Condiciones de trabajo

Informe de la OIT propone un camino hacia el crecimiento sostenible en Bangladesh

Le nuevo informe del Departamento de Investigación de la OIT presenta una serie de medidas para alcanzar crecimiento económico con condiciones de trabajo dignas en Bangladesh.

Comunicado de prensa | 18 de noviembre de 2013

GINEBRA – Mejorar las condiciones de trabajo en la industria de la confección de Bangladesh es crucial para alcanzar el crecimiento sostenible del país, dice nuevo informe* de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según el informe (enlace), Bangladesh experimentó un crecimiento económico relativamente alto durante las últimas dos décadas, gracias sobre todo a las exportaciones de textiles. El país representó el 4,8 por ciento de las exportaciones mundiales de textiles en 2011, en comparación con sólo 0,6 por ciento en 1990.

Pero el crecimiento no reglamentado de esta industria ha contribuido a deteriorar las condiciones de trabajo, lo cual ha actuado como un obstáculo al desarrollo sostenible y, además, ha provocado algunos de los peores desastres industriales de la historia.

Por ejemplo, los trabajadores del sector de la confección de Bangladesh reciben uno de los salarios más bajos en la región. En agosto 2013, el salario mínimo mensual para los trabajadores de nivel básico en el sector de la confección era de 39 dólares al mes, cerca de la mitad de las tasas más bajas aplicadas en otros importantes países exportadores de prendas de vestir, como Camboya (80 dólares), India (71 dólares), Pakistán (79 dólares), Sri Lanka (73 dólares) y Vietnam (78 dólares).

Mientras que otros países revisan sus salarios mínimos con regularidad, Bangladesh ha ajustado su salario en el sector de la confección sólo tres veces desde que fue establecido por primera vez en 1985; la revisión más reciente se remonta a 2010. Se espera que el Consejo de salarios constituido este año formule recomendaciones para un incremento del salario mínimo en breve.

Los recientes accidentes han llevado la cuestión de los riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo en el sector de la confección de Bangladesh al centro de la atención mundial, entre ellos el incendio en una fábrica que en noviembre 2012 costó la vida de 117 trabajadores y el colapso de un edificio sede de diversas fábricas de la confección en abril 2013, que causó la muerte de 1.129 trabajadores, este último uno de los peores desastres industriales de la historia.

Si bien en los últimos meses el Gobierno ha emprendido algunas acciones concretas dirigidas a enfrentar los problemas de seguridad y salud, las malas condiciones de trabajo siguen siendo un desafío en muchas fábricas del país, en particular en el sector de la confección.

Según las estimaciones nacionales, la pobreza ha disminuido, pero en 2010 el 76 por ciento de la población vivía con menos de dos dólares al día, la tasa más alta de la región.

Además, la cobertura de la protección social en Bangladesh es una de las más bajas en la región, En 2010, menos de 10 por ciento de los pobres de las áreas urbanas tenía acceso a la asistencia social.

El camino a seguir

El informe advierte que a menos de que se introduzcan una serie de políticas sociales y laborales, Bangladesh no tendrá la capacidad de mantener su impulso económico y mejorar los niveles de vida de una manera perdurable. El sector de la confección es central para la economía, por lo tanto son necesarias medidas de largo alcance.

En primer lugar, mejorar las perspectivas de empleo y las condiciones de trabajo –sobre todo en el sector de la confección– contribuirá a salvaguardar las exportaciones, que han sido un motor decisivo del crecimiento y de la creación de empleo, en particular para las mujeres.

También ayudará a frenar la salida de los jóvenes de Bangladesh quienes tienen que pagar una de las tarifas de contratación más altas de la región y con frecuencia son víctimas de abusos por parte de los empleadores en los países de destino.

En segundo lugar, urge fortalecer las políticas de fijación de salarios, en particular a través del salario mínimo. A este respecto, será importante observar las recomendaciones del Consejo tripartito de salarios, cuyas propuestas deberían ser presentadas en noviembre 2013.

En tercer lugar, es indispensable combatir la informalidad. La población en edad de trabajar ha crecido a un ritmo anual de más de dos millones de personas a lo largo de las dos últimas décadas, pero la creación de empleo formal ha crecido en un promedio anual de sólo 200.000 empleos en los últimos 10 años. Como resultado, la incidencia de empleo informal incrementó de 75 en 1999/00 a 87 por ciento en 2010, la más alta de la región.

Por último, las mujeres han aportado una importante contribución al desarrollo de Bangladesh, así como a la modernización de las zonas rurales y de la producción agrícola. Pero aún persisten numerosas disparidades de género, sobre todo en términos de rendimiento educativo, de resultados en el mercado laboral y de condiciones de trabajo.

“La asistencia técnica de la OIT será fundamental para lograr estos objetivos. El programa sobre el sector de la confección lanzado el mes pasado por la OIT y el Gobierno de Bangladesh producirá mejoras perdurables en las condiciones de trabajo y de seguridad para las decenas de miles de trabajadores de la industria de la confección de Bangladesh”, declaró el Director general Adjunto de Programas Exteriores y Alianzas de la OIT, Gilbert Houngbo.

Según Houngbo, el próximo desafío será coordinar el programa sobre el sector de la confección patrocinado por la OIT, el Pacto de Sostenibilidad adoptado por la Unión Europea, y las iniciativas del sector privado como el Acuerdo sobre protección contra incendios y seguridad de los edificios en Bangladesh y la Alianza para la seguridad de los trabajadores de Bangladesh.

Otras conclusiones del informe:
  • Entre 2000 y 2010, cuando el crecimiento promedio del PIB fue de cerca 6 por ciento, la tasa de empleo disminuyó 1,7 puntos porcentuales, para situarse en alrededor de 67 por ciento en 2010.
  • En 2010, la diferencia entre las tasas de empleo de los jóvenes y la de los adultos se encontraba en alrededor de 20 puntos porcentuales. La misma ha seguido aumentado en los últimos años. Es aún más preocupante el hecho de que el desempleo aumenta mientras más alto sea el nivel educativo.
  • Bangladesh es uno de los principales países receptores de remesas. En 2011, representaron 10,8 por ciento de su PIB, es decir, 12.000 millones de dólares. Las remesas se quintuplicaron en los últimos diez años. En el mismo período, el número de habitantes que dejaron el país se cuadriplicó. La búsqueda de mayores ingresos parece ser el principal factor de atracción.
  • Los migrantes de Bangladesh pagan una de las tarifas de contratación más altas de la región. El costo promedio por trabajador que va al exterior es 4,5 veces más alto que el PIB per cápita anual.


* El informe fue elaborado por el Departamento de Investigación de la OIT en consulta con los mandantes tripartitos de la OIT en Bangladesh.