John G. Winant

Director General de la Organización Internacional del Trabajo, 1939-1941

La inquietud de John Winant (Estados Unidos) por las cuestiones sociales comenzó cuando todavía asistía a la Universidad de Princeton. En ese momento, antes de la Primera Guerra Mundial, muchas de las batallas por la democracia laboral en los Estados Unidos se libraron principalmente en la arena política. Por consiguiente, el Sr. Winant se inició en la política en New Hampshire, y en 1917 fue elegido miembro de la Asamblea del Estado. Dimitió para prestar sus servicios en el extranjero en el Ejército del Aire durante el período 1917-1918, y posteriormente regresó a New Hampshire; fue elegido Senador en 1921, miembro de la Asamblea en 1923, y Gobernador en 1924.

Como Gobernador, El Sr. Winant jugó un papel decisivo para la creación en el Estado de un sistema de legislación social progresiva. Su inquietud social se hizo extensiva a todo el país al principio de la depresión cuando los problemas sociales en el ámbito nacional se hicieron cada vez más graves. En consecuencia, el Sr. Winant fue nombrado lógicamente Presidente de la Junta Nacional de Investigación del Sector Textil, creada por el Presidente de los Estados Unidos en 1934 para encontrar una solución justa a la dura huelga que había llevado la miseria a tantos hogares de trabajadores. Ese mismo año, los Estados Unidos se incorporaron a la OIT.

El Sr. Winant aceptó el cargo de Director Adjunto de la Oficina Internacional del Trabajo en abril de 1935. No obstante, en octubre del mismo año, el Presidente Roosevelt le pidió que regresara a los Estados Unidos para prestar sus servicios como Presidente de la recientemente establecida Junta de Seguridad Social. En 1936, asumió finalmente su cargo como Director Adjunto de la Oficina y prestó especial interés al desarrollo de los programas de seguridad social en el mundo. En 1939, fue nombrado Director de la Oficina Internacional del Trabajo. Como dijo posteriormente, asumió sus responsabilidades como Director porque consideraba que la paz era la cuestión más importante para los pueblos del mundo, y que no era posible mantener una paz duradera que no estuviera basada en la justicia social.

En 1940, el despliegue de los ejércitos nazis en Europa y la participación de Italia en la guerra aislaron realmente a la Oficina Internacional del Trabajo de sus principales fuentes de apoyo democrático. Resultó indispensable trasladar el centro de la Oficina de Ginebra, y el Sr. Winant organizó el establecimiento del nuevo centro de trabajo en Montreal. En 1941, dimitió de su cargo en la Oficina Internacional del Trabajo para aceptar su nombramiento como Embajador de los Estados Unidos en Londres. Durante los cuatro años que prestó sus servicios en ese cargo nunca perdió su interés por la OIT. Siguió de cerca las actividades de la Organización durante la guerra, y trató de hacer extensiva la aplicación de sus normas y políticas sociales de diversas maneras. De todos los honores que recibió como Embajador, el que más le complació fue el Broche de Oro que le otorgó el Congreso de Sindicatos en 1945.

Tras la muerte del Presidente Roosevelt, el Sr. Winant fue nombrado representante de los Estados Unidos en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. Dejó su cargo en 1946 para escribir un libro sobre sus experiencias como embajador de los Estados Unidos. John Winant murió el 3 de noviembre de 1947, después de finalizar el segundo volumen sobre su experiencia como embajador.