Las empresas exitosas son esenciales para cualquier estrategia de creación de empleo y para mejorar las condiciones de vida. Las organizaciones de empleadores son clave para generar un ambiente favorable a la creación de empresas competitivas y sostenibles que contribuyan al desarrollo económico y social, y para ofrecer servicios que mejoren y orienten el desempeño individual de las empresas. Estas organizaciones son además un componente crítico de cualquier proceso de diálogo social, y pueden ayudar a garantizar que los objetivos económicos y sociales sean formulados en forma apropiada y objetiva para obtener el apoyo de la comunidad empresarial que ellos representan. La Oficina de Actividades de los Empleadores de la OIT colabora con las organizaciones empresariales para que puedan ofrecer apoyo efectivo a sus miembros.
