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La OIT y los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Una entrevista con Alice Ouedraogo

OIT TV entrevista a Alice Ouedraogo, Directora Adjunta del Departamento de Integración de Políticas sobre los esfuerzos realizados por la Organización Internacional del Trabajo para ayudar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en particular el primer objetivo de erradicar la pobreza extrema y el hambre. (En inglés)

Fecha de la publicación: 23 de septiembre de 2010 | Tamaño o duración: 00:06:06 (21 MB)

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Diez años después de la Declaración del Milenio, ¿cuál es la situación de las actividades encaminadas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) respecto de la pobreza y el empleo?

Alice Ouedraogo: La OIT ha llevado a cabo una labor muy intensa para ayudar a alcanzar los ODM, en particular el primer objetivo, relativo a la erradicación de la pobreza extrema y el hambre en 2015. Una de las conclusiones fundamentales de los últimos 10 años es que el empleo constituye el medio más eficaz para salir de la pobreza. No se puede erradicar la pobreza extrema y el hambre en el mundo sin crear un gran número de empleos. Pero no de cualquier tipo, sino empleos dignos, que garanticen la seguridad familiar, protección, relevancia y reconocimiento, y que ayuden a lograr la paz y la estabilidad para la comunidad.

Se han producido diversos avances, y según el informe de la ONU, es posible alcanzar el objetivo de reducción de la pobreza a la mitad en el año 2015. No obstante, la situación es distinta si se analiza la coyuntura de cada país. La valoración global positiva que puede realizarse obedece al hecho de que en algunos países, como por ejemplo en China, han tenido lugar avances importantes en los últimos 10 años para reducir el nivel de pobreza. Si se excluye China, dicha valoración sería diferente, puesto que las actividades encaminadas a lograr el pleno empleo y el trabajo digno son bastante insatisfactorias en la mayor parte de los países. Así, queda pendiente un reto muy importante, encontrar la manera de que la gente vuelva a trabajar y crear suficientes empleos para los 45 millones de personas que acceden por primera vez al mercado laboral cada año.

¿En qué medida afectó la crisis económica a esos objetivos?

Alice Ouedraogo: Independientemente de las medidas que se adopten para alcanzar los ODM en 2015, deberán plantearse en el contexto de la crisis. Ésta ha tenido un efecto muy negativo en todos los países respecto de cada ODM. En la esfera del empleo, tuvo como resultado un gran aumento del número de despidos y la drástica reducción del número de contrataciones, lo que produjo desempleo y trabajo precario e informal, así como una mayor discriminación por razones de género.

¿Puede darnos algunos ejemplos de estrategias y medidas eficaces?

Alice Ouedraogo: En el contexto de una crisis hay que tener en cuenta algo muy importante, que los pobres y los grupos más vulnerables de la población deben subsistir por sí mismos mientras dure la crisis, hasta que la situación económica mejore. Una de las maneras más eficaces de ayudar en ese caso es proporcionar una protección social de base a las personas más pobres y vulnerables, que tenga dos objetivos; en primer lugar, reducir el nivel de pobreza de los grupos más necesitados de la población, y en segundo, romper el círculo vicioso de la transmisión de la pobreza de una generación a otra.

Un buen ejemplo es el programa Bolsa Familia en Brasil, que facilita un estipendio a las familias pobres para que puedan seguir consumiendo, pero bajo determinadas condiciones, que incluyen, entre otras, la escolarización de los niños y la atención sanitaria. Mediante esa fórmula, Brasil pudo sacar de la pobreza a alrededor de 50 millones de personas de 12 millones de familias.

¿Cómo puede alcanzarse el ambicioso objetivo del empleo pleno y productivo para todo el mundo?

Alice Ouedraogo: La OIT ha llevado a cabo una intensa labor en los planos político y operacional. En cuanto al primero, considero que la OIT ha desempeñado un papel muy importante al hacer hincapié en el mensaje de que el trabajo digno debe constituir un elemento central de las políticas de desarrollo si realmente queremos alcanzar el ODM 1, así como el resto de ODM, puesto que el trabajo digno es un aspecto primordial de todos los ODM.

Asimismo, la OIT adoptó en 2009 un Pacto Mundial para el Empleo con objeto de hacer frente a la crisis. A través de dicho Pacto se propone a los países una serie de acciones políticas y medidas de recuperación, que les permitan escoger las opciones más adecuadas con arreglo a su situación, a fin de mitigar los efectos negativos de la crisis. Aunque tal vez sea aún pronto para extraer cierto tipo de conclusiones, cabe mencionar que algunos países que han suscrito el Pacto han podido salvar empleos, y evitar que la gente pierda su trabajo. Otros han podido poner en marcha con gran éxito diversos programas encaminados a promover la pequeña y mediana empresa.

No es el momento de comenzar a reducir el gasto social. Varios estudios llevados a cabo por la OIT demuestran fehacientemente que invertir en una protección social más amplia, proporcionado una protección social de base global a las personas más pobres y vulnerables, no es tan caro a lo largo del tiempo, y es asequible incluso para los países más pobres. Pedimos a los países que inviertan en sí mismos a largo plazo, no en lo inmediato, puesto que la protección social de base únicamente puede ser positiva para un país a largo plazo.