Desarollo

Empleo en África: ¡Pensemos en la agricultura!

La razón por la cual la agricultura debería ser la prioridad número uno en África.

Opinión | 29 de enero de 2013
Philippe Egger, Director de la Oficina de Programación y Gestión de la OIT
GINEBRA (OIT Noticias) – En África, se prevé que la tasa de crecimiento económico mantendrá un ritmo sostenido, un poco más alto que la tendencia reciente de 5 por ciento anual. La urbanización de África procede con rapidez, con cerca de 40 por ciento de la población viviendo en las ciudades.

Por este motivo, puede parecer paradójico sugerir que la agricultura debería ser la prioridad número uno de África, en particular cuando se trata del empleo. Pero existen muy buenas razones para hacerlo.

Más de 60 por ciento de la población económicamente activa de África trabaja y vive de la agricultura; más de la tercera parte del valor añadido total proviene de la agricultura; y, sorprendentemente, África importa cerca de 50.000 millones de dólares en alimentos cada año, la mayor parte para abastecer su población urbana en rápida expansión (ver el gráfico). Esta cifra equivale a la suma de lo que África recibe por concepto de ayuda oficial al desarrollo, y es más de cinco veces superior a lo que el Banco Africano de Desarrollo invierte para su futuro crecimiento económico.

La realidad es que la agricultura en África ha sido descuidada tanto por los gobiernos como por las instituciones de desarrollo internacional y los asesores en materia de políticas. Esto tiene un costo alto: la producción de alimentos per cápita apenas ha crecido en los últimos 50 años, a un ritmo de 0,06 por ciento anual. Con un crecimiento de la población de 2,6 por ciento anual, la importación de alimentos ha crecido a una tasa anual de 3,4 por ciento desde 1980, de la cual los cereales representan la mayor parte. África recibe cerca de la mitad de la ayuda alimentaria en cereales del mundo.

Producción de alimentos e importaciones en África
Source: FAOSTAT

La productividad es comparativamente baja con un promedio de 1,3 toneladas por hectárea cosechada, menos de la mitad del promedio mundial. La productividad ha incrementado apenas más de 1 por ciento, mientras que el promedio mundial creció en 2 por ciento.

Dar prioridad a la agricultura, ¿qué es necesario hacer?


África necesita concentrarse en incrementar la producción de alimentos por unidad de tierra entre la gran mayoría de los pequeños propietarios. Una estrategia que ponga a la “agricultura primero” – ampliamente discutida durante los años 1970 – podría aumentar las muy necesarias divisas extranjeras utilizadas para importar lo que debería ser cultivado en África; protegería el continente de las fluctuaciones de los precios de los alimentos e incrementaría los ingresos en las zonas rurales, reduciendo la pobreza y aumentando la demanda para impulsar el crecimiento. Esto proporcionaría más empleos productivos para una parte significativa de los jóvenes africanos.

¿Qué es necesario para aumentar la producción de los pequeños propietarios en África? En 2003, la Unión Africana adoptó un plan para la agricultura que comprendía un uso más extenso de los fertilizantes y la utilización de técnicas de gestión racional de los recursos hídricos; el apoyo a las infraestructuras rurales y el acceso a los mercados; y la investigación agrícola. Estas orientaciones generales precisan de la máxima atención y de una aplicación amplia. África puede aprender de sus experiencias diversas, desde la más baja productividad de Senegal o Sudán, a la más alta de Malawi o Zambia.

El comercio puede desempeñar una función importante. Debe otorgarse prioridad al comercio dentro de África para incrementar los intercambios entre los países con déficit alimentarios y los países con excedentes de alimentos. En la actualidad, se favorecen las importaciones de alimentos provenientes de regiones con grandes subsidios, lo cual produce una reducción artificial de los precios mundiales.

Un crecimiento sostenido y de base amplia en África no puede tener lugar sin un crecimiento sostenido de la agricultura que fortalezca el empleo y los ingresos de la gran mayoría de la población activa. Traducir esta agenda en realidad es una importante labor para los próximos 10-20 años.