del sector formal"

La nueva ley (actualmente en proyecto) se propone regularizar la minería informal. En ella se estipula que, en la extracción de oro, sólo se concederán licencias a los mineros del sector informal que lo soliciten por grupos de dos personas como mínimo, y que a continuación deberán registrarse ante las autoridades locales. Sobre la base de la nueva ley, los mineros del sector informal estarán sujetos a impuestos y tendrán que respetar las normas relativas a la seguridad y salud en el trabajo. Además, un vez que entre en vigor, la nueva ley prohibirá que trabajen los menores de 18 años y las mujeres embarazadas.

La actitud general de las empresas mineras respecto de los "ninjas" solía ser negativa. Las empresas mineras del sector formal se ven afectadas por los "ninjas" dado que estos están buscando oro en zonas para las que las empresas mineras disponen de una licencia de exploración y que están explorando o han abandonado.

La Federación de Empleadores de Mongolia (MONEF) cuenta entre sus miembros a unas 50 empresas mineras y a la Asociación Minera Nacional de Mongolia (MNMA). El cometido natural de la MONEF es dar a conocer la nueva ley y sensibilizar acerca de las consecuencias que entraña para sus miembros. El proyecto ya ha contribuido a determinar los problemas existentes en la minería informal del oro y los organismos nacionales e internacionales les están prestando mucha más atención", dice Jean-François Retournard, Director de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT.

Las actividades del proyecto también se centran en mejorar la seguridad y salud de los mineros informales, incluida la divulgación de información sobre la utilización del mercurio en condiciones de seguridad y la formación en primeros auxilios. Gracias al componente de trabajo infantil del proyecto, algunos menores que antes trabajaban en las minas de oro en condiciones peligrosas reciben ahora educación informal. Los niños de edades comprendidas entre 16 y 19 años han sido matriculados en un colegio de minería técnica en Erdenet en donde reciben formación profesional de soldadores y conductores de maquinaria pesada.