Pese a que no se la ha mencionado explícitamente en el marco de la elaboración de directrices internacionales sobre estadísticas del trabajo, la integración del género siempre ha sido una preocupación en este campo. En las resoluciones de la OIT sobre estadísticas del trabajo, adoptadas por la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, siempre se ha procurado describir y medir con claridad las situaciones laborales atípicas o periféricas, y fomentar la adopción de metodologías de medición que presten una atención considerable a las situaciones que afectan sobre todo a las mujeres. Así se ha hecho en particular con respecto a:
- las actuales definiciones internacionales del empleo y el desempleo, adoptadas en 1982 por la decimotercera Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, que identificó claramente a las personas no consideradas en las situaciones de empleo y de desempleo, sobre todo las mujeres, los niños y los ancianos (se abordó de manera explícita el caso de las mujeres);
- la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones, ISCO-88, adoptada en 1987 por la decimocuarta Conferencia Internacional de Estadígrafos del Trabajo, que tiene por objeto proponer una mejor descripción de la estructura ocupacional de todas las personas ocupadas, y que ha permitido describir de manera más específica muchas de las ocupaciones en que predominan las mujeres;
- la Clasificación Internacional de la Situación en el Empleo, adoptada en 1993 por la decimoquinta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, que también ha contribuido a mejorar la descripción de la situación laboral de las mujeres. Un ejemplo es el de las mujeres que llevan adelante una empresa familiar junto con sus cónyuges. Antes, quedaban comprendidas en la categoría de los 'trabajadores familiares no remunerados'; hoy están clasificadas, al igual que sus cónyuges, en la categoría de “trabajadores por cuenta propia”;
- la definición internacional del empleo en el sector informal, adoptada en 1997 por la decimoquinta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, ha contribuido de forma concreta al aumento del número de países que ahora producen estadísticas sobre este sector, en el que las mujeres despliegan una intensa actividad;
- la definición internacional de subempleo adoptada en 1998 por la decimosexta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo recomendó por primera vez que en la clasificación de subempleo se tuviese en cuenta la presencia de niños en el hogar de los trabajadores en cuestión;
- la definición internacional de los ingresos de los hogares adoptada en 2003 por la decimoséptima Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo reconoció la necesidad de inducir el ingreso de los servicios de autoconsumo a los hogares, el cual incluye el valor estimado de los servicios domésticos non renumerados.
Por otra parte, el tema de la integración del género ha sido objeto de numerosos documentos .
