El trabajo mata más gente que las guerras. Por lo tanto, el derecho a condiciones de trabajo decente puede ser considerado como un derecho humano fundamental. La inspección del trabajo es uno de los instrumentos esenciales para hacer de este derecho una realidad, y desempeña un papel central en la promoción del cumplimiento de las normas fundamentales de la OIT, sus Convenios y directivas laborales en general. Las inspectorías del trabajo son las autoridades del Estado para muchas actividades relacionadas con el trabajo, incluyendo salud y seguridad, diálogo social, legislación, mecanismos de control de mercado, condiciones laborales, combate al empleo ilegal, VIH/SIDA o trabajo infantil, entre otros. La OIT promueve un Sistema Integrado de Inspección del Trabajo que implica nuevas atribuciones y responsabilidades para la realización de esta tarea.
