Pese a que las actividades de fomento de la integración de las cuestiones de género en las estadísticas del trabajo se venían desarrollando desde hacía más de 10 años en los institutos nacionales de estadística y en la propia OIT, como parte de su mandato de promover la igualdad entre mujeres y hombres, y en el contexto de su Plan de Acción para la Igualdad de Género y la Transversalización de la Perspectiva de Género en la OIT, el tema de la integración sistemática del género sólo se debatió por primera vez durante la decimoséptima Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, en 2003. Dicha Conferencia acogió el tema con un entusiasmo inesperado, que obedecía al reconocimiento cada vez más extendido en todo el mundo de la importancia que tenía la integración sistemática del género en las estadísticas del trabajo, y recomendó encarecidamente que la integración del género se plasmara en todas las facetas del sistema nacional de estadística de cada país, desde el diseño de los instrumentos de medición hasta la difusión de los datos recopilados.
