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¿Por qué son importantes las normas del trabajo?

La OIT intenta alcanzar una ratificación universal de sus ocho Convenios que conciernen las normas fundamentales del trabajo para 2015. Tim de Meyer, especialista principal de la OIT sobre normas internacionales del trabajo y derecho laboral, explica por qué estos instrumentos son importantes para una globalización más equitativa justa y cómo contribuyen a aliviar la pobreza y mejorar la vida de las personas.

Noticia | 8 de mayo de 2012

A medida que el mundo se aproxima a 2015, la promoción de la ratificación – y, por supuesto, de la aplicación – de las normas fundamentales del trabajo adquiere mayor relevancia. Ya es tiempo, entonces, para recordar en qué consisten estos esfuerzos de ratificación.

Imagine la siguiente situación. Una niña de 11 años abandona la escuela primaria. Después de algunos años de existencia precaria, ella acepta una oferta de trabajo en el exterior. El préstamo que debe asumir para pagar el reclutador y el viaje es enorme y los intereses altos, pero el salario que le ofrecen le debería permitir cancelar la deuda razonablemente rápido.

No obstante, cuando llega a la fábrica en el extranjero que produce componentes de pantallas para una famosa marca global, el pago que recibe es apenas la mitad de lo prometido. Esto no le deja otra opción que permanecer con el empleador por algunos años más de lo que había planificado y, puntualmente, a aceptar abusos.

El supervisor retiene su pasaporte y le dice que perderá su empleo si no supera la prueba de maternidad y de detección del VIH/SIDA. Por lo demás, la salud de los trabajadores no despierta mayores preocupaciones. La muchacha comienza a sentir mareos y entumecimiento en sus dedos a causa de los químicos utilizados para fabricar las pantallas. Ella tiene sólo 16 años y la ley del país de destino prohíbe el uso de estas substancias a los trabajadores menores de 18 años. Pero cuando ella logra convencer a sus colegas a poner a la dirección frente a sus obligaciones según los términos de la ley, todos son despedidos.

La situación descrita ilustra una (o más) violación de cada una de las cuatro normas fundamentales del trabajo de la OIT:
Por encima de todo, las violaciones se suman a las perspectivas sombrías del progreso económico para la joven mujer y su familia, sin mencionar el riesgo real de perder la capacidad de generar ingresos en el futuro.

Estos derechos son considerados fundamentales para la dignidad humana, el desarrollo económico y social, y la estabilidad política a largo plazo de las naciones soberanas. Éstos otorgan a los trabajadores influencia en el mercado laboral y, por este motivo, con frecuencia son denominados “derechos habilitantes”.

Como tales, sientan las bases de las normas técnicas del trabajo que rigen los mercados laborales en los cuales el trabajo no es tratado como una mercancía. Por ejemplo, al invertir masivamente en el desarrollo de competencias (promovida como una importante norma técnica del trabajo) se corre el riesgo de alimentar las desigualdades en la sociedad si una parte considerable de trabajadores no adquiere el nivel de alfabetización básico necesario para poder beneficiarse de los programas de desarrollo de calificaciones, debido a que tuvieron que trabajar cuando eran niños o porque fueron excluidos de la educación básica por motivos discriminatorios.

Sin duda, las deficiencias tanto en la democracia como en el estado de derecho dificultan la plena realización de las normas fundamentales de la OIT como lo exigen los Convenios concernientes. Al mismo tiempo, las normas fundamentales son protagonistas de las primeras expresiones y motivos de descontento cuando los gobiernos no tienen en cuenta las demandas populares a favor de condiciones de trabajo más humanas, como sucedió el 1° de mayo 1886, cuando miles de trabajadores en Estados Unidos salieron de sus lugares de trabajo para defender una jornada laboral más corta, desde entonces el 1° de mayo fue reconocido formalmente como el Día Internacional de los Trabajadores en 1891.

Es por este motivo que muchos Estados Miembros de la OIT han incorporado las normas fundamentales en sus constituciones nacionales. La ratificación de los Convenios fundamentales garantiza que estas normas serán respetadas y que mejorarán la vida de las personas.

Ratificación de los Convenios Principales de la OIT 
Convenios Principales de la OIT
Número de ratificaciones hasta el 8 de mayo de 2012 ( 183 Estados Miembros de la OIT)
Convenio sobre el Trabajo forzoso, 1930 (No. 29) 175
Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, 1948 (No. 87) 151
Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (No. 98) 161
Convenio sobre igualdad de remuneración, 1951 (No. 100) 169
Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, 1957 (No. 105) 172
Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (No. 111) 170
Convenio sobre la edad mínima, 1973 (No. 138) 163
Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (No. 182) 175

En el mundo actual, una economía cada vez más globalizada, mercados y cadenas de suministro equitativos, socialmente responsables y finalmente estables ofrecerán una ventaja comparativa a los países. En todo el mundo, los países deben garantizar que estas normas sean protegidas, en el interés de sus propios ciudadanos y de sus naciones.

Para avanzar en el compromiso universal de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la OIT publicó un nuevo informe sobre la situación mundial relativa a sus principios y derechos fundamentales en el trabajo: libertad sindical y negociación colectiva, trabajo forzoso e infantil y discriminación. El informe, titulado " Principios y derechos fundamentales en el trabajo: del compromiso a la acción", será discutido en la 101a Conferencia Internacional del Trabajo, que se llevará a cabo en Ginebra entre el 20 de mayo y el 15 de junio.

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