El futuro del trabajo

¿Se volverán los contratos permanente una excepción?

'Hay dos tendencias incipientes pero importantes que podrían ser desestabilizadoras si no son abordadas de manera adecuada', dice Roy Chacko, asesor principal de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT.

Opinión | 4 de diciembre de 2013
Por Roy Chacko, Asesor principal, Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT

Nada es como solía ser, y esto se refiere también a los trabajadores, al lugar de trabajo y al trabajo en general. Hay dos tendencias incipientes pero importantes que podrían ser desestabilizadoras si no son abordadas de maneara adecuada: la polarización de la fuerza laboral y el creciente desuso del contrato de empleo estándar.

La polarización del empleo, a la cual algunas veces se llama “la desaparición de la clase media”, es un fenómeno que se observa sobre todo en las economías avanzadas, donde hay una disminución en la proporción de empleos de calificaciones e ingresos medios en comparación con los calificaciones e ingresos altos y bajos. ¿Por qué esto despierta preocupación? Porque conforme el número de empleos de calificaciones medias disminuye, los trabajadores que ocupan estos empleos tendrán que reunir las condiciones para obtener empleos altamente calificados, que son cada vez más difíciles conseguir, o aceptar empleos de bajas calificaciones, con un salario inferior y trabajando por debajo de su potencial.

El contrato de duración indeterminada tradicional, que se convirtió en la norma a mediados del siglo pasado, ofreció estabilidad a los trabajadores y mejoró los niveles de vida en muchos países. La reglamentación del lugar de trabajo, así como muchos beneficios sociales que existen en la actualidad, son concebidos en el marco de la relación empleador-trabajador creada por este tipo de contratos. Pero la verdad es que el número de trabajadores con contratos de duración determinada está disminuyendo, mientras que otros tipos de acuerdos laborales son cada vez más comunes. Y eso es porque el contexto en el cual el trabajo es distribuido, organizado y realizado ha cambiado de manera irreversible. En otras palabras, precisamos nuevas maneras de ofrecer seguridad y estabilidad a los trabajadores y a sus familias.

Numerosos factores explican estas dos tendencias, pero la tecnología es sin duda la más extendida y significativa, tanto directa como indirectamente. Hasta ahora, la introducción de la tecnología en el trabajo – incluso cuando sustituía a seres humanos – siempre resultó en un incremento de la productividad, más empleos y mejores niveles de vida. Esto se debía a que los seres humanos eran más inteligentes que las máquinas, y a que nuestras capacidades humanas permitían que la mayoría de nosotros pudiera dominar la tecnología.

Sin embargo, la complejidad de las máquinas ha crecido y éstas han comenzado a realizar tareas que antes eran consideradas exclusivas de los seres humanos. Las tecnologías de transformación están siendo desarrolladas, adoptadas y compartidas a un ritmo mucho mayor que nunca antes. Aquellos que se encuentran en el ápice de la curva de las competencias, quienes construyen estas tecnologías, tendrán siempre la capacidad de controlarlas y utilizarlas. ¿Pero qué pasará con la mayoría de los trabajadores en el medio de la curva? ¿Qué tendrán que hacer para mantenerse al día?

Estas preguntas aún no aparecen en el radar de los responsables de la formulación de políticas, pero pronto tendrán que hacerlo. Fuerzas como la globalización, la tecnología, las transiciones demográficas y el cambio climático tendrán un impacto sobre cada una de las dimensiones del mundo del trabajo. Necesitamos administrar este impacto y garantizar que funcione para el beneficio de todos.

La Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT está organizando un coloquio el 5 y 6 de diciembre sobre el tema “El futuro del trabajo”, donde se discutirán muchas de estas cuestiones.

Para más información, por favor póngase en contacto con el Departamento de Comunicación e Información Pública: communication@ilo.org o +41(0)22/799-7912.