El tema de los salarios (y las horas de trabajo) fue uno de los puntos inscritos en el orden del día de la primera CIET, celebrada en 1923. Esa Conferencia adoptó una resolución en la que se especificaban los tipos de estadísticas que se recopilarían (tasas de salario, ganancias efectivas, horas normales de trabajo y horas efectivamente trabajadas) y los principios que se aplicarían. La primera CIET recomendó la utilización de índices numéricos para evaluar las tendencias de las tasas de salario nominales y de las ganancias efectivas.
La cuarta CIET, celebrada en 1931, adoptó una serie de resoluciones sobre las estadísticas de los “salarios en dinero”. La reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en 1938 adoptó el Convenio sobre estadísticas de salarios y horas de trabajo (núm. 63), basándose en un proyecto de instrumento preparado por la quinta CIET en 1937. Este Convenio estableció normas mínimas sobre las estadísticas de ganancias medias y de horas de trabajo efectuadas en las principales industrias mineras y manufactureras, incluidas la edificación y la construcción, y estadísticas de salarios y de horas de trabajo en la agricultura. Este Convenio fue ratificado por 34 países; en 1985, fue sustituido por el Convenio núm. 160.
La séptima CIET, celebrada en 1947, adoptó una resolución que amplificó el ámbito del Convenio núm. 63. Dicha resolución estableció métodos para obtener estadísticas a partir de registros de nómina y producir con regularidad estadísticas por sector de actividad, con arreglo a la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de Todas las Actividades Económicas, CIIU.
El tema del costo del trabajo fue examinado únicamente en 1966 por la undécima CIET, que adoptó la resolución sobre las estadísticas del costo de la mano de obra.
