Vulnerabilidad económica

Informe de la OIT demuestra por qué la protección social es crucial para combatir el trabajo infantil

Las medidas como los programas de transferencias en efectivo y los programas de seguro de enfermedad pueden determinar la diferencia entre si un niño estudia y se divierte o si se ve forzado a trabajar y así minimiza sus oportunidades de acceder a un futuro decente.

Comunicado de prensa | 29 de abril de 2013

GINEBRA – Un informe realizado por el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT (IPEC) sostiene que las políticas de protección social pueden desempeñar un papel crucial en la lucha contra el trabajo infantil, que en la actualidad afecta a unos 215 millones de niños en el mundo.

El “Informe sobre Trabajo Infantil: Vulnerabilidad económica, protección y la lucha contra el trabajo infantil”, un nuevo informe que analiza los resultados de varios estudios sobre cómo los diferentes tipos de medidas de protección social pueden contribuir con la lucha contra el trabajo infantil. Estas incluyen medidas tales como los mecanismos de transferencias en efectivo, la protección social de la salud y la seguridad de los ingresos para las personas mayores.

Por ejemplo, el informe señala que el programa de transferencias en efectivo Bolsa Familia - que deposita a las familias una cierta cantidad de dinero a condición de que sus hijos vayan a la escuela – permitió una disminución del trabajo infantil tantos en zonas rurales como en zonas urbanas.

En Camboya, el trabajo infantil disminuyó en diez por ciento después de la introducción de un programa de becas en el marco del Proyecto de apoyo al sector de la educación.

El informe, el primero de una serie sobre trabajo infantil, cita un estudio realizado en Guatemala que muestra que los niños de los hogares donde al menos un miembro se beneficia de la cobertura de seguro de salud tienen cerca de 4,5 por ciento menos probabilidades de trabajar.

La pensión de ancianidad es otro de los factores analizados por los autores. En Botsuana, Malawi, Namibia, Sudáfrica, Tanzania y Zimbabwe, por ejemplo, entre 50 y 60 por ciento de los huérfanos vive con sus abuelos. En estos hogares, el grado de seguridad del ingreso durante la vejez desempeña un papel importante para limitar el trabajo infantil.

Trabajo infantil: Datos y cifras
215 millones de niños son víctimas de trabajo infantil. Estas son los datos del más reciente Informe Mundial (2010). La publicación de nuevas cifras está prevista para septiembre 2013:
  • 115 millones de niños están involucrados en las peores formas de trabajo infantil, las cuales comprenden las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre por deudas, la oferta de niños para la prostitución, la utilización de niños para la realización de actividades ilícitas y el trabajo que es perjudicial para la salud, la seguridad o la moral de los niños.
  • 15,5 millones de niños trabajan en el servicio doméstico.
  • El principal sector donde se concentra el trabajo infantil sigue siendo la agricultura (60 por ciento). Sólo uno de cada cinco de los niños que trabajan recibe un salario. La gran mayoría son trabajadores familiares no remunerados.
“Este informe contribuye a comprender mejor las vulnerabilidades económicas y sociales subyacentes que generan el trabajo infantil”, declaró Constance Thomas, Directora del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT (IPEC). “Demuestra claramente que invertir en la protección social a través de los pisos de protección social definidos a nivel nacional es una parte fundamental de la respuesta en la lucha contra el trabajo infantil, que incluye además el acceso a empleos decentes para los adultos y a la educación para los niños”.

Según las estimaciones de la OIT, más de 5.000 millones de personas – cerca de 75 por ciento de la población mundial – no tiene un acceso efectivo a la protección social integral.

El informe plantea que la extensión de la protección social, en conformidad con la Recomendación de la OIT relativa a los pisos de protección social adoptada hace menos de un año, debería formar parte esencial de las estrategias nacionales dirigidas a combatir el trabajo infantil. Los pisos de protección social nacionales deberían incluir al menos un nivel básico de seguridad del ingreso a lo largo de toda la vida, así como el acceso a los servicios esenciales de salud.

Los autores recomiendan también introducir medidas específicamente dirigidas al trabajo infantil en los sistemas de seguridad social, fortalecer las capacidades y los marcos legislativos nacionales, así como alcanzar los grupos vulnerables como los niños que viven con el VIH, los niños migrantes, los niños provenientes de minorías étnicas marginadas, los grupos indígenas y otros grupos excluidos a nivel económico y social.
 

La Conferencia mundial sobre trabajo infantil de La Haya adoptó una Hoja de ruta para lograr la eliminación de las peores formas de trabajo infantil para 2016.

La Hoja de ruta solicitó una serie de Informes Mundiales con la finalidad de abordar las principales temáticas que los responsables políticos deberán tomar en cuenta al elaborar sus estrategias para combatir el trabajo infantil.

Este nuevo informe es el primero de una serie de estudios que serán publicados a fin de consolidar el objetivo de 2016. El informe es publicado seis meses antes de la Conferencia internacional de seguimiento sobre trabajo infantil que está programada para octubre 2013 en Brasil.
 


Para más información o para solicitar entrevistas, por favor póngase en contacto con el Departamento de Comunicación e Información Pública de la OIT: +41 22/799-7912, communication@ilo.org, o con Lars Johansen: johansen@ilo.org